lunes, 11 de marzo de 2013

LIBROS QUE HE LEIDO: CONSPIRACION MAINE (Mario Escobar)



EL AUTOR

Mario Escobar Golderos es escritor e historiador español. Nacido el 23 de junio de 1971.  Sus obras han sido traducidas a cuatro idiomas, ha publicado 20 libros entre biografías, novelas y ensayos. Colaborador habitual de National Geographic Historia, Más Allá y director del programa de libros y el blog "Best Seller Español".



Mario Escobar Golderos nació en Madrid en el año 1971. Licenciado en Historia y Diplomado en Estudios Avanzados en Historia Moderna en la Universidad Complutense. Mario Escobar Golderos publicó su primer libro: Historia de una Obsesión en el año 2000. Su primera novela Conspiración Maine (2006) fue un éxito de ventas en España y América Latina. A esta siguió la novela El Mesías Ario, El secreto de los Asssassinni, La profecía de Aztlán,  El dedo de Dios y El Testamento del Diablo. Todos estos libros forman parte de una saga que describe los comienzos del siglo XX. Otras de sus novelas son: Sol rojo sobre Hiroshima, Matar a Lutero, Exterminio y Gernika. Entre sus biografías destacan: Los doce legados de Steve Jobs (2012), Winston Churchill (2012) y Martin Luther King (2006).

EL LIBRO

Un joven oficial lleva un mensaje confidencial para el presidente Sagasta, pero es interceptado. En La Habana, el acorazado Maine estalla un día antes de terminar su misión pacífica.
El ex agente Hercules Guzman Fox y el agente de S.S.P George Lincoln, comienzan una trepidante carrera contrareloj para descubrir la verdad, descifrando mensajes secretos y huyendo constantemente para salvar sus vidas. Un rompecabezas que deberán resolver antes de que se declare la guerra. En su carrera se mezclarán organizaciones secretas, personajes históricos como Roosevetl o Unamuno y secretos guardados con celo durante años.

El Maine, hundido en el puerto de La Habana

Un frenético thriller de secretos oficiales, conspiraciones tenebrosa, luchas de poder, mentiras, claros oscuros en los bajos fondos de La Habana y en los enmoquetados salones de Washintong. Misterios y un final sorprendente narrado con un ritmo frenetico que transporta al lector hasta la conspiración sin resolver que marco la historia de España y el mundo.

IMPRESION PERSONAL

Conspiración Maine es el debut literario del historiador Mario Escobar y, cómo se dice en el mundo taurino, sale por la puerta grande de la faena. A mitad de camino entre el thriller y la novela histórica de aventuras, Escobar juega con la realidad y la ficción para iniciar una trama bien armada y sorprendente hasta el final. Por sus páginas, encontraremos, veremos hablar y actuar, a personajes tan conocidos como la reina de España, un periodista llamado Churchill, Unamuno, Pablo Iglesias y tantos otros, que juegan y participan en el suspense.

El dominio del escritor sobre las circunstancias y detalles históricos de la época y del Desastre del 98 hacen aún más interesante la lectura de la obra, pues por sus páginas descubriremos muchas de las hipótesis históricas que se han dado al hundimiento del Maine y conoceremos diversas circunstancias de la independencia de Cuba.


El General Maximo Gomez, izando la bandera de una Cuba independiente en 1902


En Conspiración Maine se mezclan aires con olor clásico y actual. El cuarteto protagonista y sus relaciones, su canto a la lealtad y a la verdad bien podría estar inspirados en westerns clásicos o películas de aventuras de los años dorados de Hollywood (desde luego, a mí no me sorprendería ver a Gregory Peck encarnando al agente español Hércules). Pero Escobar no olvida los componentes de la novela best–seller actual y añade un ritmo frenético, conspiraciones y sociedades secretas a la coctelera.

Como suele suceder en novelas de este género, aparecen algunos personajes reales mezclados entre los ficticios. Por ejemplo, Unamuno, Pablo Iglesias (que incluso tiene una escena de acción), Ganivet, y el mismísimo Winston Churchill. El autor se encarga de aclarar al final lo que de verdad o mentira hay en la novela con respecto a estos personajes y al resto de elementos históricos, lo cual es de agradecer, para evitar malentendidos culturales.

También muy típico es la inclusión de pasajes en flashback, que en este caso veo un poco sobrantes, ya que no añaden mucha información a la trama, y más bien se limitan a una mera ilustración de ciertas escenas sin contenido dramático. Por ejemplo, cuando se habla del submarino diseñado por el ingeniero Blume.

En general la novela se lee bien, sin llegar a provocar adicción. La trama está bien estructurada y deja abierta la puerta a la teoría del hundimiento del Maine por parte de la propia Marina norteamericana, pero en definitiva como dice el protagonista, "al Maine lo hundimos todos". Era inevitable, una potencia emergente (Estados Unidos) y otra en decadencia (España). Los hechos son los hechos.

jueves, 7 de marzo de 2013

LIBROS QUE HE LEIDO: LA ABADIA DE LOS CRIMENES (Antonio Gomez Rufo)



EL AUTOR

Antonio Gómez Rufo nació en Madrid y estudió Derecho y Criminología en la Universidad Complutense. Considerado uno de los mejores escritores españoles, es autor de una docena de novelas, así como de la biografía de Berlanga y de diversos libros sobre Madrid.



Su obra, elogiada por la crítica española e internacional, ha sido traducida al alemán, holandés, búlgaro, portugués, francés, griego, rumano, polaco e italiano. Premio Fernando Lara de Novela y Premio Independencia Dos de Mayo por El secreto del rey cautivo (2005), fue finalista del Premio Nacional de Narrativa con El alma de los peces (2000). También es autor, entre otras, de Las lágrimas de Henan, Los mares del miedo (2003, Premio de la Asociación de Libreros de Cartagena), Adiós a los hombres (2006), El señor de Cheshire (2006, Premio Ducal de Loeches), Balada triste en Madrid (2007), La noche del tamarindo (2008) y La abadía de los crímenes (2011).

EL LIBRO

Corre el año 1229 y las extrañas circunstancias que rodean al Monasterio de San Benito, en la cordillera leridana de los Pirineos, son motivo del traslado urgente del rey don Jaime I de Aragón con todo su séquito de nobles, caballeros, médicos y damas de Corte. Lo que se supone será un corto viaje de pronta resolución, acaba convirtiéndose en una trampa retorcida de la que resultará difícil escapar: la muertes acontecidas de ocho religiosas aragonesas y las violaciones a tres monjas catalanas, no esconden sino acercar a su majestad al monasterio en busca de algo irreparable: “dar muerte al Rey”.

Sin saberse engañado, a la misteriosa abadía acude el monarca acompañado de la reina Leonor, hija de Alfonso VIII de Castilla y de Leonor de Inglaterra. Mientras su hijo Alfonso queda al cuidado de la Corte, la reina viaja junto a su dueña Berenguela y sus cinco damas, Teresa, Águeda, Sancha, Juana y Violante. Ésta última no es ni más ni menos que la princesa de Hungría, quien, por orden de su padre el rey Andrés II, entra a su servicio con el fin de aprender todo cuanto una futura reina debe ser para entender a su pueblo.

Sin embargo, el objetivo de Violante y de la Corona de Hungría no es otro que utilizar su hermosura y juventud para enamorar al rey, ser su esposa, y convertirse en reina de Aragón, impulsando así la beneficiosa unión de dos reinos destinados a unirse políticamente.

Y es que el matrimonio del rey con Leonor está a las puertas de una nulidad matrimonial solicitada al Papa por el mismo rey, alegando falsas razones de lejano parentesco, que no esconden sino un profundo hastío hacia una reina con la que contrajo matrimonio por imposición y a la que nunca amó.


Rey Don Jaime I de Aragon

A su llegada al monasterio, su abadesa doña Inés, una severa y reservada mujer de actitud extraña, solemne y altiva, demuestra al instante que tiene muchas cosas que ocultar, lo cual no duda en disimular ante la presencia de Constanza de Jesús, una monja investigadora recién llegada de Navarra que, llamada por el rey, acude igualmente al monasterio para averiguar los funestos misterios que esconden sus muros. El carácter divertido, risueño y jovial de Constanza causará una agradable sensación en el rey, y pronto se convertirán en amigos y confidentes, cuyos secretos y averiguaciones compartirán mientras almuerzan suculentos faisanes, pichones, elegantes vinos y dulces postres.

Encerrados entre muros que asfixian, los monarcas nos hacen partícipes por separado de sus temores, angustias y recuerdos que viajan desde la infancia del monarca hasta el doloroso presente de la reina Leonor. Y mientras don Jaime revive en su piel el rechazo sentido por su padre, la reina doña Leonor nos reivindica un amor sumiso y complaciente que, aunque se sabe con derecho a odiar por ser repudiada y constantemente engañada, se siente culpable por no haber sabido estar a la altura de su esposo. No así Violante, que pronto vive el amor en las noches silenciosas de una celda junto a un monarca que promete y abraza sin reparo.

A un ritmo trepidante, el monasterio va adoptando la forma de un lupanar del infierno en el que todo el mundo esconde  algo bajo los faldones. Averiguar el porqué de la muerte de las religiosas desata una tormenta que nos muestra salas de tortura en la torre de la abadía, un scriptorium secreto en el que se traducen libros prohibidos, embarazos que se truncan y sirven de excusa para aquellas novicias que se han rendido al pecado, huertos sombríos que esconden cadáveres de animales junto a restos humanos, novicias aragonesas que son castigadas y novicias catalanas ultrajadas.

En ese macabro escenario la hermana Constanza y el rey don Jaime resuelven el misterio. En tres jornadas tan intensas como plagadas de sorpresas y letanías.


IMPRESION PERSONAL

El autor combina con habilidad los análisis histórico y político del momento –a  través de un deliberado guiño a El nombre de la rosa- con un argumento que mantiene en vilo al lector gracias a la solidez de sus personajes. La religión, la sexualidad en un entorno cerrado y hostil, la vida de las mujeres en un mundo de hombres, el enfrentamiento entre la nobleza independentista y la figura centralizadora del rey. Todos estos elementos se dan la mano para recrear toda una época ahondando, además, en las emociones de los personajes. La creación de ambientes es casi tan esencial en la novela como el desarrollo de la psicología de sus personajes. Así ocurría también en otra novela de Gómez Rufo, La leyenda del falso traidor, con la que La abadía de los crímenes mantiene numerosos paralelismos.

Antonio Gómez Rufo nos aleja de los deseos políticos de un rey empeñado en conquistar tierras moras, y retratar a cambio un universo que se debate entre la moralidad y lo correcto, el enamoramiento y la felicidad. Una novela que a ratos parece acercarse a la parodia y en otros atenerse al rigor de la novela histórica con el ritmo y las pistas del género de intriga.


La historia se desarrolla en la abadía catalana de San Benito, donde se están cometiendo unos atroces crímenes que mantienen en vilo al resto de monjas que en ella habitan. La abadesa requiere la presencia de su majestad el rey Jaime I para ayudar a resolver dichos crímenes. El mismo rey acompañado de su esposa doña Leonor de Castilla y de un ejército de personas que trabajan para ellos se presentan en la abadía.

A lo largo de toda la novela encontramos dos historias paralelas que nada tienen que ver entre sí. Por un lado, la de intentar encontrar al homicida que ha asesinado a las siete monjas y evitar que se comentan más crímenes, así como resolver la muerte de cada una de ellas. Y por el otro la historia de amor entre el rey y la reina y el inexistente entusiasmo de él hacia ella.


Doña Leonor de Castilla, esposa del Rey Don Jaime I


Con todo ello La abadía de los crímenes la definiría como novela negra, entretenida de principio a fin, ambientada en plena época medieval, con personajes perfectamente definidos, con la corona de Aragón como parte principal del argumento algo que me parece muy interesante y original, pero también es una historia escabrosa donde las haya, y con esto último me refiero a la forma en la que se cometen los asesinatos y sobre todo quien los comete. Impresionante. Por ésto último no puedo cerrar la reseña sin decir que su lectura puede herir la sensibilidad de algún lector.

Los personajes están muy equilibrados, tanto los protagonistas como los antagonistas (aunque estos quizás con una caracterización un poco menos profunda), y sin duda, me quedo con Constanza, la monja navarra que esgrime su buen juicio y vivacidad para resolver tan siniestros crímenes. Aunque queda a la sombra de las figuras del rey Jaime I y doña Leonor, quienes también están perfectamente reflejados,(tanto que en ocasiones es su hilo argumental el que eclipsa la trama de los asesinatos), ella es, a mi juicio la protagonista perfecta para este libro.

Esta religiosa peculiar, espontánea y con gran sentido del humor y desparpajo, nos acerca a los modos y maneras precursores del CSI actual (observación, exposición de tesis y refutación de hipótesis basadas en la experiencia), y no le desagrada perturbar a quien corresponda y cuanto sea necesario para resolver tantos interrogantes y enigmas como le depare su ingenio.
A lo largo de cuatro jornadas, el autor nos depara un ritmo dinámico (que no trepidante) y una lectura adictiva en la que Constanza irá desenrollando el grueso ovillo que se ha creado alrededor de las muertes de las novicias.

La resolución de los crímenes es quizás el aspecto que más me ha despistado. Antonio Gómez Rufo había mostrado un cabo suelto, un señuelo que yo, alegremente, me había encargado de recoger y con el que contaba para el desenlace (quizás el menos original pero el más acorde con las pistas que nos había dado el escritor). Sin embargo me equivoqué de pleno. El resultado de la investigación se va adivinando sin tapujos finalmente, y me queda la sensación de final poco sorprendente. Me hubiera gustado un poquito más de "magia".
Por otro lado, me queda la duda de la comparación de esta novela con "El nombre de la rosa", como anuncia el propio libro. Si bien ambos se ambientan en un monasterio, en ambos ocurren una serie de crímenes y también poseen un investigador/a sagaz y astut@, creo que es en lo único que pueden parecerse.

Cada cual en su sitio. "El nombre de la rosa" me encantó en su día, y lo recuerdo como un relato con mucha destreza para mantener la intriga hasta el final. Este en cambio es bastante más sosegado y menos dramático en el final aunque sí es truculento en algunas de las circunstancias que lo rodean.

ACTUALMENTE LEYENDO:  CONSPIRACION MAINE (Mario Escobar)

viernes, 1 de marzo de 2013

LIBROS QUE HE LEIDO: EL PRINCIPE (Federico Andahazi)



EL AUTOR

Federico Andahazi (Buenos Aires, 6 de junio de 1963), escritor y novelista argentino

Hijo de Bela Andahazi y Juana Merlín. Estudió Psicología en la Universidad de Buenos Aires y ejerció la profesión de psicoanalista durante poco tiempo. Abandonó su profesión para abrazar el oficio de escritor. En el año 1996 obtuvo el Primer Premio de Cuentos de la Segunda Bienal de Arte Joven con su cuento Almas misericordiosas. Ese mismo año recibió también el Primer Premio del Concurso Anual Literario «Desde la Gente» por su cuento El sueño de los justos con un jurado compuesto por los escritores Héctor Tizón, Luisa Valenzuela y Liliana Heker entre otros eminentes miembros.

Hacia fines de 1996, a la vez que era finalista del Premio Planeta, su novela El anatomista ganó el Primer Premio de la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat. Sin embargo, la mentora del concurso, Amalia Lacroze de Fortabat, publicó en varios diarios de Buenos Aires un comunicado en el cual manifestaba su desacuerdo con el resultado del evento, en razón de que la obra elegida no contribuía «a exaltar los más altos valores del espíritu humano», y por lo tanto no cumplía con los objetivos de la Fundación en cuanto a «la finalidad que la determinó a establecer estos concursos culturales». El jurado con el que disintió la Sra. Fortabat estaba compuesto por prestigiosos y reconocidos escritores. Estos eran: María Angélica Bosco, Raúl H. Castagnino, José María Castiñeira de Dios, María Granata y Eduardo Gudiño Kieffer
.
El libro fue publicado por la editorial Planeta en 1997, fue rápidamente traducido a más de treinta idiomas y vendido por millones de ejemplares.



En 1998 Andahazi publicó su segunda novela, Las piadosas, que fue publicado por el sello Sudamericana. Ese mismo año la editorial Temas sacó un pequeño volumen con los cuentos premiados de Andahazi, bajo el título El árbol de las tentaciones. Luego publicaría la novela El príncipe (ed. Planeta, 2000), una sátira política y en el 2002, El secreto de los flamencos (ed. Planeta). Con esta última novela Andahazi obtuvo el reconocimiento de la crítica y el público.
En 2004 se publicó Errante en la sombra (Alfaguara) una original novela musical para la cual compuso unos cuarenta tangos.

En el año 2005 publicó La ciudad de los herejes (Planeta), una novela ambientada en la Francia medieval en la que narra cómo se originó el llamado Santo Sudario de Turín. En una aventura paralela, el autor narra como un monje y una monja se revelan ante la doctrina católica y emprenden un exilio de su convento. Es una critica a la iglesia católica, en la cual muestra la corrupción y la interna de esta como institución.

En 2006, Federico Andahazi obtuvo el Premio Planeta Argentina por su novela El conquistador; el jurado estuvo compuesto por los escritores Marcela Serrano, Marcos Aguinis, Osvaldo Bayer y el editor Carlos Revés. Esta última obra relata la historia de Quetza, un joven azteca que, adelantándose a Cristóbal Colón, descubre un nuevo continente, Europa, y retrata a los salvajes que lo habitan.

EL LIBRO

Ante una multitud expectante que aclama a su presidente, éste se encarama a la barandilla del balcón principal y salta al vacío. Pero antes de llegar al suelo remonta el vuelo y desaparece en el cielo. Tras él, hará lo mismo casi todo el equipo gubernamental. Mientras el país se pregunta por el destino de sus dirigentes, la oposición se apresta a subsanar el vacío de poder, pero tan pronto como el nuevo presidente accede al palacio se queda dormido, y todos saben que su sueño durará cuatro años. Mientras tanto, en un ambiente prehistórico y de vida en las altas cumbres, se narra la infancia del presidente que salió volando: un niño terrible y malvado que fue criado por sapos, hormigas y serpientes, y que llegó a gobernador de la provincia gracias a su fama de mago. Federico Andahazi consigue con El Príncipe una brillante combinación de sátira política y relato mágico.
 
Esta apasionante novela, estructurada como una alegoría de la situación social y política que viven numerosos países latinoamericanos en la actualidad narra la historia del hijo del diablo, una criatura que nace en las entrañas de la montaña. Más tarde desciende hasta los valles y llanuras donde convence al pueblo de que le brinde su apoyo, valiéndose de promesas que jamás ha tenido la intención de cumplir. De manera semejante a lo ocurrido con algunas figuras míticas -y con algunos políticos latinoamericanos- el hijo del diablo protagoniza una dramática retirada junto aun séquito de colaboradores y siembra entre su pueblo la semilla de la esperanza por su futuro advenimiento. Esta formidable novela sobre el populismo y los abusos de poder ha sido escrita con un lenguaje ágil y apasionante que cautivará de inmediato la atención y la inteligencia del lector.

IMPRESION PERSONAL

De lectura ágil, atractiva, hipnótica, original y terriblemente actual, El príncipe contiene todos los elementos que un lector exigente puede reclamarle a una gran novela.

Con una creatividad que supera a la de El Anatomista, Andahazi sabe agudizar la tensión y las expectativas necesarias para capturar al lector con una historia audaz y desasosegante.

Es la historia del Hijo de Wari, el diablo, un líder nacido en el corazón de la montaña que conquista la voluntad de su pueblo con promesas incumplidas, y lo gobierna con la ilusión de una prosperidad inexistente. Cuandp se "retira" -junto con sus ministros-apóstoles, aguardando un momento más propicio para gozar de los frutos de la cosecha en el poder-, el pueblo queda clamando por su segunda venida. Detrás de la escena, un consejero inmaterial, maquiavélico, ilimina los pasos del Mesías. Pero, ¿dónde se oculta el Hijo de Wari?, ¿qué trama para su regreso?

Desde un montaje de voces y escenarios, con personajes y situaciones en tonos que van del hiperrealismo a la desmesura fantástica, y en un clima apocalíptico donde el futuro cercano es el máximo grado de la decadencia -imposible no recordar los filmes Blade Runner o Brazil-, Federico Andahazi ha contruido una ficción que recrea y supera la realidad.

La historia ha logrado transformarse en una alegoría que a los latinoamericanos de hoy les dice nombres y apellidos; a los lectores de cualquier otro momento y lugar del mundo les hablará de los excesos de poder y de la manipulación de las voluntades populares con un gesto ácido y una sonrisa inteligente.

Desde el comienzo la narración nos presenta a un personaje muy particular. Nos lo presenta en un momento de crisis y al mismo tiempo en el apogeo de su poder. ¿Cuál es la historia de ese líder? ¿De dónde viene? ¿Cómo llegó a ser tan poderoso y manipulador? Los capítulos siguientes responden a esos interrogantes con una óptima combinación de elementos mitológicos, humor, imaginación, y una ficción inspirada en la realidad. Al leerla en Argentina reconocemos de inmediato la referencia a ciertos personajes reales. Sin embargo, en otros países los lectores encontraron similitudes con otros personajes también reales. Ocurre que muchas veces una ficción puede ser una ingeniosa manera de hablar de la realidad, y que los problemas que pueden aquejar a un pueblo son en realidad universales. En este libro encontramos un buen ejemplo de aquella frase: "pinta tu aldea y pintarás el mundo". Como si estuviera destinado a nacer según una profecía maligna, el protagonista es criado durante su infancia por un conjunto de perversos seres fantásticos. Uno de ellos se ocupará de instruirlo en política, haciendo que Maquiavelo, en comparación, parezca un santo. Lo llamativo es que podremos comparar "El príncipe" de Maquiavelo con este personaje fantástico, comparar la realidad con la ficción, las promesas electorales con aquello que realmente haya pasado después de una elección. Encontraremos que más allá de los elementos fantásticos, la novela nos habla también de unas cuantas verdades. El origen de este personaje, su "formación", sus cómplices, su desempeño, su misión final, todo transcurre en una trama original, atrapante, entretenida, que realmente vale la pena leer.

La cordura es a la locura, lo que la razón es a la pasión, y en realidad en el mundo hay mucha mas pasión que razón.  El Príncipe de Maquiavelo es el del Estado de la implacable razón; el nuevo Estado Nacional, fuerte y absoluto.  Por su parte, El Príncipe de Andahazi pertenece al Estado del engaño, del caos.  Únicamente posible en la ciega pasión de los corazones “soberanos”.

El Príncipe de Maquiavelo, no contempla otra ética que la de llegar al fin perseguido, debido a lo cual quedan automáticamente justificados todos los medios empleados para conseguirlo. Un gobernante debe ser inflexible ante todo para preservar el bien del Estado, aunque sea a costa de una conducta moralmente indigna.  Aún así, jamás se sugiere engañar o hacer daño al pueblo.  Andahazi, en cambio, nos presenta a El Hijo de Wari que sí es tentado a robar, engañar y estafar.  Podemos decir que su príncipe responde a la equivocada y conveniente imagen que los políticos latinoamericanos han elegido formarse del príncipe maquiavélico que luce, en la actualidad, algo ingenuo frente a nuestros dirigentes.

El autor nos invita a una descripción de la sociedad latinoamericana que vive bajo la creencia en arquetipos que se dieron históricamente en un pasado mítico o real.  El arquetipo que nos ocupa (o preocupa) es el del político que acumula promesas impares, vistiendo un tradicional poncho que le otorga “brío caudillesco”.  Aquel hombre que vende a su madre y a la patria cada vez que fuera necesario.  O el que entrega a la muerte a su propia sangre con el objeto de ganar la compasión del pueblo.

El Príncipe, esta narrada desde la primer persona del plural, un recurso que resulta muy atractivo.  Desde ésta vos colectiva quita del lugar de víctima, de las atrocidades gubernamentales al pueblo para convertirlo en cómplice, describiendo como las promesas e ilusiones dibujadas nos corrompen y nos vuelven miserables, y un ejemplo mas que ilustrativo de esto es “el mito de la dolarización”.
“Casi sin darnos cuenta fuimos arrollados por la modernidad”, vocifera el masivo narrador de El Príncipe.  Nuevamente…el mito.  Porque es una triste realidad, que hacemos gala de innovaciones tecnológicas y presumimos de ser globalizados, al mismo tiempo que detentamos una cultura política deliberadamente arcaica propia de la Edad Media que da lugar a la sacralización  del poder y al falso mesianismo político.

Este libro fue catalogado como “terriblemente actual” en el año que fue editado.  Hoy, temerariamente visionario.

ACTUALMENTE LEYENDO:  LA ABADIA DE LOS CRIMENES (Antonio Gomez Rufo)

martes, 26 de febrero de 2013

LIBROS QUE HE LEIDO;: ABSALOM, ABSALOM (William Faulkner)



EL AUTOR

William Faulkner (New Albany, Misisipi, 25 de septiembre de 1897 - Byhalia, 6 de julio de 1962) fue un narrador y poeta estadounidense. Su verdadero apellido era Falkner, que cambió por motivos comerciales. En sus obras destacan el drama psicológico y la profundidad emocional, utilizó para ello una larga y serpenteada prosa, además de un léxico meticuloso. Nobel de Literatura del año 1949.

Como otros autores prolíficos, sufrió la envidia y fue considerado el rival estilístico de Hemingway (sus largas frases contrastaban con las cortas de Hemingway). Es considerado el único probable modernista estadounidense de la década de 1930, siguiendo la tradición experimental de escritores europeos como James Joyce, Virginia Woolf y Marcel Proust, y conocido por su uso de técnicas literarias innovadoras, como el monólogo interior, la inclusión de múltiples narradores o puntos de vista y los saltos en el tiempo dentro de la narración. Su influencia es notoria en la generación de escritores sudamericanos de la segunda mitad del Siglo XX. García Márquez en su Vivir para contarla y Vargas Llosa en El pez en el agua, admiten su influencia en la narrativa, algo que al leerlos emerge más que como una influencia: son sus discípulos.



Nació en New Albany, un pueblo en el estado de Mississippi,aunque se crió en las cercanías de Oxford (Misisipi), lugar al que se trasladó la familia en 1902. Era el mayor de cuatro hermanos de una familia tradicional sureña formada por Murry Cuthbert Falkner (1870 – 1932) y Maud Butler (1871 – 1960). Estuvo muy influido por su Estado natal, así como por el ambiente general del Sur. Misisipi marcó su sentido del humor y mantuvo una fuerte presencia a lo largo de toda su obra, en la que el carácter típico sureño, fue una constante, y que junto a la atemporalidad de sus temas, marcarían la base de todas sus recreaciones literarias.

En 1915, dejó los estudios y empezó a trabajar en el banco de su abuelo. Durante la I Guerra Mundial ingresó como piloto de la R.A.F. (Real Fuerza Aérea Británica). Cuando regresó a su ciudad, entró como veterano en la Universidad de Misisipi, aunque volvió a dejar los estudios: esta vez fue para dedicarse a escribir. Durante esa época realizó trabajos como pintor de techos, o cartero en la Universidad de Misisipi (de donde lo echaron por su costumbre de leer revistas antes de entregarlas), y publicó su primer y único libro de poemas: The Marble Faun (1924).

A partir de 1921, Faulkner trabajó como periodista en Nueva Orleans y conoció al escritor de cuentos estadounidense Sherwood Anderson, que le ayudó a encontrar un editor para su primera novela, La paga de los soldados (1926).

Pasó una temporada de viaje por Europa. A su regreso comenzó a escribir una serie de novelas ambientadas en el condado ficticio de Yoknapatawpha (inspirado en el condado de Lafayette, Misisipi), donde transcurren gran parte de sus escritos, y del cual hace una descripción geográfica y traza un mapa en ¡Absalón, Absalón! (1936). Allí puso a vivir a 6.928 blancos y 9.313 negros, como pretexto para presentar personajes característicos del grupo sudista arruinado del cual era arquetipo su propia familia. La primera de estas novelas es Sartoris (1929), en la que identificó al coronel Sartoris con su propio bisabuelo, William Cuthbert Falkner, soldado, político, constructor ferroviario y escritor. Después aparece El ruido y la furia (1929), que confirmó su madurez creativa y da comienzo a su etapa más fértil desde el punto de vista artístico.

En general, la crítica identifica El ruido y la furia, Mientras agonizo (1930), Luz de agosto (1932), ¡Absalón, Absalón! y El villorrio (1940) como sus novelas más importantes. El periodo más inspirado de la obra de Faulkner se cierra con la colección de cuentos ¡Desciende, Moisés! (1942), que incluye una de sus máximas creaciones, el cuento largo "El oso".

En 1929 contrajo matrimonio con Estelle Oldham, decidió establecer su casa y fijar su residencia literaria en el pequeño pueblo de Oxford.

A pesar de la buena aceptación de los lectores de sus obras, tan sólo se vendió bien Santuario (1931). Sus temas del mal y la corrupción continúan siendo relevantes en la actualidad. La secuela del libro, Requiem for a Nun, es la única obra de teatro que publicó. La introducción es una única frase que abarca unas cuantas páginas. Debido al éxito de Santuario logró trabajo, bastante más lucrativo, como guionista de Hollywood.

En 1946, el crítico Malcolm Cowley, preocupado porque Faulkner era poco conocido y apreciado, publicó The Portable Faulkner, libro que reúne extractos de sus novelas en una secuencia cronológica.

Es considerado uno de los creadores de ficción más importantes de las letras del siglo XX, a la altura de Marcel Proust, Franz Kafka y James Joyce. Su influencia en la literatura radica tanto en aspectos técnicos (como su desarrollo del monólogo interior, el multiperspectivismo, la oralidad de la narración, un manejo no cronológico del tiempo en el relato) como temáticos (la decadencia de una familia, el fracaso, la creación de un territorio de ficción propio en el que radicar un ciclo de relatos, la obsesión con la historia, la combinación de localismo y universalidad). Faulkner influiría en gran medida en autores posteriores en español, como Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, Juan Benet, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa o Juan José Saer. Jorge Luis Borges tradujo Las palmeras salvajes.

Faulkner fue conocido y señalado en público por su alcoholismo.

Escribió tanto novelas como cuentos hasta su muerte en Oxford, el 6 de julio de 1962.

EL LIBRO

William Faulkner cuenta en "Absalom, Absalom!" la historia de la familia Sutpen, antes de la Guerra de Secesión, durante ella y después de ella en el imaginario condado de Yoknapatawpha, en Mississippi. La historia es narrada por cuatro personajes, directa e indirectamente relacionados con los Sutpen: Rosa Coldfield, Shreve, Quentin Compson y su padre. Estos cuatro narradores intentan reconstruir los trágicos acontecimentos que rodearon a la familia Sutpen y que acabaron con la progresiva destrucción del patrimonio y la dinastía que había creado Thomas Sutpen en el idílico Sur, de la cultura de la plantación y de la esclavitud y que se vio súbitamente truncada por la Guerra Civil estadounidense.



Esta obra enigmática, ambigua, paradójica y de gran complejidad técnica gira alrededor del racismo, el amor, la venganza y el honor en el contexto histórico y cultural de la época de la esclavitud y las plantaciones de los grandes terratenientes del sur y la Guerra de Secesión (1861-1865), que acabó con todo ello. Pero el verdadero significado de "Absalón, Absalón" reside en los límites del conocimiento humano y la inexistencia de la verdadera objetividad. Todo ello lo representan los cuatro narradores, que intentan reconstruir una historia de la que desconocen gran parte de los hechos

IMPRESION PERSONAL

Lo que principalmente se observa en este libro es su inaccesibilidad. En cualquier clasificación (decente) de las novelas más difíciles de leer está situada en tercera o cuarta posición, solo por detrás de Ulises y Finnegans Wake, ambas de Joyce y por supuesto, La Montaña Magica, de Thomas Mann.

Es una posición merecida. Más compleja y de tecnica más elaborada que El ruido y la furia, presenta un reto para cualquier lector. No se trata de un libro que pueda leerse con la televisión de fondo o incluso en el metro o autobús. Requiere concentración plena. Absoluta. Dedicación en cuerpo y alma durante todos los días que se dediquen a su lectura. Puedo decir sin vergüenza que he sufrido para leerla, y he tenido que releer páginas enteras, una y otra vez. Aún así, cuando terminas de leerla, te quedas con la sensación de que no has digerido el contenido de la obra en su totalidad, evidentemente requiere relectura.

William Faulkner cuenta en Absalom, Absalom! la historia de la familia Sutpen, antes, durante, y después de la Guerra de Secesión en el imaginario condado de Yoknapatawpha, en Mississippi. La historia es narrada por cuatro personajes, directa e indirectamente relacionados con los Sutpen, Rosa Coldfield, Shreve, Quentin Compson y su padre. Estos cuatro narradores intentan reconstruir los trágicos acontecimentos que rodearon a la familia Sutpen y que acabaron con la progresiva destrucción del patrimonio y la dinastía que había creado Thomas Sutpen en el idílico Sur, de la cultura de la plantación y de la esclavitud y que se vio súbitamente truncada por la Guerra Civil estadounidense.

Esta obra enigmática, ambigua, paradójica y de gran complejidad técnica gira alrededor del racismo, el amor, la venganza y el honor en el contexto histórico y cultural de la época de la esclavitud y las plantaciones de los grandes terratenientes del sur y la Guerra de Secesión (1861-1865) que acabó con todo ello. Pero el verdadero significado de Absalón, Absalón reside en los límites del conocimiento humano y la inexistencia de la verdadera objetividad, todo ello lo representan los cuatro narradores, que intentan reconstruir una historia de la que desconocen gran parte de los hechos.


Mansion en el Condado de Lafayette, donde vivio Faulkner y en el que se inspiro para su novela


¡Absalón, Absalón!, la historia de la perturbada ambición de Thomas Sutpen y la tragedia con la que culmina la envenenada relación de ultrajes, incestos, ciegos prejuicios, honor corrupto, recelos racistas y sangre derramada entre Sutpen, sus hijos legítimos, Henry y Judith, y su hijo repudiado, Charles Bon, una trama laberíntica e inspirada en el episodio bíblico de Samuel, 2: 13-19 –que cuenta cómo Absalón, hijo de David, mata a su hermano Amnón por haber forzado a su hermana Tamara– regresa al estilo polifónico de las narraciones apócrifas contrapuestas en un texto convertido en palimpsesto, los monólogos interiores tejidos con anacolutos y una sintaxis desquiciada por las sinuosidades del pensamiento y la presencia de estructuras codificadas como versículos bíblicos, cartas, fórmulas de la novela negra o el folletín victoriano o sermones, las dilatadas elipsis y las subversiones temporales que desplegó de forma extraordinaria en El ruido y la furia (1929). Por el texto enmarañado de voces trenzadas en el tiempo por narradores confusos que hablan y piensan a la vez, que en ocasiones transcriben la oralidad y con frecuencia se abandonan a la verborrea y a una oratoria nacida de un doble mecanismo de digresión y contradicción, por ese texto hipertrofiado (“siendo así que la tía una noche se deslizó por el canalón del desagüe... de modo que asunto concluido: que luego su padre se encerró en el desván [...], así que asunto concluido [...]; así pues, que ella tenía también razón en lo referente al padre...”, p. 226), y trufado de jergas (“¿Susté Rosie Coldfield? Pos más vale que se venga pallá. Henry sacargao a ese menda, al cabrón del francés. Loa dejao más tieso cun filete”, p. 166), y de ecos que construye Faulkner aquí sólo cabe avanzar, como señala David Dowling (William Faulkner, MacMillan, Londres, 1989), “como avanzaríamos en la jungla, cortando la maleza con un machete mientras vemos que a nuestra espalda ya se cierra de nuevo el camino, sintiéndonos ahogados en un exuberante hábitat de modificadores, oraciones de relativo, frases parentéticas, perífrasis”, ambigüedades, yuxtaposiciones, cambios ortotipográficos que revelan otros tantos cambios de voz o de punto de vista, abruptas y laberínticas hipotaxis (“Y así lo que tal vez estaba haciendo a la hora del crepúsculo (pues supo que Sutpen había regresado [...]) en el jardín mientras paseaba con Judith [...] (y Judith pensando en todo ello como pensaba en aquel primer beso del verano anterior: Así que es eso. Eso es el amor [...]); así, acaso lo que estaba haciendo era tan solo esperar, decirse Quizá todavía mandará llamarme [...]”, p. 421), y otras violentas especies lingüísticas que nos asaltan cuando tratamos de recapitular y de hacernos con la trama de Sutpen, de su megalómana mansión, de los inhóspitos páramos del espíritu que atraviesan él y su infortunada familia (“la conciencia moral es la maldición que el hombre tuvo que aceptar de los dioses para que le dieran el derecho a soñar”, declaró Faulkner en su entrevista a The Paris Review), y del asesinato de Bon a manos de su hermano Henry, una trama urdida por los discursos amalgamados de la señorita Rosa, cuñada de Sutpen, de su vecino el señor Compson, del hijo de éste, Quentin, y de su compañero en Harvard, Shreve, que recuerdan, imaginan y conjeturan a un mismo tiempo, generando una espiral de distintas y equívocas versiones que dificultan el establecimiento de un relato avalado por algún principio de autoridad, pero que a la vez permiten que el lector penetre en el detectivesco e inquietante microclima moral creado por Faulkner en esta obra maestra en la que relato, acción, personajes, trama y peripecia parecen destinados a desaparecer por el desaguadero del lenguaje. Está aquí el mejor Faulkner del modernism, el que escribe pensando en el proceso de la escritura misma y no tanto en el producto de la historia que escribe. Disfrute el lector avanzando en la jungla textual sin miedo a no poder retroceder, pues es el placer de la aventura del trayecto, y no la satisfacción de la llegada, lo que Faulkner espera que experimente. ¡Absalón, Absalón! responde a una retórica circular en la que ni existe inicio ni existe final, y en la que de nada sirve esperar que las viejas leyes de la causa y el efecto y de la lógica acudan en nuestra ayuda. Como señala Vargas Llosa (La verdad de las mentiras. Ensayos sobre literatura, Seix-Barral, 1990) a propósito de la manipulación de los datos de la historia por parte de sus narradores en el estilo faulkneriano, “toda novela se compone de datos visibles y de datos escondidos. El narrador nunca nos lo dice todo, y a veces nos despista: revela lo que un personaje hace pero no lo que piensa o al revés. Así, la historia se va iluminando y apagando”. No traten de ordenar el texto para entenderlo, piérdanse en su maraña y lo entenderán de verdad, advierte Faulkner en imaginarias notas al pie. Háganle caso, lean así ¡Absalón, Absalón! y disfrutarán del texto sagrado y de su traducción
 
¡Absalom, Absalom! no es una buena novela para empezar a conocer a Faulkner. Estáis avisados. Se debe llegar a ella como horizonte, como meta. Si me pedís una recomendación, quizá el mejor libro para entrar en el mundo del maestro sea Los invictos. Después, recomendaría un  itinerario de varias lecturas (El villorio, Las palmeras salvajes) para continuar con otra de las cimas de Faulkner: El ruido y la furia. Por último, atacaría  Sartoris y terminaría con ¡Absalom, Absalom!.

Tratar de reseñar a William Faulkner como se merece está fuera de mis capacidades. Simplemente, no tengo palabras. Tras leer tres o cuatro páginas de casi cualquiera de sus novelas se aprecia no solo la superior maestría de su lenguaje, sino la inmensidad de su universo.

¡Absalom, Absalom! es una de las obras cumbre de la literatura universal, a la vez que una de las más inabordables.

ACTUALMENTE LEYENDO:  EL PRINCIPE (Federico Andahazi)

lunes, 18 de febrero de 2013

LIBROS QUE HE LEIDO: EL INFORME DE JUDEA (Stephen Dando-Collins)



EL AUTOR

Stephen Dando Collins es un escritor e historiador australiano, nacido en Launceston,Tasmania.
Es autor de más de una docena de libros sobre la Roma antigua, la historia de Inglaterra, Estados Unidos y su Australia natal. En España se han publicado dos de sus libros, La maldición de los césares, publicada también con el título Historia criminal del Imperio romano (Blood of the Caesars, 2008) y El informe de Judea (The inquest, 2005), que con Arde Roma, son fruto de un profundo conocimiento y años de documentación histórica.



Tras trabajar en un principio como diseñador gráfico y publicista en las principales agencias de publicidad antes de convertirse en alto directivo de este sector. Desde 1996 dedica todo su tiempo a la escritura y a la edición. El informe de Judea es fruto de un minucioso trabajo de documentación histórica que pone de manifiesto su profundo conocimiento de la Antigua Roma.. En 1996 decidió retirarse al Valle de Tamar, su lugar de nacimiento, para dedicarse por completo a la escritura.
EL LIBRO

El magistrado Julio Varo viaja hasta Judea cuarenta años después de la muerte de Jesús, con la peligrosa misión de demostrar que éste jamás resucitó. Su informe confidencial podría cambiar el curso de la historia. Tras su periplo investigatorio irá encontrando distintos personajes que avalarán su controvertido informe, aunque en las sombras se oculta un siniestro personaje empeñado en impedir la publicación del mismo...

Mientras Roma intenta controlar a un grupo de insurrectos judíos denominados "los nazareos",cuyo populismo amenaza la integridad de Imperio, el poder romano abre una investigación que podria acabar con este movimiento fomentando la duda en torno a los pilares que lo sustentan. La muerte y resurrección de Jesucristo es la base del dogma de fe que mueve a estos nazareos, si se desmonta la resurrección de Jesús ¿qué les queda?.
La ardua tarea de investigación no es fácil, dado que la mayoria de los testigos han
muerto cuarenta años atrás o son tan mayores que sus memorias flaquean,sin contar con los interesados porque el informe nunca llegue a Roma. Pero Julio Varo acompañado de un fuerte despliegue militar, no cejará en el empeño de desarrollar su labor de investigación y está dispuesto de llegar hasta el final y esclarecer si la resurrección de Jesús fue obra del poder divino o una conspiración para sustentar la veracidad de un mito.

Ruinas de la ciudad de Cesarea, capital de la provincia romana de Judea


IMPRESION PERSONAL

Nos encontramos ante una novela de ficción, aunque con solidos argumentos historicos. No es, strictu sensu, una novela histórica, ya que los personajes centrales son ficticios y los hechos relatados tampoco ocurrieron en realidad. Ello no obstante, el autor demuestra un profundo conocimiento del mundo romano, describiendo magistralmente la vida de una lejana colonia (Siria y Judea), en los primeros tiempos del Imperio Romano (Siglo I de nuestra era).

Asi pues, nos encontramos con un relato, que bien diseñado en cuanto a la trama detectivesca,  carece sin embargo de cualquier alarde estilístico de tipo literario. Parece más bien que nos encontramos ante una narración periodistica, con un lenguaje claro y escueto, sin mayores pretensiones literarias.

Los personajes están muy bien trazados, si bien son básicamente lineales, apenas hay evolución en los mismos. Especialmente destacable es, como se dijo anteriormente, la descripcion de la vida en una colonia romana en el siglo I, el dia a dia de las unidades militares y la vida civil.


Maqueta de la ciudad de Jerusalem en el siglo I


En cuanto al relato, propiamente dicho, ya se ha expuesto su contenido en la sinopsis. Se trata de una investigacion cuarenta años después de la muerte de Cristo, sobre la veracidad de la resurrección del mismo. Aqui, la imaginacion del autor se desata y tras un interesante recorrido por diversas ciudades de Judea e interrogatorio de los pocos testigos que quedan con vida, se llega a una conclusión lógica, aunque inverosimil historicamente. El mayor defecto del relato es que su final es muy precipitado y deja algunas lagunas para el lector.

En general un libro interesante, aunque sin mayores pretensiones, ni historicas ni literarias.

ACTUALMENTE LEYENDO:  ABSALOM, ABSALOM  (William Faulkner)

jueves, 7 de febrero de 2013

LIBROS QUE HE LEIDO: LOS FULARES ROJOS (Frederic Fajardie)



EL AUTOR

Frederic H. Fajardie es un autor y guionista francés, maestro del thriller y novelas de terror, nacido el 28 de agosto 1947 en París y murió el 1 de mayo de 2008 en París.

Fajardie creció en la librería de su padre en París,  escribiendo muy joven numerosas novelas y cuentos cortos. A la edad de dieciséis años, el marxismo se convierte en la marca de su vida. En 1968, adquirió las ideas de izquierda, hizo campaña por la Izquierda proletaria en el mes de mayo de 1968, quiere ser el primer militante "comprometido" en escribir novelas policiales.

Publicó su primera novela, Campo Negro cebolla, en agosto de 1979, es una adaptación muy libre de la Orestíada, un mito de la Grecia antigua. Es el origen de un nuevo género literario, neo-noir. Se reconoce en esa época por el crítico Max-Pol Fouchet.

A partir de 1986 comenzó a publicar novelas más clásicas, una colección llamada "blanca", pero continúa su trabajo en la novela. En 1989, fue reconocido por la crítica Renaud Matignon.



Etiquetas refractarios y guetos,  no le gusta el socialismo Mitterrand, en contra de lo que él escribió en 1993 Crónica de una solución política.

En 1998, fue reconocido por el crítico Bernard Frank y participa en el programa literario de la medianoche Circle.

Para Fajardie, el thriller la novela negra son la mejor manera de explorar la sociedad contemporánea.

En su obra, donde el espíritu caballeresco de sus personajes se opone a la mediocridad contemporánea, su izquierdismo político se combina con valores más nobles, tales como: el honor, la lealtad y la confraternización a menudo más allá de las oposiciones ideológicas o historia.

Sus obras, en sus ediciones publicadas  (una vez más por la Mesa Redonda), se ilustran mediante cubiertas diseñadas por Jean-Claude Claeys. Ellas recrean a la perfección el ambiente oscuro la violencia urbana y la desilusión que se mezclan en la obra de Fajardie


EL LIBRO

Mientras Luis XIV es aún menor de edad y Mazarino se hace cargo del gobierno de Francia, los burgueses de París se levantan en lo que se ha dado en llamar La Fronda, que obligó a la alta nobleza a huir de París.En esta arrebatadora novela, Fajardie recrea esta época centrándose en el grupo de siete hombres comandados por Loup de Nissac que se ponen al servicio de la corona para llevar a cabo todo tipo de sabotajes contra los rebeldes. Duelos, anagnórisis, escenas brutales, misterio, debates sobre táctica... todos los ingredientes de la novela de capa y espada se dan cita en una auténtica modernización del género, que es al mismo tiempo una fiel reconstrucción de un episodio clave en la historia de Francia.
En agosto de 1648, el cardenal Mazarino es atacado en los pasillos del Palacio Real. Es salvado in extremis por el conde Loup de Nissac, general de artillería en el ejército de Condé, que llegó a dar informes. En diciembre, Mazarino le confia la misión de ser un espía en Paris para apoyar a la Reina Ana y a su hijo Luis XIV. Nissac debe espíar, incordiar al enemigo, robar para llenar las arcas de Mazarino ... y descubrir quien viola y desolla mujeres quemandolas en frente de las iglesias. Es la lucha de Mazarino contra la Fronda.


Luis XIV, durante su minoría de edad
Para esta tarea, Nissac sera ayudado por una docena de hombres y mujeres fieles que pronto recibiran el nombre de "los fulares rojos" y la del teniente Jerónimo Galand, uno de los pocos oficiales de policía que se mantiene leal a Mazarino y Nissac descubrira mas tarde, un aliado en su proyecto político ... revolucionario.

Nissac reunira su equipo con la ayuda de Sebastien Frontignac, teniente de artillería con conocimientos de la medicina y las profecías. Parte del equipo sera reclutado, entre los prisioneros del castillo de Tournelle que a cambio de perdonarle las penas lo ayudaran (un falsificador, un contrabandista, un actor...). Tambien tendra la ayuda de alto cargo jesuita.

El sabotaje, las misiones secretas, los duelos, las emboscadas, las tumbas profanadas, espionaje, citas, las traiciones, los secuestros, los tesoros desenterrados, que no falta nada, ni siquiera la lucha encarnizada entre dos deslumbrantes bellezas para ganar el corazón de Nissac.
La obra ha obtenido en Francia tres premios importantes: El Maisons de la Presse, el Paul Féval y el más prestigioso en el campo de novela histórica, el Jean d''Heurs. La crítica lo presentó como el Alejandro Dumas del siglo XXI y como el rival más serio de Arturo Pérez Reverte en el campo de la novela histórica de aventuras

Cardenal Giulio Mazarino

IMPRESION PERSONAL

Se trata, básicamente, de una novela de aventuras, del género denominado "de capa y espada". La obra está ambientada a mediados del siglo XVII en Francia, durante la minoría de edad de Luis XIV y el gobierno del cardenal Mazarino. Pese a que los personajes centrales son, obviamente, ficticios, en la obra tienen un papel protagonistas personajes históricos reales (El propio Luis XIV, Mazarino, el Principe de Condé, Gaston de Orleans, etc), lo cual hace que el autor no pueda dejar volar excesivamente su imaginación, y deba atenerse a los hechos históricos que realmente sucedieron aquellos años, durante la llamada Guerra de la Fronda.

De Fajardie se dice que es el nuevo Alejandro Dumas y es cierto que algo de ello se puede entrever en la novela. La historia es épica y real a la vez, los personajes son claros estereotipos de héroes y villanos de los clásicos de capa y espada y la historia es una sucesión de aventuras y tragedias, conspiraciones, duelos y enfrentamientos entre las siete espadas reunidas entorno al joven Luis XIV y el cardenal Mazarino, contra las tropas de la Fronda y un despiadado asesino en serie llamado “El Desollador”.


Principe de Condé, principal jefe militar de La Fronda

El protagonista sin lugar a dudas es Loup de Pomonne, conde de Nissac, heredero de una antigua casa noble de hombres de mar metido a teniente general de artillería, y uno de los héroes de guerra nacionales con un férreo sentido del honor, que será el encargado de formar a un grupo de élite “los fulares rojos” de hombres de dispar condición con variadas obligaciones, pero siempre leales al legítimo heredero al trono Luis XIV. Junto a Jerome de Galand, teniente de la policía criminal conjugará de manera excepcional las acciones en contra de la Fronda, como secuestros, asaltos y batallas, con la búsqueda de un asesino en serie de mujeres con crudas perversiones, mediante novedosos sistemas de investigación adelantados a su tiempo. Paralelamente el conde de Nissac vivirá su propia historia de amor con la bella Mathilde de Santheuil, sufriendo ambos las venturas y desventuras causadas por los vaivenes de un tiempo convulso de la historia de Francia.


Gaston de Orleans, tío de Luis XIV y uno de los principales cabecillas de La Fronda

La novela tiene ritmo y su lectura resulta muy ágil, si bien peca en general de dar demasiados saltos en pocas páginas pasando de una parte de la historia a otra, lo cual hace que te quedes con las ganas de continuar leyendo, pero también trocea en demasía la acción. Cada capítulo presenta una nueva hazaña de los fulares rojos, cada uno de los cuales con una marcada personalidad que hace imposible no prendarse de alguno de los teóricos secundarios que gozan de sus propios minutos de fama en la trama, marcando momentos épicos y en ocasiones tristemente trágicos. Es fácil engancharse con su lectura y al finalizar deja el regustillo de ser una novela entretenida, por lo que es digna de ser recomendada.

ACTUALMENTE LEYENDO:  INTIMIDADES DE LA HISTORIA (Carlos Fisas)

lunes, 28 de enero de 2013

LIBROS QUE HE LEIDO: LOS SONAMBULOS (Paul Grossman)



EL AUTOR

Paul Grossman, periodista y escritor norteamericano, ha trabajado como periodista freelance durante muchos años, y ha publicado artículos en revistas de la talla de Vanity Fair y Details. También desde hace algunos años, Grossman imparte clases de escritura y literatura en el Hunter College de Nueva York. "Los sonámbulos", su primera novela, está siendo traducida a varios idiomas



EL LIBRO

Berlín, noviembre de 1932, Willi Kraus, inspector de la Brigada de Homicidios de la Kripo, la policía criminal de Berlín, debe investigar la aparición de un cadáver flotando en el río Havel. Los huesos de las piernas de la víctima, una joven de 25 años, han sido manipulados de forma salvaje y cruel. Willi había visto todo tipo de cadáveres, mutilados, decapitados, hechos picadillo y convertidos en salchichas, pero éste le dejó perplejo por su crueldad.

Al mismo tiempo, Willi recibe un encargo personal del canciller Paul von Hindenburg, presidente y padre simbólico de Alemania. Debe investigar la desaparición de la princesa Magdelena Eugenia, hija del rey de Bulgaria, ocurrida en el hotel más ilustre de Berlín. Desapareció al salir del hotel en estado de sonambulismo después de haber asistido a una sesión de hipnotismo del mentalista más famoso de Berlín.

Willi acepta el encargo a regañadientes, ya que piensa que esta investigación le va a distraer del caso de asesinato, pero el canciller quiere que se encargue personalmente, ya que es el policía más conocido de Alemania. Se hizo famoso por atrapar al monstruo Devorador de Niños de Berlín. Todo el mundo le reconocía por la calle y le pedía autógrafos, algo contradictorio, ya que Willi era judío y el antisemitismo se extendía como la espuma por toda Alemania.


La Alexanderplatz, centro neuralgico de Berlin durante la Republica de Weimar


El caso de la desaparición dará un giro siniestro y se relacionará con el cadáver hallado en el río. Las horribles piezas del rompecabezas irán encajando, pero el cuadro que dibujarán estará lleno de horror. Willi realizará descubrimientos terribles que le llevarán a relacionarse con los dirigentes nazis y enfrentarse a ellos, en una lucha de David contra Goliat.

IMPRESION PERSONAL

El título "Los sonambulos" hace referencia a la cita inicial de Adolf Hitler que Paul Grossman incluye al comienzo de su novela: “Sigo el camino que dicta la Providencia con el aplomo de un sonámbulo”. Una referencia a la que el autor sabe, desde luego, extraer todo su potencial  narrativo. En primer lugar le sirve para elaborar un hilo fundamental del argumento, sustentado en la figura del gran Gustave, un célebre hipnotizador que entretiene las noches del alegre Berlín de los primeros años treinta con su efectista espéctaculo de ocultismo. Pero el sonambulismo es, también, en un segundo plano, la metáfora perfecta para Grossman a la hora de plasmar la situación del pueblo alemán en los meses previos a la llegada de Hitler al poder, ya que le permite mostrar a un país entero de durmientes que camina a tientas, en pos del líder fanático, mientras en la sombra se cometen los crímenes más irracionales contra el ser humano, y la montaña de cadáveres va creciendo de forma lenta, programática, terrible.

La novela tiene un ritmo frenético, con un personaje principal que cada vez se verá más implicado en el caso, hasta llegar a una encrucijada personal por su condición de judío. Asistiremos también al horror de la ideología nazi, con sus técnicas de conspiración para hacerse con el poder y los experimentos inhumanos que realizaron. También comprobaremos cómo el antisemitismo se fue extendiendo por toda la población en una ciudad que había tocado fondo, “enloquecida por años de guerra, derrotas, revolución, hiperinflación y, finalmente la Gran Depresión”. La investigación llevará al protagonista hasta los bajos fondos de la ciudad, en los que la depravación se extendía con “maníacos sexuales, asesinos en serie, matones con camisas pardas y rojas peleándose por el control de las calle”.


Desfiles de camisas pardas, los tristemente celebres voluntarios de las S.A. nazis


El personaje de central es el gran logro de la novela. Me han sorprendido las peculiaridades del personaje principal, Willi Kraus, el detective judío que se ve inmerso en la investigación de un crimen aparentemente aislado, que irá adquiriendo proporciones desmesuradas y terroríficas. A través de los ojos del protagonista descubriremos poco a poco no sólo los pormenores de la trama principal, el hallazgo de una bella joven muerta, con las piernas deformadas, sino también la transformación profunda de un país como Alemania, de una ciudad chispeante y alocada como Berlín, plagada aún de criaturas fascinantes y noctámbulas; prostitutas bellísimas, como la irresistible Putzi, artistas de la farándula, como Gustave, el hipnotizador, o seres desarraigados, pero poseedores de su propio código de honor, como el joven Kai, un guapo adolescente vagabundo que vive con su pandilla de camaradas en las callejuelas menos recomendables de la capital. Todos ellos irán desfilando por las páginas de la novela, y de una u otra forma colaborarán con Willi Kraus para desenmascarar el lado más siniestro del rutilante porvenir prometido por Hitler a sus compatriotas.

Kraus es un héroe atípico, con debilidades y contradicciones, que intenta cumplir con su labor aunque toma conciencia sobre la marcha del poder y la locura del enemigo a quien se enfrenta. Grossman sabe narrar el proceso de cambio que este personaje sufre en unos pocos meses, cuando su vida rutinaria como ciudadano respetable se va ensombreciendo hasta quedar convertida en un laberinto cada vez más peligroso. Desde las calles llenas de vida, desde los tranvías atestados y los confortables cafés berlineses que le sirven como telón de fondo, Kraus irá percatándose del final del mundo que le rodea, de la presencia invisible de la bestia irracional que acecha desde más rincones cada vez, una sombra que se proyecta sobre el país entero, amenazando con conquistar el mundo.

Es un idealista, que huye de la fama ya que sólo le importa ser detective y defender la ley, ya que sin ley, el débil está indefenso. Arrastra una situación trágica en su familia que se desvelará al comienzo de la novela y tiene que luchar contra todos los prejuicios por ser judío. Asistiremos a su despertar a una realidad que se niega a aceptar en un principio, pero que terminará por afectarle de forma implacable.


Boulevard Unter den Linden, el más lujoso de Berlín


Los principales dirigentes nazis, con Hitler a la cabeza, son protagonistas de una historia que sacará a la luz lo más depravado de la condición humana. También aparecen otros personajes conocidos como Marlene Dietrich, Thomas Mann o Albert Einstein.

El autor realiza una metáfora original y acertadísima al comparar a los personajes en estado de sonambulismo con una Alemania a la que los nazis hipnotizaron, convirtiéndola en un país de sonámbulos

ACTUALMENTE LEYENDO:  LOS FULARES ROJOS  (Frederic Fajardie)