lunes, 11 de junio de 2018

EL NAZI PERFECTO (Martin Davidson)



EL AUTOR

Martin Davidson (n. 1960, Edimburgo), licenciado por la Universidad de Oxford, es un documentalista y productor de televisión especializado en temas históricos y culturales, actualmente encargado de la sección de Historia de la BBC. A su haber tiene la dirección de documentales sobre Albert Speer y Leni Riefenstahl, entre otros. Su madre, de nacionalidad alemana, emigró al Reino Unido en los años 50 y contrajo matrimonio con un escocés.



EL LIBRO

  • Formato: EPUB - DRM
  • Editorial: ANAGRAMA
  • Lengua: CASTELLANO
  • Año edición: 2012
  • ISBN: 9788433933454



Todas las familias tienen sus secretos. ¿Pero qué sucede cuando, investigando a un abuelo encantador, el detective se encuentra con una ilustración del mal? Durante más de cincuenta años, la familia de este nazi perfecto había conseguido guardar el secreto, hasta que su nieto escocés decidió enfrentarse a la verdad. Y se dedicó a investigar quién y qué había sido realmente su abuelo materno, un joven dentista de Berlín que a los diecinueve años ya era un nazi ferviente y militante. Pero el propósito de su autor también es iluminar el mal que hasta los hombres insignificantes pueden hacer en las épocas en que la historia enloquece... «Un libro valiente y repulsivo a la vez... sobre las circunstancias que llevaron a personas comunes y corrientes a hundirse en la locura hitleriana, y convertirse en monstruos» 

IMPRESIONES

En 1958 una joven alemana llegó a Edimburgo, en parte para aprender inglés y en parte para huir de un padre autoritario, y allí se enamoró de un escocés y se casó. Nunca perdió sin embargo el contacto con su país y en vacaciones visitaba con sus hijos el Berlín occidental aislado por el muro donde seguía residiendo su padre, Bruno Langhben. Era éste un próspero dentista a quien su nieto Martin recuerda como un hombre seguro de sí mismo, dispuesto a dar su opinión sobre cualquier tema de actualidad, pero acerca de cuyo pasado ni él ni nadie de la familia hablaba. Bruno vivió lo suficiente como para ver la caída del muro y tras su muerte su nieto escocés Martin Davidson, que ha dirigido varios programas sobre el nazismo para la BBC, se decidió a esclarecer la inquietante cuestión de su pasado en los siniestros años del nazismo. No encontró muchos documentos, pero sí los suficientes para reconstruir los hitos fundamentales de su existencia, para situarle en un determinado batallón de las SA y en una determinada unidad de las SS. El abuelo había resultado ser un “nazi perfecto”, un hombre que no había sido un dirigente, que no había cometido personalmente, que se sepa, ni crímenes de guerra ni crímenes contra la humanidad, pero había sido uno de esos numerosos cuadros medios sin los cuales habrían sido imposibles el triunfo de Hitler, el establecimiento de su régimen totalitario y su criminal empresa de conquista y exterminio que devastó Europa. 

La búsqueda de la verdad acerca de su abuelo ha llevado a Davidson a escribir un libro excelente, que no es tanto una biografía de Bruno Langhben, que apenas se puede escribir por falta de datos y que en definitiva tampoco interesaría demasiado, como un retrato de un grupo, el de aquellos alemanes nacidos a comienzos del pasado siglo, que vivieron como adolescentes entusiastas los triunfos de la I Guerra Mundial, sintieron como una traición la derrota de 1918, vieron en la democracia de Weimar una degeneración y se aprestaron a restaurar a golpes el orden y la grandeza de la patria. Con gran agilidad narrativa, Davidson reconstruye los sucesivos ambientes a través de los cuales el joven dentista prusiano fue ascendiendo en las filas nazis hasta convertirse en el oficial de las SS satisfecho de si mismo y de mirada glacial que aparece en la fotografía de cubierta con su mujer y su hija, la madre de Martin. No hay cartas privadas ni recuerdos de parientes o amigos que atestigüen lo que Bruno sintió o pensó en cada momento, pero cabe deducirlo con facilidad de las opciones que tomó. En definitiva, no era un individuo singular sino un ejemplar característico de su especie, que compartía creencias y conductas con miles de congéneres, pero al haber escogido Davidson la trayectoria de su abuelo como eje conductor de su narración, el lector se siente inmerso en la historia y a veces le parece percibir los acontecimientos como los habría vivido un militante nazi. 


Bruno Langhben fue militante de las infames S.A.


Ello no implica el más mínimo intento de justificación, pues el secreto de familia que la investigación de Davidson ha revelado conduce a una de las mayores maldades del pasado siglo, al corazón de las tinieblas. El hecho de que nada indique que Bruno fuera un psicópata sádico resulta incluso más inquietante. Era un hombre autoritario y de mentalidad simple, capaz de asumir una ideología letal que dividía a los seres humanos entre seres superiores y escoria y de hacer carrera al tiempo que luchaba a favor de ese fatídico ideal, pero en definitiva era un tipo más o menos corriente. Tuvo la suerte de que en los últimos días de la guerra un oficial soviético, que ignoraba su pertenencia a las SS, evitara que un partisano checo le disparara en la nuca, como acababa de hacer con otros alemanes. En la posguerra dejó atrás su pasado sin sentimiento de culpa y disfrutó de la prosperidad de la República Federal, feliz con su cerveza, su aguardiente y su cigarrillo, como aparece en una fotografía de los años sesenta. 

El interés mayor del libro reside en que contribuye a esclarecer el ambiente moral y social en que se gestó el nazismo desde una perspectiva, por así decir, minimalista. Más allá de cualquier consideración relativa a los grandes factores históricos, caldo de cultivo del fenómeno en cuestión, el énfasis está puesto en lo que debía pensar y sentir un individuo ordinario en aquellos años cruciales, alguien que por su fecha de nacimiento (año de 1906) no pudo participar en lo que sus compatriotas consideraban una gesta nacional, la Primera Guerra Mundial. Un individuo que, a partir de esta contingencia, se sumió de lleno en la marea de frustración y resentimiento que inundó Alemania después de 1918, asimilando la deplorable mitología que tergiversó la verdad sobre la derrota alemana, dejándose imbuir de un clima ideológico que alentaba el culto a la violencia, el ansia nacionalista de revancha, la exacerbación de las virtudes marciales, el antisemitismo y el odio a la democracia y el liberalismo. Por descontado que las pesquisas realizadas por los hermanos Davidson enfrentaron las reticencias de sus parientes alemanes, como de muchos de quienes podían proporcionarles información en un país que comenzaba a superar el proceso de encubrimiento y negación en torno al traumático pasado nazi; un proceso tan celosamente ejecutado que resultaba ser una genuina conspiración del silencio. (Lejos, en todo caso, estaban los días en que, cuando el juicio a Adolf Eichmann, los sentimientos de los alemanes fluctuaban entre el hastío y la indiferencia.)

Retrato de Bruno Langhben con su familia

Davidson tiene muy en cuenta, entre otras cosas, el influjo que pueden ejercer los mandarines culturales, escritores de aquellos que no solo reflejan la atmósfera espiritual de su tiempo sino que contribuyen a moldearla. Es el caso señero de Ernst Jünger. De modo sintomático a la vez que revelador, Davidson recibió de manos de su abuelo un ejemplar de Tempestades de acero, novela que a éste lo había subyugado en la adolescencia. Jünger, sí, el literato que idealizó la guerra moderna como experiencia formadora, como crisol de un “hombre nuevo” y de una “sociedad regenerada”; el escritor que con su áspero imaginario bélico fomentó -en medida acaso inigualada por sus contemporáneos- el fetichismo militarista y vindicativo de la Alemania de entreguerras, cautivando a tantos de aquellos espíritus frustrados que se dejaron seducir por la agresiva retórica nazi. ¡Qué contraste tan penoso el de este hombre con uno como Erich Maria Remarque, denodado pacifista, o con los memorialistas británicos que expusieron su rechazo de la guerra! La de Jünger fue una pasión infame que lo aleja por completo de coetáneos como Wilfred Owen y Robert Graves, aludidos por Davidson. «Ellos –afirma nuestro autor- son compasivos y Jünger es despiadado; en ellos hay elegía, en él éxtasis; en él hay hierro y acero en lugar de carne y sangre; en lugar de los muertos, cuyo recuerdo persigue y escarmienta, para Jünger están los caídos cuyo sacrificio consumará algún día la venganza; en vez de barro y ratas hay tierra que la sangre hace sagrada. El Jünger soldado de asalto nunca se siente más vivo que cuando está rodeado de los hombres que acaba de matar. Pero las intensas evocaciones del combate se convierten en algo más funesto: en una celebración de la propia guerra».


El autor no ha hallado pruebas de que su antepasado tuviese ingerencia directa en el Holocausto y otras de las peores atrocidades perpetradas por el Tercer Reich, pero esto apenas le sirve de consuelo; como no le consuela demasiado el manido pretexto de las circunstancias (“aquellos eran otros días”, “los que regían eran otros parámetros”, “nos limitábamos a obedecer órdenes”, etc.). Todo sugiere que Langbehn estaba secretamente orgulloso de su pasado nazi, como si hubiese sido partícipe de algo grande y honroso (pretexto característico suyo era el de “Lo único que queríamos era un imperio como el de vuestro Churchill”). No le queda a uno más remedio que solidarizar con la desolación -y la repugnancia- que han debido experimentar los hermanos Davidson al progresar en sus indagaciones, y, de paso, persistir en el estupor que provoca el nivel de adhesión que pudo granjearse un movimiento como el nazi. Por más que en la actualidad nos beneficiemos de las ventajas de la mirada retrospectiva sobre hechos consumados, por más que nuestros tiempos y nuestros apremios sean otros, nada atenúa el horror que nos embarga ante tamaña aberración histórica: el auge de lo que abiertamente se proclamaba como una negación radical de todo lo que  podemos considerar amable y valioso en la condición humana. 

ACTUALMENTE LEYENDO:  NOCTURNO DE LA HABANA  (T. J. English)

domingo, 10 de junio de 2018

EL REY SE DIVIERTE (José Deleito y Piñuela)



EL AUTOR

José Deleito y Piñuela (Madrid28 de febrero de 1879-Madrid 19 de junio de 1957) fue un historiador y pedagogo español, que destacó por su actividad docente en la Universidad de Valencia. Concluida la Guerra Civil Española, fue "depurado" y apartado de su cátedra en 1939 a pesar de su moderada ideología filo-krausista y de su respeto por el conjunto del alumnado, por encima de las posturas políticas.1​ Abortada su trayectoria como maestro por las estrategias de poder favorecidas por el franquismo,2​ dedicó el resto de su vida a la investigación. Entre sus obras más populares están su serie dedicada al reinado de Felipe IV y sus estudios sobre el teatro español en el siglo XIX y primer tercio del siglo XX.

Nacido en Madrid, «a veinte pasos de la Puerta del Sol», Deleito fue el primogénito (y durante muchos años hijo único) de una familia de clase media con raíces toledanas y salmantinas. Su padre, médico, quiso que también lo fuera el hijo, pero al joven Deleito le «horrorizaba la Medicina».4
Más le atraía en su mocedad el ambiente teatral y entre bambalinas que se respiraba en el taller de su abuelo materno, tapicero y mueblista de los teatros madrileños de la segunda mitad del siglo xix. Un trabajo que les concedía a los Deleito y Piñuela el privilegio de disponer de palco gratis en varios locales de la capital española. Esa curiosidad por la escena, sus anécdotas e intimidades, le acompañó a lo largo de su vida y se realizó en algunas de sus mejores obras de investigación histórica.
En 1888 ingresó en el Instituto San Isidro de Madrid, y completó sus estudios de bachiller en el Instituto Cardenal Cisneros, entre 1892 y 1896. Fue alumno brillante y desde muy joven admirador de la figura y el pensamiento de Francisco Giner de los Ríos. Se matriculó en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid, estudios que simultaneó con los de Derecho. En ese periodo tomó sus primeros contactos con la Institución Libre de Enseñanza. Doctorado sobresaliente con mención especial el 20 de octubre de 1900 y con una tesis dedicada a la cultura y sociedad españolas durante el reinado de Felipe IV, ingresó a continuación en la Escuela Normal Superior de Maestros de Madrid, donde recibió su certificado de aptitud pedagógica en 1901. Sus primeros escritos, además de la poesía que escribe desde los doce años, son artículos de trasfondo social que aparecieron en revistas de la época, como Sui Géneris (1901), El Pandemoniumo la Revista Contemporánea (1902-1903).
Entró en la órbita krausista como discípulo de dos alumnos de Giner de los Ríos, Manuel Sales y Ferré y Rafael Altamira. Con ellos estudió y colaboró en el Centro de Estudios Históricos y en el Seminario de Historia de América y Contemporánea de España.
En 1906 se desplazó a la ciudad del Turia, tras conseguir la Cátedra de Historia Universal Antigua y Media en la Universidad de la capital valenciana, donde se inicia en ese medio como pupilo de Francisco Cordera, y donde ejerció durante los siguientes treinta y cuatro años de su vida.
En Valencia continuó con su labor periodística intelectual, colaborando en revistas y periódicos como La LecturaEl Pueblo y La Correspondencia de Valencia. En 1912 se casó con Virginia Ortega (hija de Juan Ortega Rubio, catedrático en la Universidad Central de Madrid); dos años después nació su hija Virginia.
En 1914 fue pensionado para investigar en FranciaBélgica y Suiza, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial solo le permitió hacerlo en dos localidades francesas cercanas a la frontera española, Burdeos y Bayona. Aquel año de 1914 también comenzó a colaborar en Valencia en la Institución para la Enseñanza de la Mujer.nota 1​ Otros organismos culturales de esta capital levantina que frecuentó y en los que desarrolló gran parte de su intensa tarea de investigación pedagógica, fueron el Ateneo Científico de Valencia, la Academia Jurídico Escolar valenciana, el Ateneo Mercantil y el Círculo Instructivo y Reformista.
En la década de 1930 fue encargado, junto con Manuel Azaña, de la redacción del tomo correspondiente a Felipe IV en la Historia de España que dirigía Ramón Menéndez Pidal. Azaña, entregado de lleno a la vida política con la proclamación de la Segunda República española, declinó en Deleito la realización total de la obra.
Maestro vocacional, José Deleito, desde que pudo y hasta donde le dejaron dedicó su vida a la docencia. Seguidor de los planteamientos del pensamiento krausopositivista, dejó escrito: "Mi filiación política, de manera exterior, está en las izquierdas. No estoy adherido a ningún partido, no por cuquería, sino porque el hecho de estarlo, sobre todo para sus más destacadas figuras, equivale a ser mártir o verdugo".5
Alumnos y compañeros de institución han coincidido en el retrato personal y profesional de José Deleito: hombre amable, tranquilo y con un ejemplar respeto por el alumnado. Colega indistintamente de liberales y conservadores, admirador de Francisco Pi y Margall y Emilio Castelar. Durante la Guerra Civil española, desarrolló una intensa tarea de mediador y en muchas ocasiones salvador de víctimas del torbellino y las represalias de las diferentes facciones republicanas en Valencia, ciudad que fue fiel al Gobierno Español de la Segunda República hasta el final de la guerra.
A pesar de su talante pacífico, su actitud neutral y labor de intercesión y cobijo durante la contienda, José Deleito fue una víctima más de los expedientes de "depuración" del gobierno de Franco. Apartado de su cátedra en 1939, entre los cargos que se le imputaron estaban, por ejemplo, el «censurar duramente al Fascismo italiano... y estar identificado plenamente con el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza».6​ De poco le valió su estrecha amistad con el marqués de Lozoya.nota 2​ Deleito, que recurrió varias veces solicitando —inútilmente— su reingreso a la docencia, dedicó ese último periodo de su vida a ampliar, ordenar y escribir gran parte del grueso de su obra de investigación histórica.
Deleito fue miembro titular del Centre International de Synthèse Historique de París y Miembro Correspondiente de la Real Academia de la Historia de España.
El profesor Deleito fue readmitido poco antes de su jubilación en el claustro de la Universidad de Valencia, pero solo para «investigar sin dar clase» porque se negó a rectificar algunos puntos de su programa docente. José Deleito murió en Madrid, a los 78 años de edad.

EL LIBRO

  • Nº de páginas: 384 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: ALIANZA EDITORIAL
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788420659954



El objetivo primordial de las obras históricas de JOSÉ DELEITO Y PIÑUELA fue reflejar la existencia cotidiana de la sociedad española del siglo xvii: las costumbres, la indumentaria, los ideales y los vicios, las fiestas, los natalicios, las bodas, los entierros y las ceremonias son algunos de los elementos que componen ese animado y vivaz fresco. Continuación y complemento de «La mala vida en la España de Felipe IV» (H 4235), y antecedente de «… también se divierte el pueblo» (LB 1351), EL REY SE DIVIERTE describe el reinado de Felipe IV –el más interesante entre los Austrias de la decadencia– desde la perspectiva de la corte, una de las más poderosas de su momento. La obra se divide en cuatro partes: la figura de Felipe IV en la intimidad y con sus familiares, la vida palatina, las fiestas cortesanas en Madrid, y los viajes y Sitios Reales. A través de los textos de la época, el autor evoca el ambiente del viejo palacio que cobijó las ilusiones, grandezas y debilidades del monarca. Frente a un negro panorama, con guerras en Portugal y Cataluña, la invasión de los franceses y el desmembramiento del Imperio, en 1665 se cerró –coincidiendo con la muerte de Felipe IV– «el más brillante y despilfarrador ciclo de fiestas y espectáculos cortesanos que España presenció jamás».

IMPRESIONES

La presente obra da una idea sobre las costumbres del rey Felipe IV, el cual fue muy deseado y recibido por la ciudad de Valladolid con fastuosas celebraciones. Fue tempranamente esposado con Isabel de Borbón, con tan solo siete años. Toda su vida se dedicó a aprender las costumbres y llevar a cabo una forma de vida lúdica, en la cual están muy presentes las celebraciones, acontecimientos que se llevaban a cabo casi por cualquier motivo, ya fuese de alegría o pena. Toda celebración estaba concebida de una única manera posible: con eventos lúdicodeportivos. El rey era un experto jugador de cartas, un aficionado a los toros (de los cuales su primera mujer también se prendaría), espectáculos, comedias, cacerías…toda actividad lúdica se consideraba deporte. 

La caza fue uno de los pasatiempos favoritos de Felipe IV

El rey realizaba todas las actividades casi diariamente, tenía una rutina, y sus quehaceres y obligaciones se basaban prácticamente en disfrutar de la vida, ya que también era un gran mujeriego. Su padre le influyó mucho inculcándole la religión católica, a la cual intentó ser fiel, pero no le fue posible, sobre todo en el ámbito de sus relaciones conyugales. Su primera mujer falleció prematuramente tras dar a luz casi anualmente. Los regios vástagos fueron pereciendo casi al nacer, y sólo conservó dos y otros tantos de sus amoríos. El más famoso, Juan de Austria. El gran recuerdo que dejó el rey fueron los festejos de 1637 en el Parque del Buen Retiro, en los cuales la ostentosidad llegó a su culmen. Las actividades fueron: juegos de pelota, juegos de carnestolendas, jinetes, apedreamiento de huevos, carnaval en el mes de marzo (el cual se prosiguió festejando los años posteriores), para lo que se mandó construir, para el agrado del monarca, el Coliseo del Buen Retiro. 

Coliseo del Buen Retiro

También creó el toro encohetado. Se casó posteriormente el rey con Mariana de Austria, desposamiento que fue celebrado con torneos, festivales, celebraciones,…y así hasta tras su funeral, se celebraron acontecimientos deportivos. Fue el monarca más ocioso por lo que impulsó las actividades deportivas y creo nuevas modalidades de juego y actividades lúdicas y espectáculos.

ACTUALMENTE LEYENDO:  LA ULTIMA AVENTURA DE SHERLOCK HOLMES (Michael Dibdin)

domingo, 22 de abril de 2018

FINAL DE PARTIDA EN CORDOBA (Mark Dewar)



EL AUTOR

Mark Dewar es el seudónimo utilizado por los escritores Mark Heywood y Peter Dewar para firmar su obra conjunta. En 2012 publicaron Final de partida en Córdoba, una novela histórica ambientada en Al-Andalus.



EL LIBRO

  • Nº de páginas: 400 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
  • Editorial: ZETA BOLSILLO
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788498727524



Córdoba, siglo X. El asesinato de un maestro de ajedrez hace que se abra una investigación, y las primeras pruebas apuntan al embajador de Bagdad como principal sospechoso. ¿Será un intento de boicotear la inminente alianza del califato de Córdoba con los jázaros? Hay opiniones para todos los gustos. Sin embargo, el caso da un giro inesperado con la repentina aparición de otras pruebas y de un nuevo cadáver… Ahora todos se preguntan: ¿se conseguirá resolver el enigma antes de que el califa regrese? Final de partida en Córdoba es una novela que seduce al lector con la irresistible mezcla de una espléndida trama criminal y una notable ambientación de época, rica en detalles cotidianos. Una lectura tan exótica como absorbente que atrapa desde la primera página.

IMPRESIONES

Toda la trama transcurre e torno a medidados del siglo X, durante el reinado de Abderraman III, el primer califa andalusí del mundo. La acción comienza cuando a mediados del año 948  aparece muerto, en unos baños publicos, un profesor de astronomía, que era asimismo tutor de los príncipes y un moderno maestro de ajedrez. Será el visir Hasdai quien dirigirá una investigación a contrarreloj para dar con el asesino antes de que el califa vuelva de un viaje.

Cordoba, patio de los naranjos con la mezquita al fondo

En la novela hay una mezcla de trama criminal y ambientación historica, salpicada con infinidad de detalles cotidianos. Lo cierto es que es un libro muy completo, en el cual apreciamos una buena documentación de sus autores (sí, lo digo en plural porque son dos autores que firman bajo el pseudonimo de Mark Dewar). Está narrado en tercera persona y utiliza mucho el flashback. Tantos saltos en el tiempo hay, que hubo momentos en que es dificil saber si estamos unos dias antes o una semana despues de haberse cometido el asesinato.

Hay muchos datos recogidos en el libro que son sobradamente conocidos, especialmente los relacionados con la historia del arte. En el libro tambien se refleja el tremendo y ejemplar respeto mutuo existente entre las tres culturas que llegaron a cohabitar en el reino,  con costumbres tan diferentes entre ellas, así como su indumentaria tan dispar y su gastronomía. La cocina cordobesa es una fusión gastronomica influida por el aporte de todas estas culturas que se asentaron en la ciudad.  Su singularidad es el reflejo de su historia. 

Interior de la gran mezquita de Cordoba

En definitiva un libro agradable y ameno para los amantes de los misterios detectivescos y un libro fundamental para todos aquellos que quieran conocer mejor una epoca historica tan ignorada para el gran publico, como fue aquel brillante y glorioso Califato de Cordoba.

ACTUALMENTE LEYENDO:  EL REY SE DIVIERTE  (José Deleito y Piñuela).



domingo, 8 de abril de 2018

LA BIBLIOTECA PERDIDA (A. M. Dean)



EL AUTOR

A. M. Dean es el seudónimo literario de una destacada autoridad académica sobre culturas antiguas e historia de las creencias religiosas. Su competencia en la Antigüedad Tardía le ha permitido ocupar puestos en algunas de las universidades más prestigiosas del mundo. Un interés continuo en la tendencia humana a la conspiración y una comprensión considerable del contexto de la historia real como algo genuinamente misterioso inspiran la amplitud y el centro de interés de su trabajo creativo. La biblioteca perdida es su primera novela.

EL LIBRO

  • Nº de páginas: 496 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: SUMA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788483654835



La Biblioteca de Alejandría no se ha destruido. Muy al contrario, su contenido se guarda celosamente desde hace siglos para evitar que caiga en las manos equivocadas. «La Sociedad» mantiene la paz mundial silenciando su existencia. Pero los intereses son muy grandes y puede que a pesar de tanto esfuerzo no se pueda evitar la catástrofe. 

Previendo su muerte, el prestigioso profesor Arno Holmstrand le envía una carta a una de sus colegas de la universidad, Emily Wess. La críptica misiva llevará a Wess a descubrir una conspiración mundial para derrocar al presidente de los EE.UU. Su búsqueda de la biblioteca perdida es la única manera de pararlo.

IMPRESIONES

La biblioteca perdida es la primera novela escrita por A. M. Dean  y es un thriller histórico con todos los ingredientes necesarios para hacer disfrutar a los aficionados a este género: un ritmo trepidante con capítulos cortos, giros argumentales, un acertado final, enigmas y pistas para descifrar, misterios históricos, sociedades secretas, conspiraciones en las altas esferas políticas y asesinatos.

El autor se acerca a uno de los mayores misterios de la Antigüedad, la desaparición de la Biblioteca de Alejandría, la mayor biblioteca de la historia de la humanidad. Existen todo tipo de teorías sobre lo que ocurrió, la mayoría de la gente da por hecho que fue destruida, pero este libro nos demuestra que no hay evidencia alguna sobre ello y nos ofrece una trepidante historia en la que “la frontera entre leyenda y realidad se vuelve difusa en la práctica totalidad de los detalles”. 
Representacion figurada de la antigua biblioteca de Alejandría
La novela comienza con el asesinato del profesor Arno Homstrand, un personaje reservado y excéntrico, miembro de una sociedad secreta conocida como “La Sociedad”, y el rostro más popular de la universidad, a manos de una organización, “El Consejo”, resuelta a apoderarse del secreto que este ha guardado durante toda su vida: la ubicación de la biblioteca perdida de Alejandría y los vastos conocimientos ocultos en ella desde hace siglos.
Emily Weiss es compañera de campus de Arno. No le conocía mucho a nivel personal, pero le admiraba a nivel profesional, y se siente conmocionada por lo sucedido. Pero su vida se verá sacudida completamente cuando reciba una carta que Arno le envió antes de morir, una carta con una sorprendente revelación que provocará que se embarque en una fascinante y peligrosa aventura que tendrá que evitar la caída del Presidente de los Estados Unidos a causa de una conspiración mundial. 
Emily se sentía realizada como profesora de universidad, pero echaba de menos el espíritu de aventura, y esta investigación será la oportunidad de participar en un fascinante juego de engaños mientras intenta descifrar las pistas dejadas por Arno y que la llevará a viajar por diferentes lugares del planeta buscando resolver uno de los mayores enigmas de la historia. Pero la aventura estará plagada de peligros porque hay un grupo dispuesto a todo por conseguir hacerse con los secretos guardados por Arno.

Aspecto de la actual biblioteca de Alejandría, auspiciada por la UNESCO
Un libro de aventuraras, misterios, enigmas y acción. 

Tenemos una protagonista, Emily Wess, profesora de universidad, que se verá envuelta, sin querer, en una trama complicada para encontrar la Biblioteca de Alejandría. 
La novela tiene un buen ritmo, capítulos cortos (algunos excesivamente cortos a mi gusto). Enigmas bien elaborados y resueltos por la protagonista.

Está bien documentado la ambientación de las tres ciudades protagonistas: Oxford, Alejandría y Estambul. 

Los personajes bien definidos y caracterizados.

He de reconocer que la primera mitad del libro se me ha hecho un poco lenta, pero luego se lee con gran voracidad, con esas ansias de saber qué pasara. 

Dean realiza muy bien ese juego de dejar al lector al final de cada capítulo con la curiosidad de leer el siguiente. 

Como pero decir que Dean, en algunas ocasiones, ahoga al lector con demasiados datos técnicos de edificios y de historia. 

Está narrado en tercera persona y ubicado en la actualidad, no hay capítulos de flash-back.
Una lectura amena.

ACTUALMENTE LEYENDO:  EL PATIO DE LA PLAGA  (Carter Dickson)

MEMORIAS DE MARY WATSON (Jean Dutourd)




EL AUTOR

Gwenaël Dutourd Jean (Paris, 14 de enero de 1920 - París, 17 de enero de 2011), ​ fue un novelista y ensayista francés, miembro de la Academia Francesa.

Dutourd nació en París el 14 de enero, hijo de François Dutourd de profesión dentista, ​ y Andée Haas fallecida cuando Jean tenía siete años de edad. Estudió en el Lycée Janson de Sailly de París. Fue llamado a las armas a los veinte años, pero le capturaron a los pocos días de guerra. Consiguió escapar seis semanas más tarde y regresó a París para estudiar filosofía en la Sorbona pero no logró acabar la licenciatura ya que nunca se certificó en psicología. En la Sorbona conoce a Gaston Bachelard, el cual fue testigo de su matrimonio con Camille Lemercier el 22 de mayo de 1942. ​ La pareja tuvo dos hijos, Frédéric y Clara(difunta). Más tarde se unió a la resistencia francesa, pero fue detenido a principios de 1944 aunque logró otra vez escapar y participó en la liberación de París.
Su primera obra, Le Complexe de César, apareció en 1946 y ganó el premio Stendhal. Fue asesor literario de la editorial Gallimard entre 1950 y 1966. También fue editor y sucedió a Pablo Gordeau como crítico teatral del diario France Soir. Después de ser despedido en 1999 de France Soir, pasó a trabajar a Radio Courtoisie donde tenía su sección semanal de un cuarto de hora, hasta que lo dejó en 2007.

Durante muchos años participó durante la emisión del programa Les Grosses Tetes presentado por Philippe Bouvard, en la emisora francesa RTL. Allí respondía por teléfono todos los días, a dos preguntas que le formulaba el presentador. Su participación diaria acabó en septiembre de 2008.
De ideología monarquica, dio su apoyo al movimiento L'Unité capétienne. También se presentó bajo el partido Unión Democrática del Trabajo en las elecciones legislativas de 1967 por la circunscripción de Rambouillet, pero fue derrotado por Jacqueline Thome-Patenôtre.
El 14 de julio de 1978, sufrió un ataque que destruyó su apartamento en París, no hubo víctimas.
Dutourd fue elegido miembro de la Academia Francesa el 30 de noviembre de 1978, ocupando el asiento 31 que anteriormente había ocupado Jacques Rueff. También fue elegido como miembro de la Academia nacional de Ciencias , Bellas-Letras y Artes de Burdeos el 8 de mayo de 1989 y miembro del departamento de lenguas y literatura, de la Academia de las Artes y de las Ciencias de Serbia, en 1997.
Murió el 17 de enero de 2011 a los 91 años de edad. Su funeral tuvo lugar el 21 de enero en la iglesia de Saint-Germain-des-Prés, en París, y enterrado en el cementerio de Montparnasse.​ Entre los asistentes estaban Philippe Bouvard, escritores como Alain Decaux o Max Gallo, y políticos como Charles Millon o Jean Tiberi.
EL  LIBRO

  • Nº de páginas: 205 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editorial: VALDEMAR
  • ISBN: 9788477020684



Traducción de: Mémoires de Mary Watson La serie a que pertenece este volumen ofrece nuevos episodios y aventuras del inmortal Sherlock Holmes, realizados por escritores de misterio e intriga. Aquí se consignan relatos narrados por Mary Morstan, a la postre esposa del Dr. Watson, incluido el cómo conoció en el curso de una investigación sobre el tesoro de Agra, al genial detective y a su ayudante. 

IMPRESIONES

Deliciosa novela del académico francés Jean Dutourd (murió en 2011 a los 91 años) donde rescata a los personajes de Conan Doyle, Sherlock Holmes, el doctor Watson y la que acabaría siendo la esposa del doctor, Mary, para tejer con ellos la trama de su libro. La protagonista y narradora es Mary Morstan, que trabaja de señorita de compañía con una acaudalada dama, Mrs. Forrester (que había sido amante de Napoleón III) y que se codeaba con el "tout París" ,lo que le permitirá al ingenioso Dutourd meter a personajes reales como Oscar Wilde, los poetas Verlaine y Mallarmé que se codean con otro personaje de la saga Holmes, y no cualquiera, el profesor Moriarty.

Mary Morstan y el Dr. John Watson, representados en una serie televisiva

La inteligente y observadora Mary nos describe con habilidad su vida, su horfandad prematura, sus años de internado y la desaparición misteriosa de su padre, el capitán Morstan, implicado en el robo de un gran tesoro hindú en Agra. Usando con maestría las técnicas de Conan Doyle, Dutourd nos describe las actividades de Holmes, los detalles del caso del tesoro hindú, sus reflexiones y la aparición de Watson del que la narradora, Mary, se enamora de inmediato, siendo correspondida con pasión contenida y modales victorianos. Los encuentros de los personajes ficticios con los reales están maravillosamente bien descritos y uno reconoce sin demasiada dificultad el ingenio y la ironía de Wilde.

221b de Baker Street, hoy convertido en un Museo sobre Sherlock Holmes

Nuestro autor se permite ciertas licencias con las historias de los personajes de Doyle, como la infancia y juventud de Moriarty, Holmes y Watson, destacando como es justo la "maestría narrativa" del doctor y jugando en la última página con una broma genial: Wilde le propone a Watson que los libros que deberá escribir sobre Sherlock, los firme con pseudónimo: Arthur Gordon Doyle.

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