domingo, 30 de octubre de 2016

OH JERUSALEM (Dominique Lapierre & Larry Collins)



EL AUTOR

Dominique Lapierre (La Rochelle, Francia, 30 de julio de 1931) es un escritor francés, autor de los best-seller La ciudad de la alegría, Mil soles, Esta noche la libertad, Era medianoche en Bhopal y de Más grandes que el amor, varios de ellos en colaboración con Larry Collins. Entre 1954 y 1967 trabajó como reportero para la revista Paris Match.

Su libro más importante y conocido, La ciudad de la alegría (1985), se desarrolla en Calcuta y cuenta la historia de los habitantes de un miserable barrio de chabolas. Allí, el autor pasó dos años investigando y documentando la vida de sus vecinos, conviviendo con afectadaospor la desigualdad social, desempleo, la enfermedad y la miseria. El libro vendió millones de ejemplares en más de treinta idiomas. Cumpliendo con una promesa, el autor destinó la mitad de las ganancias a los habitantes del barrio de chabolas.  A continuación, dio conferencias y organizó colectas cuyo traspaso a la India él mismo supervisó, lo mismo que el cumplimiento de las obras.   Además de obras destinadas a mejorar la salud de los habitantes, realizó obras de irrigación en los terrenos de las aldeas de campesinos de pocos recursos.

Basada en su libro, en 1992 se filmó la película La ciudad de la alegría, dirigida por Roland Joffé.



John Lawrence Collins Jr., más conocido como Larry Collins, fue un escritor y periodista estadounidense, nacido el 14 de septiembre de 1929 en West Hartford, Connecticut y fallecido el 20 de junio de 2005 en Frejus, Francia.

Cursó brillantemente sus estudios en la Universidad Yale, para instalarse después en Europa en 1954, donde dirigió la agencia United Press International en Roma, Beirut y París. Entre 1961 y 1965 dirigió la corresponsalía parisiense del semanario Newsweek y fue entonces cuando comenzó su colaboración con Dominique Lapierre, con quien escribió ¿Arde París? (1964).

Su encuentro y amistad con Dominique Lapierre, al que conoció durante el servicio militar en el cuartel de las fuerzas aliadas en Europa (Shape, Francia), les llevaría a fundar una fructífera sociedad literaria que les dio fama y dinero, con lo que se apartó provisionalmente del periodismo para lanzarse a grandes investigaciones que desembocarían en algunos de los mayores éxitos literarios de los últimos cuarenta años. Estuvo casado y fue padre de dos hijos. Falleció a los 75 años a causa de una hemorragia cerebral.

En su adaptación para la televisión, su best seller Juego mortal fue seguido por cincuenta millones de telespectadores en todo el mundo.

EL LIBRO

  • Nº de páginas: 640 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editorial: PLANETA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788408051626



  • Oh, Jerusalén narra el nacimiento del Estado de Israel en 1948, tras la cruenta lucha entre árabel y judios. A lo largo de sus páginas, el lector vive los acontecimientos codo a codo con sus protagonistas, y descubre, entre otras cosas que, antes de que estallara el conflicto, ambos pueblos vivían en armonía e incluso compartía los mismos barrios. Oh, Jerusalén se ha convertido en una obra clásica y en un texto clave para entender por qué Israel sigue siendo, medio siglo después de su fundación, una de las zonas más conflictivas del planeta. Nadie como Dominique Lapierre y Larry Collins para ayudarnos a esclarecer esta complicada realidad.

    IMPRESIONES

    Tenía ganas de encontrar un libro que me contase todos los detalles sobre el problema en Palestina, y lo he encontrado, más de seiscientas páginas que te cuentan todo, hasta el armamento que compraban y utilizaban los dos bandos. Y lo mejor que tiene es que no es un mero informe, un montón de datos solamente, sino que está novelado y habla de personas, tanto de las conocidas (Ben Gurion, Golda Meir...), como de la gente anónima que perdieron su casa, su familia y muchos su vida.
    Hubo momentos en que se me hizo un nudo en la garganta, sobre todo sabiendo que son hechos reales pues está basado en los testimonios de decenas de personas.

    Según dice el libro antes de que los judíos comenzaran a emigrar en masa a Palestina la convivencia entre árabes y judíos era buena.

    Lo que sí he notado es que los árabes salen bastante desfavorecidos: mientras los judíos son organizados, esforzados, voluntariosos, agradecidos y se les da un brillo heroico a los árabes los presentan como incapaces de hacer las cosas ordenadamente, gente prepotente, que van a pillaje y que pierden la guerra por confiarse en su poderío y no saber aprovechar sus oportunidades.

    A medio camino entre la crónica periodística y la historia novelada, Oh Jerusalén es uno de los libros más famosos de esta pareja de escritores y en él se narra la creación del estado actual de Israel que todos conocemos y los primeros años de conflicto que siguieron en Palestina entre los pueblos árabe y judío.

    Plan de particion de Palestina, elaborado por la ONU en 1947


    Un trabajo periodístico basado en documentos oficiales, entrevistas personales a gente pública y anónima que vivieron esos momentos y redactado con todo lujo de detalles de una manera amena para el gran público, pese a la profusión de fechas y testimonios.  La historia en sí se ve continuamente interrumpida por las sensaciones y pensamientos de una enorme multitud de personajes, la mayoría de ellos residentes en la ciudad de Jerusalén y que recuerda en cierta forma a esa manera de dar voz al pueblo que Arturo Pérez-Reverte –también periodista- utilizó en su novela Un día de cólera.

    Este libro-reportaje comienza con la votación en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York que daría una tierra al pueblo judío. La partición de los territorios palestinos tuvo lugar por una ajustada votación, resultado de una serie de presiones políticas y de intervenciones en la soberanía de muchos países –incluso a través de amenazas- que dio como inmediato resultado una gran celebración en las calles de la Ciudad Tres Veces Santa. Aparte de ir dando cabida a los personajes públicos más importantes –Ben Gurion, Golda Meir, los políticos británicos que abandonaban el lugar, los jeques árabes de los principales países limítrofes, etc- se nos muestra cómo, independientemente de qué hubiese salido en esa votación, la guerra estaba asegurada. Ambos bandos estaban ya preparados para lo peor y sus milicias más que dispuestas, entrenadas y listas para la acción. Las constantes amenazas de guerra solo van a recrudecerse y a convertirse en realidad.

    En ese momento, los autores deciden romper la narración e informar a los lectores de la historia del pueblo judío en rasgos generales –resulta irónico que su mayor momento de prosperidad y paz en la antigüedad fuera en la convivencia con los califatos de España, antes de la Reconquista- y como esas tradiciones milenarias y sus ideas religiosas acabaron dando un giro político a finales del siglo XIX. Luego vendría la creación del sionismo, los primeros líderes judíos y el nacimiento de la idea de una nación judía. Se dibuja al mismo tiempo un cierto paralelismo entre los principales líderes de la época de cada bando, donde los autores no pueden evitar cargar las tintas en favor de Ben Gurion y en detrimento de El Muftí, líder de la comunidad musulmana en Jerusalén. Al tiempo señalan una de las primeras claves de la superioridad judía del momento: mientras que unos habían apostado por una mayor formación en todos los aspectos de la vida –reseñable la obligatoriedad de aprender hebreo para tener una lengua común, esencial para un pueblo tan disperso-, los otros se habían dejado gobernar por un tirano mezquino más preocupado por vivir a un altísimo nivel que por su pueblo, que para colmo apostó sin tapujos por el nazismo.

    David Ben Gurion, Primer Presidente y padre fundador del Estado de Israel

    En lo que ambos líderes coincidieron fue en los preparativos de la guerra que iba a tener lugar y que comenzó el mismo día después de la votación en la ONU. Y no lo hizo por medio de tanques y ejércitos, sino por el pueblo que se manifestó de forma violenta y comenzó a asesinar  impunemente en las propias calles de su ciudad. Por supuesto con el paso de las semanas y los meses el conflicto fue recrudeciéndose y profesionalizándose, convertida la vieja Europa en un almacén de saldo de armamento. Merece destacarse en esta parte del libro, entre tanta escaramuza, la narración o más bien la radiología, tal es el grado de implicación para el lector, de dos tremendos atentados perpetrados por el brazo fuerte de los judíos, la Haganah. Siendo una de sus consignas más importantes que ningún judío abandonara su lugar de vivienda, ya sea de forma pacífica o por la fuerza, les quedaba como último remedio la expulsión de los vecinos musulmanes de aquellos núcleos donde residieran judíos. Primero volaron un hotel por los aires desde los mismos cimientos –entre cuyas víctimas se encontraba un embajador español- y luego mataron a un montón de inocentes en plena calle de una forma horrorosa.

    La táctica seguida por los musulmanes era bien distinta: sabedores de su superioridad numérica y de su abundante armamento, optaron por el sitio de la ciudad, aislando la parte judía del resto del mundo y convirtiendo los aprovisionamientos de agua y alimentos en peligrosas hazañas a vida o muerte. Por supuesto tampoco dejaron de combatir a ras de calle y uno de los mayores atentados del conflicto, tres camiones bomba con una tonelada de TNT en cada uno de ellos, hicieron explosión en una calle de Jerusalén, llevándose con ellos a más de cincuenta personas. Los árabes, que esperaban minar el espíritu judío y consiguieron todo lo contrario, contaron con la ayuda de unos renegados del ejército británico.

    El papel del Imperio en aquellos momentos iniciales fue discutible. Decidido a mantener un amago de paz hasta su abandono de los territorios conquistados, siempre favoreció al bando árabe, deseoso de no enemistarse con las grandes potencias de Oriente Medio que controlaban el petróleo. Haciendo la vista gorda permitió la entrada de armas a gran escala en el futuro estado e incluso dejó a un lado el primer enviado de las Naciones Unidas, español de nacimiento. La ONU también tiene su parte de responsabilidad, incapaz de hacer cumplir sus directrices y perdida en un proyecto idealista e imposible: el de crear la primera ciudad internacional del mundo.

    Integrantes de la Legion Arabe (tropas de elite jordanas), posando en sus famosos autocañones

    Las escaramuzas y la lucha por los barrios limítrofes van a tomar un nuevo giro hacia la violencia: con la marcha del último soldado británico de la zona, en mayo de 1948 y la proclamación del Estado de Israel por parte de los sionistas –en contra de los deseos de la mayoría de potencias mundiales, incluida Estados Unidos, donde el presidente Truman se veía muy influenciado por su ministro Marshall- se desata una auténtica guerra por la ciudad de Jerusalén cuya primera etapa ha caído del lado de los judíos, cuya organización superior le ha permitido hacerse con los principales puntos estratégicos de la ciudad amurallada.

    Resulta curioso como en poco tiempo las cosas van a ponerse tan movidas que cualquier bando podría haber ganado esta guerra por la ciudad de Jerusalén. Los países árabes lograron por fin ponerse de acuerdo y la Legión Árabe, mandada por británicos, sitió y penetró en la ciudad, haciéndose con la ciudad vieja y poniendo a los judíos de rodillas, al borde de la derrota más absoluta, tal era la delicada situación en la que se encontraban, faltos de comida, agua y armas. Pero las presiones de los Estados Unidos sobre Inglaterra, una vez reconsiderada su postura política frente al nuevo Estado de Israel, propiciaron una tregua salvadora para el pueblo judío, que fue capaz de rearmarse con una rapidez y precisión asombrosa, dándole un vuelco al conflicto y logrando expulsar a los árabes de toda la ciudad excepto de la parte vieja, que recuperarían veinte años después cuando declararan la guerra a Jordania.

    Oh Jerusalén narra estos fatídicos días, apenas unos años en la historia que dieron con la creación de un nuevo estado que hoy en día se ha reafirmado de manera asombrosa. Sus artífices aplican todo su saber periodístico para, sin escamotear ningún detalle, interesar al lector con una apasionada crónica que combina desde la parte más costumbrista de los habitantes de la ciudad, pasando por la política internacional, hasta los lances bélicos que sacudieron los viejos muros de Jerusalén. Un libro muy interesante que no llega a aburrir en ningún momento, esencial para comprender un poco mejor un conflicto que dura ya demasiado años y que todavía, por desgracia, tiene mucho que decir en la historia.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  MUERTE EN LA FENICE  (Donna Leon)

    lunes, 24 de octubre de 2016

    LA CONSPIRACION DE LOS MEDIOCRES (Ernesto Mallo)



    EL AUTOR

    Ernesto Mallo (* La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina, 1948) es un escritor, dramaturgo y periodista argentino. Se inició en la literatura como dramaturgo y guionista y, desde 2004 se dedica a escribir novelas.

    Entre las profesiones que ejerció se encuentran las de chofer de taxi, contrabandista, artesano hippie, vendedor de librería, director teatral,  entre muchas otras.

    Su primera novela "La aguja en el pajar" (2006) la escribió luego de que tuviera una sucesión de hechos trágicos: trabajaba en un periódico y fue cerrado por el "Corralito", su hija mayor estaba gravemente enferma, su mujer le anuncia que se quería separar y su ex mujer lo denuncia por no pagar la mantención; tenía intenciones de suicidarse y, para no hacerlo, se pone a escribir una novela

    .Ésta novela fue primera finalista del "Premio Clarín-Alfaguara de Novela", 2004 y obtuvo el "Premio Memorial Silverio Cañada",  que otorga la Semana Negra de Gijón.  Adscrito al género policial, las novelas de Mallo, aunque relatos de ficción, siempre tienen anclajes y personajes en momentos históricos precisos.



    La obra "El Relicario" es el resultado del pedido de la Editorial Planeta de que escribiese algo relacionado con el Bicentenario de la República Argentina, en éste se relata el principio de la Revolución de Mayo -de los años 1500 a 1800-. Su foco principal gira en torno a los negros, concentrándose en los personajes. Sobre ellos se refiere "En nuestra historia los negros no existen, y sin embargo llegaron a ser el 35% de la población de Buenos Aires, que funcionaba para ellos como lugar de paso".

    Su obra "El policía descalzo de la Plaza San Martín" está basado en su experiencia personal como militante de la Izquierda Revolucionaria en la época anterior del dictador Jorge Rafael Videla y durante el gobierno de éste.

    EL LIBRO
    • Autor:Ernesto Mallo
    • Sello:Siruela
    • Colección:Nuevos Tiempos 318
    • ISBN:978-84-16465-05-7
    • Código de almacén:7521318
    • Edición:1ª, 2015
    • Encuadernación:Rústica con solapas 

    Ernesto Mallo nos sumerge en un mundo en el que conviven el asesinato y la impunidad del poder con una tormenta de pasiones amorosas, en un paisaje dominado por una jauría de asesinos a sueldo.

    La narrativa argentina, así como la cinematografía, se ha ocupado extensamente de la sangrienta dictadura de Videla. Sin embargo, no ha tratado en la misma medida el periodo inmediatamente anterior. Aquella etapa fue el caldo de cultivo en el que se coció lo que luego sería el terrorismo de Estado a gran escala. Bajo el nombre de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), un grupo parapolicial se encarnizó con todo aquel que osara oponerse a los designios del hombre fuerte del país: José López Rega, apodado el Brujo por su afición a la magia negra.


    En esta precuela de la serie del detective Perro Lascano, encontramos a un detective joven, aunque ya investigador de fuste. Para apartarlo de la investigación, los mandos policiales le encargan aclarar el suicidio de un anciano alemán. Esa misión lo arrojará directamente a las fauces de los sicarios, en un territorio donde no puede contar con nadie ni confiar en nadie. En el transcurso de su investigación, Lascano conocerá a Marisa, con quien vivirá una épica historia de amor.

     
    IMPRESIONES

    La conspiración de los mediocres es la precuela de los casos del detective Lascano, protagonista de tres novelas: Crimen en el barrio de Once, El policía descalzo de la Plaza San Martín y Los hombres te han hecho mal. Todas ellas, a la espera de ser reeditadas en Argentina.

    En los policiales y la novela negra, la figura del detective es crucial. En Argentina, donde no existen los detectives privados, la trayectoria literalmente terrorífica de las fuerzas represivas y su participación en la dictadura militar plantean más de un problema a los escritores del género.
    En estas novelas, los detectives suelen simpatizar con las víctimas de crímenes cuyos perpetradores se encuentran en las fuerzas represivas. Como en la vida real, el que regentea la red de trata es un comisario, el que maneja el narcotráfico en el barrio es un suboficial de la Bonaerense y el que espía y persigue, uno de la Federal. Por eso más de una vez, los protagonistas locales son periodistas o investigadores que nada tienen que ver con “las fuerzas”.

    El escritor argentino Ernesto Mallo emprendió el desafío de escribir un detective que es efectivo de la Policía Federal Argentina (PFA). Y para tomar el toro por las astas, pone el principio de la historia cuando acechaban las bandas de la Triple A.

    Lopez Rega junto a Isabelita Peron


    Lascano es policía. Se llama Venancio y aunque es bastante más joven que sus colegas de las fuerzas, ya es un detective con cierta fama. Lo llaman el Perro, dicen, porque gruñe. En la Federica, como se conoce a la PFA, lo consideran un “hinchapelotas”, que rebusca demasiado y anda husmeando por ahí por eso siempre se lo quieren sacar de encima.

    Este “episodio cero” recorre los hechos que formarán el carácter de Lascano y su lugar incómodo en la institución. A la vez, se mete en el tema espinoso de la Triple A, el antecedente directo del terrorismo de Estado, bajo el mando del Brujo López Rega durante el último gobierno de Perón.
    Lascano es un policía que desconfía de los policías, pero no se imagina siendo nada diferente. Esto está vinculado con un capítulo de su historia que se devela en este libro. Y aunque a veces lo atacan las dudas y el hastío, suele decir que se queda porque no quiere dejarle su ciudad, Buenos Aires, a “los mierdas”.

    En La conspiración… Lascano investiga el suicidio del alemán Böll, por encargo del jefe de Policía, que lo quiere lejos de sus negocios. En medio de la investigación, Lascano empieza a ver los movimientos cada vez más evidentes de la Triple A. Y Mallo destaca un aspecto muy cierto, que a menudo se soslaya en las visiones “oficiales” sobre la banda parapolicial del gobierno peronista: los civiles que participaban en la Triple A, como el personaje de Ekland en el libro, estaban totalmente integrados a las fuerzas represivas.

    La única pista que tiene Lascano para investigar el suicidio de Böll es un diario escrito en alemán. Aquí es donde entra otro de los personajes clave. Marisa es una “rusita”, según la descripción policial, traductora, huérfana de padres judíos y la que da vuelta el mundo del Perro Lascano. La compañera perfecta en el laberinto de la trama nazi que recorre el libro.

    Jose Lopez Rega, paseando por Buenos Aires con su hija Norma
     
    Con Marisa y el diario de Böll, Lascano accede al mundo de la desbandada nazi, justo antes de que los empresarios pactaran la reconstrucción después de la derrota alemana en la II Guerra Mundial. Esos que sabían que, como cuenta el muerto Böll, traducido por Marisa, “El mundo no puede darse el lujo de encarcelarnos, porque nosotros, los industriales y los empresarios, somos los únicos que con capacidad para reconstruir lo que la guerra destruyó. Nos necesitan, el futuro somos nosotros”.

    “¿Quieren venganza? … Que ahorquen a todos esos payasos sangrientos. ¿A quién le importa? Siempre encontraremos quien los reemplace”. Los que no eran “el futuro”, los guardias y efectivos de la SS, son los que escaparon a la humillación pública; varios de ellos huyeron hacia lugares recónditos como… Argentina. En el diario del alemán, el eje de la investigación de Lascano, hay rastros que no tienen nada que envidiarle a la vida real.

    Mallo establece un paralelismo interesante entre las bandas sangrientas de la Alemania nazi y la Triple A. Sin aspiraciones de analogías históricas, el paralelismo se construye alrededor de cómo funcionan internamente esas bandas, los hombres que las forman, las relaciones con el poder político y las instituciones del Estado. La división entre ganadores y perdedores, traidores y traicionados, honorables y humillados.

    Sin solemnidades y con una buena dosis de realismo, Mallo pinta la Buenos Aires de la Triple A, donde también se cruza alguna asamblea estudiantil. Los “caños”, la guerrilla, la persecución de militantes políticos, abogados, personalidades de la cultura y el espectáculo completan un escenario cada vez más denso.

    Hacia la mitad del libro, y como muestra de que todo se está desmadrando, una reunión de cineastas discute la carta que recibieron de parte de la Triple A, donde se los intima a abandonar el país. El “delegado” del grupo, Armando Bó, decide hacerle una visita sorpresa a un jefe de la Triple A de la que, con demasiada ingenuidad y buena suerte de sobra, regresa con un diagnóstico lapidario: “Cagamos, Gordo. Nos van a matar por orden alfabético”.

    Abajo, Jose Lopez Rega con Isabel Peron, y arriba la plana mayor de la tristemente célebre Triple A Argentina.

    Como en la vida real, los últimos meses amontonan acontecimientos cada vez más tensos, y todos sospechan de todos: “son los fachos”, “son los zurdos”, “es la guerrilla”. El atentado contra un capo de la Federal, basado en hechos verídicos, pinta la espesura de los días previos al golpe. Con el mismo ritmo vertiginoso, después de una pausa en El Tigre (que no termina de encajar en la hiperactividad de la Federal y las ramificaciones del caso que investiga el Perro), la historia de Lascano encuentra sus propios caminos. Las cartas están echadas, los milicos llegaron a Olivos, Isabel renunció y ahora los “payasos sangrientos” de la Triple A empiezan la desbandada.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  OH JERUSALEM  (Dominique Lapierre & Larry Collins)

    viernes, 21 de octubre de 2016

    EL LIBRO DE LAS TINIEBLAS (Pedro Herrasti)



    EL AUTOR

    Pedro Herrasti nacido en Madrid, en 1964, es un escritor dedicado a la novela histórica.

    Herrasti siempre ha estado muy vinculado al mundo de la escritura, se licenció en Periodismo, ejerció la profesión, aunque actualmente no se dedica a esta tarea. Reside en Jaén desde hace unos años y preside la Asociación de Amigos de la Biblioteca Provincial de Jaén.





    Herrasti se siente muy satisfecho con su trayectoria, ya que el éxito de su novela
    El demonio de Lavapiés (2008) ha sido destacado y ahora tiene la oportunidad de sacar a la luz otra más.

    EL LIBRO

  • Tapa blanda: 320 páginas
  • Editor: Edhasa (1 de abril de 2013)
  • Colección: Narrativas Historicas
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8435062554
  • ISBN-13: 978-8435062558



  • La obra es una secuela de su anterior título "El demonio de Lavapiés", ambas transcurren en el Madrid del siglo XVII, el mismo escenario y la misma época en la que se desarrollan las aventuras del Capitán Alatriste. En esta nueva novela un alguacil y un dominico de la Inquisición deberán aclarar la misteriosa muerte de un antiguo combatiente de los tercios. En el transcurso de la investigación deberán enfrentarse a misteriosas sectas y los secretos que oculta un libro maléfico. En definitiva, una entretenida trama de suspense y misterio." 

    IMPRESIONES

    Madrid, siglo XVII. El alguacil Gonzalo García descubre el cadáver de Alonso, antiguo compañero de los tercios, en una posada de la Cava Baja. Será el primero de varios crímenes, todos ellos rodeados de extrañas circunstancias: una estaca les atraviesa el corazón, les han rebanado la cabeza, llevan tatuado un dragón en la espalda… Resuelto a investigar la muerte de su amigo, Gonzalo, junto con su inseparable dominico fray Diego, inicia una investigación que lo llevará a descubrir los secretos más ocultos del libro La clave de Salomón, grimorio con referencias a espíritus y ritos vampíricos, en los que se ve envuelta a su vez la misteriosa secta draconiana.

    Los temibles Tercios de Flandes, en el siglo XVII

    Secuela de su anterior novela, El demonio de Lavapiés, esta nueva aentura de Pedro Herrasti nos conduce por el sórdido Madrid de los Austrias, una ciudad y una época marcadas por la traición y las intrigas, con una historia misteriosa y trepidante.

    Sin embargo, ésta segunda entrega, carece de la brillantez de la primera. El autor crea sitauciones que confunden al lector y que no se resuelven satisfactoriamente al final de la obra.

    Una obra entretenida y bien documentada, si bien las altísimas expectativas creadas en la primera entrega de ésta serie, hacen que el lector quede algo defraudado. Esperemos que la serie continue y, a ser posible, mejore.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  LA CONSPIRACION DE LOS MEDIOCRES   (Ernesto Mallo)

    domingo, 9 de octubre de 2016

    PRAGA MORTAL (Philip Kerr)



    EL AUTOR

    Philip Kerr (Edimburgo, Escocia, 1956) es un escritor británico.

    Estudió en la universidad de Birmingham y obtuvo un máster en leyes en 1980; trabajó como redactor publicitario para varias compañías, entre ellas Saatchi & Saatchi, antes de consagrarse definitivamente a la escritura en 1989 con Violetas de Marzo (March Violets), obra con la que inició una serie de thrillers históricos ambientados en la Alemania nazi conocida como "Trilogía berlinesa" (también llamada "Berlin Noir"), protagonizada por el detective alemán Bernhard "Bernie" Gunther.



    El resto de su obra suele ser novela negra o policíaca, y se ambienta en distintas épocas, incluso futuras, como por ejemplo Una investigación filosófica (A Philosophical Investigation). En 2009 obtuvo el III Premio RBA de Novela Negra, el de mayor dotación de su especialidad (125.000 euros), por Si los muertos no resucitan, cuya historia transcurre en un Berlín en pleno apogeo del nazismo, poco antes de las Olimpiadas y la II Guerra Mundial. Este título forma parte de la "serie Bernie Gunther".

    Además de escribir para el Sunday Times, Evening Standard y New Statesman, ha publicado novelas orientadas al público juveniles, firmadas bajo el nombre de P. B. Kerr, en la serie "Los hijos de la lámpara" (Children of the Lamp), como El enigma de Akenatón, La Djinn Azul de Babilonia o La cobra rey de Katmandú.

    Vive en Londres con su mujer, la escritora Jane Thynne, y sus tres hijos.

    EL LIBRO


  • Nº de páginas: 432 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: RBA LIBROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788490062654




  • Berlín, septiembre de 1941. El detective Bernie Gunther debe abandonar todas sus ocupaciones en Homicidios para atender un asunto de mayor envergadura: pasar un fin de semana en la casa de campo que su antiguo jefe en el SD tiene en Praga. Lo que en principio se presenta como una soporífera reunión en compañía de los más detestables oficiales de las SS y el SD, se convierte de repente en una prueba de fuego para la reputación de Gunther como investigador: deberá descubrir cómo alguien ha podido ser asesinado en una habitación cerrada por dentro. Lo que hay enjuego podría llegar a repercutir en las más altas esferas del Reich, aunque, sin lugar a dudas, pondrá en serio peligro la vida del propio detective.

    Praga mortal (Serie Bernie Gunther, 8) es la última entrega de la exitosa serie de Philip Kerr ambientada en la Alemania nazi. Un relato a medio camino entre la novela negra y la histórica que fascinará a los lectores de ambos géneros.

    IMPRESIONES

    Septiembre de 1941. Todavía conmocionado por las ejecuciones en masa de judíos de las que ha sido testigo en el frente oriental, Bernie Gunther regresa a un Berlín que sufre los estragos de la contienda: racionamiento de alimentos, apagones, florecimiento del mercado negro, bombardeos de la RAF… La población judía ha sido obligada a identificarse cosiéndose una estrella de David a la ropa y empieza a ser despojada de sus derechos. Terroristas checos siembran el pánico en respuesta al establecimiento por los nazis del Protectorado de Bohemia y Moravia, al frente del cual está Reinhard Heydrich. Para colmo, un asesino en serie que opera en las estaciones de tren ocupa las primeras páginas de los periódicos.

    De vuelta a sus responsabilidades como detective de Homicidios, Bernie Gunther se pone a investigar la muerte de un trabajador ferroviario de origen holandés y en un bar de alterne conoce a una mujer con la que inicia una relación apasionada. Sin embargo, todo queda en suspenso al recibir una envenenada invitación del propio Heydrich para pasar un fin de semana en su casa de campo en Praga con altos mandos de la SS y la SD. Si tener que confraternizar con individuos a los que detesta profundamente no fuera suficiente castigo, la aparición del cadáver de un general al que han disparado lo obligará a tomar las riendas de un caso sumamente complejo, ya que la habitación de la víctima estaba cerrada por dentro y no eran pocos los deseosos de verle abandonar este mundo.

    General SS Reinhard Heydrich, ReichProtektor de Bohemia y Moravia, más conocido como El Carnicero de Praga


    Vigilado de cerca por el temible anfitrión de la casa, que no aceptará un fracaso y al que la búsqueda y captura de un líder de la resistencia checa tiene muy alterado, Gunther dará inicio a los interrogatorios entre unos altos mandos nada acostumbrados a rendir cuentas por sus actos. Paralelamente, las conexiones de su amada con las células clandestinas checas prometen costarle la vida si consiguen vincularla a él. Muchos campos de minas que sortear para un solo hombre, por astuto y cínico que sea.

    “Praga mortal”, en definitiva, cuenta una historia contada mil veces, tanto en la novela como en el cine, desde que Hamett decidiera ponerse a ello en el momento en el que hechos así eran más literatura costumbrista -recogida de los periódicos y de la calle- que simple ficción.

    Lo que hace diferente y original a “Praga mortal” de esas otras historias es la ya bien ensayada fórmula de Kerr, de transferir todos esos elementos desde la Norteamérica original a la Alemania de esa misma época de los “oscuros treinta” que ven la caída de la República de Weimar y el ascenso del Nazismo.

    Así en “Praga mortal” los tipos poderosos que encargan la investigación no son grandes magnates de Chicago, Nueva York o Los Ángeles sino jerifaltes nazis como la mano derecha de Hitler, Heinrich Himmler, o Reinhard Heydrich, la mano derecha, a su vez, de esa mano derecha, que se mueven, en efecto, en ambientes lujosos que han conquistado no gracias a sus habilidades como industriales o banqueros -como ocurre en las obras de Hammett, por ejemplo- sino merced a eso que una de las principales propagandistas nazis, la cineasta Leni Riefenstahl, llamó “el triunfo de la voluntad”. En el caso concreto de “Praga mortal” el ambiente lujoso lo constituyen las propiedades incautadas a un rico industrial judío, Ferdinand Bloch-Bauer, dueño, entre otras muchas cosas lujosas y valiosas, de una de las obras más famosas de Gustav Klimt: un retrato de su propia esposa, Adele Bloch-Bauer, que se ha convertido en un verdadero icono de la obra de ese pintor y al que Kerr dedica unas cuantas páginas de esta nueva entrega de las aventuras de Bernie Gunther.

    Heydrich, con su esposa, en su ultimo acto publico, un concierto en el Palacio Wallenstein, Praga

    “Praga mortal” tampoco da muchos problemas a la hora de poner en la escena de la Europa de los cuarenta a otro elemento clásico del género negro: los hampones, “torpedos” y matones de toda laya.

    El Tercer Reich es un momento histórico fértil en esa clase de individuos. La única diferencia con los que se mueven en el Nueva York y el Chicago de, más o menos, la misma época, es que los alemanes van uniformados  con camisa parda o con el siniestro uniforme negro de las SS antes que con sombrero flexible y traje.

    Finalmente lo de la mujer fatal -preferentemente rubia- es también un elemento plausible y fácil de encontrar en la Alemania del Tercer Reich tan obsesionada con la pureza de la “raza” germánica. Arianne Tauber, la “chica” de esta película negra en letra impresa que es “Praga mortal” no desentona, en efecto, lo más mínimo con el prototipo creado por el molde original en los Estados Unidos de los años treinta.

    Eso es lo que se puede decir con respecto a esa novela como novela negra. A ese respecto es todo un éxito. Supera, y por mucho, a intentos parecidos como “El día de Hitler”, obra de otra de las estrellas de la nueva novela negra, Elmore Leonard.

    Ahora habría que preguntarse si esa fidelidad a las reglas del género negro no supone un inconveniente para la otra parte del cóctel literario que RBA dice ofrecernos. Es decir, el carácter de novela histórica de “Praga mortal”.

    A decir verdad, los estereotipos del género que con tanta habilidad maneja Kerr ponen muchas veces en peligro ese carácter de novela histórica que se podía atribuir a esta última entrega de las andanzas de Bernie Gunther.

    Está claro que Kerr nos describe en toda su crudeza lo que fue el Tercer Reich, que está, en el momento en el que se desarrolla la novela -finales del año 1941 y mediados de 1942-, en su punto más alto, antes de empezar un declive imparable, que culminará con la toma de Berlín por la tenaza aliada, desde el Este y el Oeste, en 1945.

    Todo eso está en las páginas de “Praga mortal”: la paranoia institucionalizada -todo el mundo espía a todo el mundo-, la ausencia de Ley y Orden más allá del capricho del Líder y la camarilla que lo rodea y se disputa un favor que él mismo dosifica de modo tal que esa camarilla jamás pueda hacerle sombra. También se recogen en las páginas de esta novela aspectos más truculentos de esa realidad, como los famosos “métodos para hacer hablar” de la Gestapo o cuestiones más cotidianas como la sordidez y escasez presentes en el día a día de la Alemania de 1941 que ha visto estancado su triunfal paseo militar  por Europa en el frente oriental.  Pese a que algunos, como el portero de Bernie Gunther, aún creen en el futuro reparto de tierras rusas que van a hacer de cada alemán un verdadero terrateniente con siervos ex-soviéticos para cultivar ese botín de guerra. El mismo que el Ministro de Propaganda del Reich les ofrece una y otra vez  desde las ondas de radio sobre las que impera de manera omnipotente hasta el final de la guerra.

    Sin embargo, hay cuestiones de detalle y de fondo sobre la situación histórica en la que se desarrolla “Praga mortal” que escapan por completo a lo que cuenta Philip Kerr.

    Viuda e hijos de Heydrich, durante los actos oficiales de su sepelio

    En efecto, las cosas en Alemania estaban realmente mucho peor de lo que Kerr quiere o puede reflejar en “Praga mortal”. No es ya que al “alemanito de a pie” al que se refiere Gunther en uno de sus desencantados comentarios de viejo detective tenga que soportar un racionamiento que le priva de verdadera cerveza, verdaderas salchichas y verdaderos cigarrillos. Las cosas en la Alemania de la época estaban, realmente mucho, muchísimo, peor. Por ejemplo, el exhaustivo estudio de Jörg Friedrich “El incendio: Alemania bajo los bombardeos (1940-1945)”, habla de una población civil germana sometida a situaciones como las que todavía hoy, por desgracia, se ven en muchos países del llamado “Tercer Mundo”. Ese particular Auschwitz de nuestro llamado “mundo desarrollado”.
    Así es, según “El incendio”, en la Alemania del Tercer Reich una vez que ha empezado la guerra en dos frentes, el occidental y el oriental, hay, por ejemplo, desnutrición, hay gente que pierde la dentadura a causa del escorbuto y muchas otras complicaciones asociadas a la falta de una alimentación correcta. Una realidad que, en efecto, apenas aparece esbozada en “Praga mortal”.

    Por otra parte, la propia existencia histórica de Bernie Gunther es más que cuestionable.

    No cabe duda de que Kerr ha apostado fuerte por su personaje. “Praga mortal” hace evidente que el autor vuelve una vez más a disponer todo lo que rodea a Bernie Gunther para que él, a su vez, haga, a la perfección, el papel de duro detective cínico, descreído, de vuelta de todo y capaz de enfrentarse a quién sea para, una vez más, hacer valer su peculiar código de honor propio del género negro.

    Algo perfectamente plausible en la Norteamérica de los años 30, pero, sin embargo, difícilmente creíble en una Alemania como la de 1941, purgada de arriba a abajo desde que los nazis se hacen con el poder en 1933.

    Cualquier obra histórica sobre la Alemania de esa época nos hace ver que, en efecto, la existencia en ella de un personaje como Gunther es, cuando menos, altamente improbable. Ni siquiera como anomalía, ni siquiera como nota discordante tolerada por una benevolencia que en la Alemania del “Führerprinzip” -es decir, esa en la que todo gira en torno a los imprevisibles caprichos de la “voluntad del Líder”- sencillamente no existía.

    La resistencia pasiva y activa a ese opresivo ambiente es prácticamente residual desde 1933 en adelante y limitada a grupos profesionales muy concretos -los estudiantes de la Rosa Blanca, el complot de altos mandos militares conocido como “Valkiria”…- que nada tienen que ver con cuerpos de seguridad que, como señalan historiadores de este período como Klaus Hildebrand, por ejemplo, son la primera cosa que se controla hasta en el más ínfimo detalle una vez que los nazis se han hecho con ellos como principal herramienta, a su vez, de control social. Un asfixiante clima en el que es muy difícil encajar a personajes como Gunther, o su ayudante ocasional, Kurt Kahlo -por más entrañables que resulten-, y su desparpajo verbal, que no deja títere con cabeza en toda la temible y terrorífica panoplia del Tercer Reich.

    Naturalmente es obvio lo que ha hecho Kerr desde que las aventuras de Bernie Gunther empiezan a desarrollarse en el régimen nazi, tras la caída de la República de Weimar: darnos un personaje con el que podamos identificarnos. Esto es, un antinazi furibundo. De otro modo, de habernos ofrecido un poli real del Tercer Reich es más que improbable que la serie de Gunther hubiera visto la luz -¿qué editor decente del Reino Unido hubiera querido verse envuelto en un escándalo por apología del Nazismo?-  y en el improbable caso de que hubiera visto la luz, casi con toda seguridad no habría pasado de ser una serie de culto en medios neonazis.

    El modo en el que Kerr despacha el asesinato de Heydrich, que, en realidad, sólo ocupa las páginas finales de “Praga mortal”, demuestra que, de todos modos, al novelista -diga lo que diga su editor español- le importa más o menos poco la Historia oficial, con “H” mayúscula, atreviéndose incluso a especular con una versión alternativa de los hechos de la muerte de Heydrich, según la cual éste habría sido eliminado, en realidad, por una infección inducida por el médico personal de Himmler, que así se habría librado de un subalterno que empezaba a resultarle molesto. Versión de la que, por otra parte, Kerr no da ni cuenta ni razón en la “nota del autor” que se molesta en poner al final de “Praga mortal”, donde sí da un somero repaso al destino de los principales personajes históricos -aparte de Heydrich- que desfilan por esta magnífica novela negra.

    La novela está narrada en primera persona, y eso no sólo permite una profundización sobre la complejidad del personaje protagonista, sino que a los lectores que nos asomamos por primera vez a su mundo nos facilita muchas pistas sobre su trayectoria. Gunther luchó en la primera gran guerra, perdió muy joven a su esposa, y dejó durante un tiempo la policía para trabajar como investigador privado, pero aunque todos le reconocen como un magnífico profesional no encaja en la Nueva Alemania (obstinadamente se ha negado a formar parte del Partido —el Partido Nazi—).  Es un hombre al que le duran poco las relaciones, un lobo solitario, que todavía es capaz de sentirse interpelado por la situación de sus semejantes, especialmente si son judíos.  Pero lo más importante es que acaba de regresar de un destino maldito en el frente del Este, en Ucrania, donde tuvo que supervisar operaciones especiales de «reasentamiento» de judíos. Este eufemismo hacía referencia a la limpieza étnica desarrollada en territorios ocupados, y constituía una experiencia demoledora para la moral de las tropas, incluso para los nazis más convencidos. En el caso de Gunhter su condena le ha convertido en un hombre resentido, que sabe que nunca podrá deshacerse del asco y la culpa. Es un alemán con una visión muy lúcida sobre el camino sin retorno en que se ha embarcado su país pero que no puede salirse del sendero marcado.

    Castillo de Praga, sede oficial del Protectorado Nazi

    El protagonista está atado por un extraño vínculo que no puede romper con un hombre al que odia: Reinhard Heydrich. Cuando se encuentra en Berlín investigando un homicidio rutinario, recibe la «invitación» de acompañar al Protector de Bohemia y Moravia a Praga, con el objeto de responsabilizarse de su seguridad personal.  En el Castillo de Jungfern-Breschan donde reside el SS-Obergruppenführer con toda su plana mayor  tiene lugar un sorprendente asesinato, que le corresponde resolver a Gunther.

    La novela nos acerca, con un estilo literario sobrio, de frases cortas y descripciones duras aligeradas a base de sarcasmo, a las dificultades de una ciudad en guerra y al clima asfixiante de miedo en que viven los berlineses: los informadores de la Gestapo infiltrados en cualquier lugar, la propaganda nazi, la hipocresía de los miembros del Partido, las corruptelas de los altos mandos militares, la inseguridad de las mujeres, la situación de los judíos, las desapariciones y torturas, y cómo no, el hambre y la inexistencia de productos básicos.

    El  ritmo de la novela no decae en ningún momento, y es que a la adecuada ambientación histórica, y al protagonismo de los grupos sociales entre  los que transcurre la acción, se le une el acierto en el desarrollo de las tramas policiales. Desde Gordiano el Sabueso hasta Guillermo de Baskerville, pasando por el Juez Di o  Didio Falco, la unión de misterio e historia es una mezcla muy atractiva, que en este caso ofrece como resultado una novela notable, pese a que algunos comentarios habían rebajado mis expectativas al señalar que los números anteriores de la serie no estaban a la altura de la trilogía inicial. En esta obra en particular resulta especialmente interesante no sólo el trasfondo opresivo y macabro de una ciudad bajo un sistema que aspira al control total de los ciudadanos, sino todo lo que rodea la figura de Heydrich y los sucesos que tuvieron lugar mientras era Reichsprotektor en Praga. Un personaje sobre el que el protagonista se pregunta ¿Cómo hemos sido los alemanes capaces de permitir un Heydrich?

    ACTUALMENTE LEYENDO:  EL LIBRO DE LAS TINIEBLAS  (Pedro Herrasti)

    martes, 4 de octubre de 2016

    HISTORIA DE ROMA (Indro Montanelli)




    EL AUTOR

    Indro Montanelli (Fucecchio, Florencia, 22 de abril de 1909 - Milán, 22 de julio de 2001) fue un periodista, escritor e historiador italiano.

    Considerado entre los más grandes periodistas y escritores italianos, su talento fue reconocido y premiado también en el exterior (por ejemplo, en Finlandia, Estados Unidos, donde fue reconocido como mejor periodista internacional, y España, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 1996, ex-aequo con Julián Marías).



    Fue un autorizado cronista de la historia italiana y entrevistó a personajes como Winston Churchill, Charles de Gaulle, Luigi Einaudi y el papa Juan XXIII. Su filosofía periodística nació del aprendizaje que de joven hizo en los Estados Unidos de América: recordó siempre lo que le había dicho el director del diario para el que trabajaba: «hacer que cada artículo pueda ser leído y entendido por cualquiera, incluso por el lechero de Ohio»

    Sencillo, directo, aunque refinado escritor, fue miembro de honor de L'Accademia della Crusca, por la que peleó desde las páginas de Il Giornale para que recibiera atención y fuera financiada por los lectores, siendo como era uno de los más antiguos e importantes centros de estudio sobre la lengua italiana, consiguiendo que no desapareciera. Escribió, entre sus más de sesenta libros, una Historia de Italia divulgativa, ayudado por Mario Cervi y Roberto Gervaso; Gli incontri (encuentros con personajes famosos) y una muy leída Historia de Roma, aunque su obra más conocida es la periodística, materializada en sus artículos de opinión.

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 464 págs.
  • Editorial: DEBOLSILLO
  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • ISBN: 9788497593151
  • Año edición: 2016
  • Plaza de edición: ES



  • Los próceres y las personalidades de Roma no eran distintos del común de los mortales. César fue un mujeriego toda su vida y se avergonzaba de su calvicie, pero eso no desmerece su grandeza de militar y estadista. Augusto no dedicó todo su tiempo a organizar el Imperio, sino que parte del mismo lo ocupó en combatir la colitis y los reumatismos... Historia de Roma ofrece una serie de relatos apasionantes y veraces que iluminan en sus justos términos a los protagonistas de aquella época irrepetible.

    IMPRESIONES

    Historia de Roma de Indro Montanelli es la novela idónea para aquel lector que deseé aproximarse, sin ambages, al periodo más apasionante detoda la historia de ese valeroso pueblo. Y lo hace a través de pinceladas de humor y de un sentido positivo y divertido en ocasiones. Como periodista que fue, advierte en el prólogo a los lectores que no va a descubrir nada ni va a aportar nuevas revelaciones, sólo acercar Roma de forma sencilla y cordial, con estilo llano y fácilmente aceptable por la gran masa de lectores a través de una serie de retratos que iluminan a los protagonistas con una luz más veraz, despojándolos de paramentos ocultos.

    Y del dicho al hecho. Montanelli consigue enganchar al lector por diferentes motivos. Los títulos son atractivos, los capítulos son cortos, el estilo es directo y llega fácil (no olvidemos que él fue periodista) y la información está justamente tratada con ese punto a veces picante, a veces tendencioso, pero siempre sincero y llano.

    Ruinas del foro romano, símbolo del esplendor de la antigua Roma

    Realmente, más que una novela, lo que tenemos entre manos es un libro de historia, pero no uno cualquiera, pues Montanelli huye de arquetipos. Nada de datos y referencias cansinas y nada de relatos anodinos. El autor cuenta cómo vivieron, cómo fueron educados, en qué creían y cómo prosperaron sus antepasados romanos. Explica con amenidad y sin formalismos la leyenda de su fundación, ahondando con sabiduría en los personajes principales que marcaron una época.

    Historia de Roma" es un excelente y ameno libro de Indro Montanelli donde, además de divertirse uno con el ágil y elegante estilo del periodista italiano, se pueden extraer patrones de liderazgo de todos los tipos, desde Julio César a Nerón, pasando por Escipión y Coriolano, entre muchos otros.
    "Historia de Roma": así deliberadamente la llamó Indro a diferencia de otro libro exquisito del que hablaremos: "Historia de los griegos". Los griegos, celosos e individualistas, con su democracia a su manera, nunca lograron una unidad auténtica de estados que debía haberse conseguido con Alejandro Magno de no haber caído en su vorágine y sueños de conquistas en un viaje sin fin ni destino, sin saber el final, que culminó en una sinfonía incompleta, con su temprana muerte.

    Por el contrario, la Historia de Roma es la historia casi perfecta de un imperio con su principio y su fin. Este imperio supo crear una maquinaria no solamente de ejército sino de estado, instituciones, derecho y hasta ingeniería, que convirtieron a Roma en el imperio más mandón, aculturizador y, nunca mejor dicho, romanizador de Europa.

    Aguilas y estandarte romanos, cuyas siglas SPQR  (El Senado y el Pueblo Romano) se pasearon por la practica totalidad del mundo conocido


    La "Historia de Roma", como dice Montanelli, fue como dar vida a la piedra... los protagonistas de la historia, estatuas que aparecen momificadas en una actitud, siempre la misma, no de hombres, sino de símbolos abstractos, perdieron su mineral inmovilización, se animaron, se colorearon de sangre, de vicios, de flaquezas, de tics y de pequeñas o grandes manías; se tornaron, en suma, en vivientes y verdaderos.

    Entre otros perfiles de liderazgo, César fue un prodigioso estadista, general y soldado, que supo hacer virtudes de sus defectos. Nerón, histriónico, caprichoso, que dejó las cosas peor que se las encontró, como un niño mimado. Escipión el Africano, ejemplo de valores, nobleza y liderazgo de resultados de campaña que no de pasillos. Coriolano, liderazgo de despotismo ilustrado y, a pesar de sus grandes virtudes y nobleza, ejemplo de defectos en los que no debe caer un líder.

    Vale la pena ver brevemente descritas las trayectorias de otros emperadores: Adriano, Marco Aurelio, Trajano, Constantino... para extraer sus mejores y peores patrones de liderazgo, de la misma forma que se separa la nata de la leche que tan ricos dulces da, pero también con grasa en exceso. Los patrones de liderazgo que había entonces siguen existiendo en la actualidad.

    Octavio Augusto, primer Emperador y que llevó a Roma a sus más altas cotas de esplendor

    Lo que hace grande la historia de Roma no es que haya sido hecha por hombres diferentes a nosotros, sino que haya sido hecha por hombres como nosotros.

    En resumen, "Historia de Roma" de Indro Montanelli es un libro altamente recomendable para leer y disfrutar por sí mismo y como aprendizaje del Liderazgo.

    Un libro sin más pretensiones que las señaladas, pero muy a tono para aprender y conocer –a grandes rasgos- el mundo romano de la Antigüedad de forma somera, práctica, cómoda y siempre acompañado de una sonrisa.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  PRAGA MORTAL  (Philip Kerr)