domingo, 25 de febrero de 2018

AVIRANETA, O LA VIDA DE UN CONSPIRADOR




EL AUTOR

Escritor español, Pío Baroja fue uno de los grandes exponentes de la llamada Generación del 98, conocido por su producción novelística, entre la que destacan títulos como Memorias de un hombre de acción (1935) y Zalacaín el aventurero(1908), que fue llevada al cine en dos ocasiones.

Nacido en San Sebastián, Baroja estudió medicina en Madrid y, tras un corto periodo como médico rural, volvió a la capital iniciando sus colaboraciones periodísticas en diarios y revistas como Germinal, Revista Nueva o Arte Joven, entre otras.

La postura política de Baroja fue evolucionando de una izquierda militante a un escepticismo que no le libró de problemas con la censura franquista al reflejar la Guerra Civil en Miserias de la guerra A la desbandada, esta última todavía sin publicar.




La obra de Baroja combina tanto novela como ensayo y memorias. Memorias de un hombre de acción apareció en forma de 22 volúmenes a razón de uno por año entre 1913 1935. Además, Baroja agrupó su obra en varias trilogías, como Tierra vasca La juventud perdida.

Baroja fue un novelista influyente y entre sus admiradores se cuentan autores nacionales, como Camilo José Cela, e internacionales, como lo fueron Ernest Hemingway John Dos Passos

Debido a su postura política y opciones personales, como su reconocido ateísmo, Baroja no disfrutó de demasiados reconocimientos en vida, aunque fue miembro de la Real Academia de la Lengua desde 1935.


EL LIBRO

  • Nº de páginas: 368 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: EDITOR CARO RAGGIO
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788470350856



Pío Baroja recoge en este ensayo las memorias de Eugenio de Aviraneta, un político liberal del siglo XIX que participó en la Guerra de Independencia de joven. Conspirador y progresista, dio con sus huesos en la cárcel en más de una ocasión, y tras el fracaso del Trienio Liberal por los ardides de Fernando VII (con su llamada a la intervención de los Cien mil hijos de San Luis), tuvo que exiliarse del país. Uno de sus destinos fue México, donde ayudó a rechazar las pretensiones de la monarquía española de hacerse de nuevo con este territorio.

IMPRESIONES

Memorias de un hombre de acción fue la obra que le ocupó a Baroja más espacio y más tiempo, de 1912 a 1934, sus años de plenitud. Había encontrado una respuesta a la pregunta que se plantea Andrés Hurtado al final de la segunda parte de El árbol de la ciencia («Qué hacer? ¿Qué dirección dar a la vida?»): pasarla en una imaginaria tertulia infinita, charlar, contar historias incesantemente. La primera frase de toda la serie remite ya a una conversación: «Varias veces mi tía Úrsula me habló de un pariente nuestro, intrigante y conspirador, enredador y libelista». No habla Baroja, sino uno de sus personajes, Shanti Andía, a quien Jon Juaristi, prologuista de Memorias de un hombre de acción en la edición dirigida por Mainer, llama «amanuense de memorias ajenas»: ya había transcrito las de su tío Juan de Aguirre en el séptimo libro de Las inquietudes de Shanti Andía (1911). Ahora se las ve con los papeles que deja al morir un supuesto sobrino del guerrillero Fermín Leguía y discípulo del conspirador Aviraneta, Pedro de Leguía y Gazteluzmendi, prócer de la patria, de Vera de Bidasoa, retirado en Lúzaro, el pueblo inventado de Shanti Andía. «Entre esos papeles están las memorias de nuestro pariente Eugenio de Aviraneta», dice la tía Úrsula. «Publica las memorias como si las hubieras encontrado o como si las hubieras escrito tú», le aconseja al sobrino. ¿Se va a quejar el muerto? Y el sobrino advierte al lector: «Ahora ya casi no sé lo que dictó Aviraneta, lo que escribió Leguía y lo que he añadido yo».

Eugenio de Aviraneta

Así empieza El aprendiz de conspirador, primera novela de Memorias de un hombre de acción, y desde la primera línea la serie entera se ofrece como un inacabable cruce de voces. Si la gran serie narrativa de Baroja pertenece al género de la novela histórica, se trataría de una novela histórica muy especial, desvencijada, por decirlo así, en el sentido en que se desbarata un baúl lleno de papeles al estrellarse contra el suelo. La cronología general está muy revuelta. En El aprendiz de conspirador, Leguía tiene veinte años y acaba de llegar a Laguardia, «en la línea de combate de las fuerzas liberales y carlistas», en 1837, pero pronto, al hilo de una confesión personal de Aviraneta, nos hallamos en el tránsito del siglo XVIII al XIX. Al principio de la siguiente novela, El escuadrón del brigante, estamos en 1839, en Bayona, entre el pasado de Aviraneta y el pasado de Leguía. Y todo será ya una superposición de acontecimientos terribles, conjuras, guerras y revoluciones, ejecuciones, cárceles, fugas, duelos, bailes, manos cortadas y matanzas, para que tanto tumulto quede en nada, anulado, tragado por la historia, disuelto en el tiempo. La historia es menos épica que carnavalesca. Lo monstruoso acaba siendo tan insignificante como lo anodino, y el inmenso mundo se reduce a un globo terráqueo en un despacho, en un gabinete, en la habitación de una fonda, en una taberna. España, Francia, Suiza, Alemania, México o Grecia: todo cabe en una conversación.

Con el abrazo de Vergara concluyó la Primera Guerra Carlista, en cuyo desenlace participó activamente Aviraneta


Las Memorias transcurren en las primeras décadas del siglo XIX y se publicaron entre 1913 y 1935. Baroja sacó del desván de la historia a un misterioso pariente suyo llamado Eugenio Aviraneta, oscuro aventurero e intrigante, y lo utilizó como protagonista de la saga. Esta transcurre durante las primeras décadas del siglo XIX, entre las sangrientas batallas en las que participaron liberales, jacobinos, absolutistas, republicanos, clericales, reaccionarios, radicales y moderados, todas las tendencias que atravesaron la lucha contra Napoleón, las guerras carlistas, los períodos constitucionales y los despóticos que desembocarían en la guerra civil de 1936. Baroja escribió las primeras novelas antes de la Primera Guerra y de la Revolución Rusa, pero cien años después y a doscientos años de los sucesos que narra, la imagen que construye de la sociedad española y de sus muy crueles enfrentamientos resulta visionaria, aunque el escritor no lo pretendiera en lo más mínimo. 



Como señaló Juan Benet, al contrario de quienes entran en la historia desde el presente para imponer una ideología o extraer lecciones (Galdós, cuyos Episodios nacionales cubren el mismo período, sería un buen ejemplo), Baroja termina instalando el pasado en una región fuera del alcance de esas manipulaciones pero también de las maniobras deterministas de los historiadores. Lo que intenta es hacer vivir y conversar a la geografía y a sus habitantes. Los lugares y los personajes con los que se encuentra Aviraneta son muchísimos, y Baroja construye con ellos una ficción en la que le importa poco cómo termina cada uno de los infinitos relatos que se entrecruzan, pero sí que sean variados, ligeros, interesantes y coherentes con el conjunto. 

Baroja no creía que la literatura fuera a mejorar después de los grandes escritores del siglo XIX como Stendhal, Dickens o Dostoievski, pero sí que todavía se podían escribir ficciones imaginativas, que fluyeran desde la personalidad del autor y no intentaran ser perfectas. “La habilidad es de lo que más cansa en la literatura y en el arte. Es tan bruto –decía un amigo mío de un cantor– que no sabía desafinar”, escribió Baroja, un escritor tildado de pertenecer al siglo XIX, pero que ha llegado al XXI en mejor estado que muchos de los que no le hicieron caso y contribuyeron con sus destrezas deportivas a que la literatura se estudie como el Corán, se estratifique como el ejército y se venda como remedio. Uno de los relatos de las Memorias se llama El viaje sin objeto y el título revela el devenir de los personajes barojianos así como su idea de la literatura y de esa vida “que huye como una sombra”. Escéptico, desconfiado del futuro como pocos, indiferente ante la fama (“que tiene siempre algo de fatal y de injusta”), la obra de Baroja le propone al lector una amistad desinteresada como la que se establece muchas veces entre quienes se cruzan en sus páginas.


ACTUALMENTE LEYENDO:  ESPAÑOLES EN AFRICA  (Fernando Ballano)


CAMEL CLUB (David Baldacci)




EL AUTOR

David Baldacci (5 de agosto de 1960, Richmond VirginiaEstados Unidos) es un novelista estadounidense, autor de superventas.
David Baldacci nació y creció en Richmond, Virginia. Se graduó de la Henrico High School, y recibió un título en Ciencias Políticas por la Virginia Commonwealth University y otro en Derecho por la Universidad de Virginia. Se dedicó a esto último durante nueve años en la ciudad de Washington D.C.

Baldacci comenzó a escribir relatos cuando era un niño, después de que su madre le regalara una libreta. Durante más de veinte años escribió gran cantidad de historias cortas y guiones, sin obtener reconocimiento. Mientras ejercía la abogacía, comenzó a escribir la que sería su novela más notable: Absolute Power (Poder absoluto). Su redacción le llevó tres años, y finalmente fue publicada en 1996. Se convirtió en un bestseller internacional, y fue llevada al cine un año después con el mismo título. Desde entonces, ha publicado veintisiete novelas para adultos y cuatro para jóvenes.
Actualmente reside en Vienna, Virginia, con su esposa Michelle y sus dos hijos.

EL  LIBRO

  • Nº de páginas: 544 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: ZETA BOLSILLO
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788496581722



El Camel Club, en Washington D. C., es el lugar de encuentro de cuatro tipos excéntricos que analizan lo más destacado de la política y la economía de su país, discuten sobre el Gobierno y especulan sobre posibles conspiraciones. Una noche, cae asesinado el agente Patrick Johnson. El incidente coincide con alguna de las tesis barajadas en las tertulias del club; se trata de una amenaza real, un suceso que podría cambiar el curso de la historia.

IMPRESIONES

Camel Club es una curiosa asociación de lo que podríamos llamar “freakies” o marginados sociales, aunque con talentos desconocidos, y cuyo principal interés es destapar “conspiraciones” o intentos de los políticos de alterar la realidad, que según ellos son más de los que cabría imaginar.
En una de estas reuniones del club descubren un asesinato, que inmediatamente les levanta sospechas, al intentar sus autores hacerlo pasas por un suicidio.
La Casa Blanca en Washington D.C.
Esta misma sensación tendrá un veterano del Servicio Secreto, enviado a investigar pues el presunto suicida pertenecía indirectamente a esta rama del gobierno y más directamente a un organismo -que juraría que es ficticio- encargado de reunir y depurar toda la información de las diferentes agencias.
A partir de aquí –y para no destripar demasiado el argumento- tanto el camel club, uno de cuyos miembros conoce al agente, intentarán esclarecer las circunstancias del asesinato, relacionado con un complot para atentar, al más alto nivel contra el Gobierno.
La planificación del complot, que al final resulta diferente a lo esperado –al menos por mí- y que desemboca en un buen último cuarto del libro es otra de las tramas que se van juntando, en un final confuso en que alguno de los que parecen malos resulta no serlo tanto, mientras que otros resultan incluso peores de lo esperado.
Para rematarlo se incluyen momentos de tensión política, que sirven para reflexionar –muy tímidamente eso sí- sobre algunos aspectos de la Política Exterior de los USA.
Sede de la CIA en Langley (Virginia)
Es decir, al final un cocktail de asesinatos, conspiraciones, terrorismo, relaciones políticas, gobernantes ineptos, altos funcionarios que se creen dioses por encima del bien y del mal. Hasta un ligero toque de romance, que no acabo de entender muy bien, pues dudo que para el público objetivo de estas novelas –aunque quizás esto sea asumir demasiado- sea un elemento que encuentren necesario. En mi caso sobra para estas novelas.
ACTUALMENTE LEYENDO:  LA TORRE NEGRA  (Louis Bayard)

domingo, 14 de enero de 2018

CANCION DE RACHEL (Miguel Barnet)




EL AUTOR

Miguel Barnet Lanza (La Habana el 28 de enero de 1940), es un poeta, narrador, ensayista, etnólogo y político cubano, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (2007) y de la Fundación Fernando Ortiz. Es además miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, diputado a la Asamblea Nacional y miembro del Consejo de Estado.

Conocido por su novela-testimonio Biografía de un cimarrón (1966), es uno de los escritores cubanos de mayor éxito internacional, y su obra se ha traducido a varias lenguas. En 1994 obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Cuba.

Desde muy joven se vincula a cimeras figuras de la etnología cubana, como Argeliers León e Isaac Barreal. Colaboró con Alejo Carpentier en la Imprenta Nacional de Cuba y con el Nicolás Guillén en la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, institución de la cual es fundador y vicepresidente por elección. Es graduado del Primer Seminario de Etnología y Folklore impartido por el etnólogo y musicólogo Argeliers León en 1960.



Con 21 años de edad formó parte del grupo fundador de la Academia de Ciencias de Cuba e integró el primer equipo de trabajo de su recién creado Instituto de Etnología y Folklore. Durante los siete años en que laboró como investigador científico de esta institución, recibió diversos cursos en estas materias, impartidas por profesores cubanos y extranjeros, y obtuvo altas calificaciones. Se especializó en la investigación etnológica y en aspectos de la transculturación de las religiones de origen africano en Cuba y en el Caribe. Su bibliografía exhibe los siguientes títulos: La piedra fina y el pavorreal, Isla de güijes, La sagrada familia -poemario que recibió Mención en el Premio Casa de las Américas 1967-, Orikis y otros poemas, Carta de noche, Mapa del tiempo, Viendo mi vida pasar, Con pies de gato y Actas del final (poesía). Autógrafos cubanos, La fuente viva y Cultos afrocubanos (crónica, ensayo, monografía). Akeké y la jutía (fábulas cubanas, 1978). Biografía de un cimarrón (elaborada a partir de los relatos orales de un antiguo esclavo cimarrón, Esteban Montejo). , Canción de Rachel, Gallego, La vida real y Oficio de ángel (novelas–testimonio). Ha escrito guiones de varios documentales cinematográficos y de los conocidos largometrajes cubanos Gallego, basado en su novela homónima y La Bella del Alhambra, inspirado en su novela Canción de Rachel y premiado en el Festival de Cine de La Habana, así como en otros certámenes internacionales. Esta cinta recibió el Premio Goya en España, en 1990, a la mejor película extranjera de habla hispana. Ha participado en congresos, eventos literarios, recitales de poemas de su propia obra, y ha impartido conferencias en universidades de Europa, Estados Unidos, América Latina y África. Además de ser un activo promotor cultural en Cuba, es un profundo conocedor de la música cubana, sobre la cual ha escrito y dictado conferencias ilustradas con artistas cubanos de talla internacional. Fue becario del Sistema de Becas Académicas de Alemania (DAAD) y de la Beca Guggenheim de Estados Unidos.

En 1995 se crea por su gestión, y con el apoyo del Ministerio de Cultura de Cuba, la Fundación Fernando Ortiz, institución cultural cubana de carácter público y civil, no gubernamental de la cual es presidente. En 1996 fue designado, por la Unesco y por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, miembro del Consejo Ejecutivo de dicha organización. En ese mismo año recibe el título de Master en Historia Contemporánea que otorga la Universidad de La Habana, y en febrero de 1997, a propuesta de la mencionada institución de altos estudios, la Comisión Nacional Cubana de Grados Científicos le otorgó el título de Doctor en Ciencias Históricas. En mayo de 1997, la Cátedra Extraordinaria de Nuestra América, de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán, en Mérida, México, lo nombró miembro de su Consejo Honorario, en representación de la República de Cuba en el ámbito académico americanista.

Dirige desde 1999 la revista cubana de antropología Catauro. En 2006 obtiene el Premio Juan Rulfo en la categoría cuento por su relato Fátima o el parque de la fraternidad, que relata la vida de un travesti de La Habana, y en 2012, se publica la traducción al inglés (Fátima, Queen of the Night) en la presitigiosa revista norteamericana World Literature Today.

Es Fundador de la UNEAC y su actual Presidente. Es Vicepresidente del Comité Científico Internacional del Programa Ruta del Esclavo.

EL  LIBRO

  • Nº de páginas: 160 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: LIBROS DEL ASTEROIDE
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788492663514



  • Canción de Rachel cuenta la azarosa existencia de una vedette durante los rutilantes años veinte cubanos. La voz de Rachel, su protagonista -actriz, bailarina y rumbera, una rompecorazones cuyas piernas hicieron temblar a media Habana-, nos acompañará en un recorrido a través de los escenarios de su memoria, desde los cochambrosos teatrillos, cabarets y circos en los que debutó hasta el mítico teatro Alhambra en el que triunfaría. Y, junto a su voz, irán surgiendo otras: las de los tramoyistas, periodistas, amigos, enemigos y chismosos que la matizan y completan, aclarando los puntos más oscuros de su trayectoria. Sobre el telón de fondo de acontecimientos políticos de la época, esas voces compondrán un fenomenal retablo de costumbres de la belle époque cubana. Su autor, Miguel Barnet, diría que Canción de Rachel «habla de ella, de su vida, tal y como ella me la contó y tal y como yo luego se la conté a ella».

    IMPRESIONES

    Canción de Rachel, es una novela testimonio que muestra la sociedad habanera de las décadas del 20 y del 30 del siglo pasado, sus rasgos y características a partir del testimonio de una corista del teatro Alhambra y otras personas pertenecientes a su ámbito. Algunos estudiosos plantean que es "una investigación novelística con resabios de investigación etnológica" que es en principio la profesión del autor, el escritor cubano Miguel Barnet. En realidad, Barnet escribe una novela basada en una vida real: la de la bailarina de cabaret Amalia Sorg, a la cual le da una nueva identidad, Rachel. La novela trata dos inquietudes que resultan poco habituales en la narrativa actual. Una es el interés por el sonido del lenguaje, que no debe confundirse con afán esteticista, sino en el afán por reflejar la oralidad, por conseguir ese difícil efecto por el que el lenguaje de los personajes resulte convincentemente oral, aun cuando ese efecto pasa por utilizar recursos e incluso palabras que no se emplearían de ningún modo en la lengua hablada. A partir de estos hilos, se teje una historia que nos lleva a otro tiempo. A los tiempos de la Cuba prerrevolucionaria, a una época que, quizás, todos imaginamos mejor a partir de referencias de terceros que por testimonios autóctonos. Si bien el libro no abunda en detalles sobre su época ni se entrega a un dibujo detallado del tiempo o de sus circunstancias, es interesante porque trata cuadros históricos permitiendo que esta Canción  pueda leerse en clave política. El libro colabora a entender los procesos dictatoriales de la isla. Pero el espíritu novelesco se impone al final, toda vez que las voces que participan se contradicen, se corrigen o se matizan.

    Amalia Sorg durante sus años de apogeo artístico, 1923

    Canción de Rachel cuenta la azarosa existencia de una vedette durante los rutilantes años veinte cubanos. La voz de Rachel, su protagonista -actriz, bailarina y rumbera, una rompecorazones cuyas piernas hicieron temblar a media Habana-, nos acompañará en un recorrido a través de todos los escenarios de su memoria, desde los cochambrosos teatrillos, cabarets y circos en los que debutó hasta el mítico teatro Alhambra en el que triunfaría. Y, junto a su voz, irán surgiendo otras: las de los tramoyistas, periodistas, amigos, enemigos y chismosos que la matizan y completan, aclarando los puntos más oscuros de su trayectoria.

    Sobre el telón de fondo de acontecimientos políticos de la época -el gobierno de Estrada Palma, la dictadura de Machado, las injerencias norteamericanas o la insurrección negra de 1912-, esas voces compondrán un verdadero retablo de costumbres de la belle époque cubana.

    Su autor, Miguel Barnet, explicaría su obra diciendo que Canción de Rachel «habla de ella, de su vida, tal y como ella me la contó y tal y como yo luego se la conté a ella». Publicado por primera vez en Cuba en 1969 y traducido a múltiples idiomas, este libro es ya un clásico de la literatura cubana contemporánea.

    Amalia Sorg fue la vedette en la que se inspiró Miguel Barnet para escribir Canción de Rachel. Esta novela testimonio se publicó en 1969 y desde entonces ha tenido numerosas ediciones en Cuba y en otros países , así como versiones para el teatro y el cine. En las próximas semanas se celebrarán los veinte años del estreno en La Habana de La bella del Alhambra, el filme que Enrique Pineda Barnet realizó a partir del libro de su primo.

    Miguel Barnet ha dicho que de todas las vedettes del Teatro Alhambra, Amalia Sorg era la más sensual, la más sicalíptica: “La conocí de 88 años, en 1969. Se ponía unos tacones muy altos, pelucas, maquillaje exagerado. Me enamoré de ella, un amor platónico, y ella de mí, no tan platónicamente.”

    Ella narraba su historia al joven etnólogo y poeta y él la recreaba con su imaginación y cultura. El resultado fue la vida de Amalia (Rachel) tal como ella se lo contó al escritor y tal como él se la contó después a ella. Como otros personajes de la literatura en el mundo , Rachel debe tener mucho de la invención de su autor .

    La tiple cómica Amalia Sorg nació en Nueva York en 1886 y murió en La Habana en 1974. Según el Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba, de Radamés Giro, en 1898 vino a residir en La Habana, para después establecerse durante varios años en Barcelona, España, donde, como alumna de un convento estudió piano y recibió clases de canto. De vuelta a Cuba ingresó en el coro del teatro Albisu y un día sustituyó a una de las principales figuras de ese coliseo en el sainete El perro chico. Desde ese momento trabajó como solista.

    Del Albisu, pasó al Molino Rojo, hasta que fue contratada por Federico Viloch para que actuara en el Alhambra, situado en Consulado y Virtudes, un teatro que durante décadas disfrutó de extraordinaria popularidad. Allí brilló en obras como La isla de las cotorras y Fiebre del loro. Cuando el Alhambra se derrumbó en 1935, Amalia Sorg se retiró de la vida artística. En compañía de otras estrellas del mítico teatro, recibió un homenaje en el año 1963 durante el Festival de Música Popular, en el escenario del Amadeo Roldán. Las imágenes fílmicas que se conservan de la noche de aquel espectáculo constituyen un valioso testimonio.

    Luego Amalia Sorg apareció en el nostálgico documental de Manuel Octavio Gómez Recuerdos del Alhambra (1963) junto a los rostros ya envejecidos de Blanquita Becerra, Amalia Sorg, María Pardo, Luz Gil…Todas antiguas reinas de “un teatro para hombres solamente…que lo vio todo el mundo.” Este documental logra llegar a la actualidad con un delicioso encanto histórico y artístico.

    Vistas externa e interna del Teatro Alhambra en los años 20

    Cuando se escucha en el documental "Recuerdos del Alhambra" (1963), el testimonio de la veterana Amalia Sorg, ya una mujer envejecida, rolliza, enorme de busto, pero con una vivacidad y una chispa de picardía en la mirada y los gestos, con las que trató de seducir al novel realizador Manuel Octavio Gómez, comprende que en su juventud, como narrara al novelista Miguel Barnet, fuera una mujer muy libre que podía hacer de su capa un sayo. Estaba convencida de que podía superar hasta la Chelito criolla y a otras coristas, solo con observarlas cuidadosamente. Hasta que, convertida en una esponja, capaz de caracterizar a una mulata que hizo época, irrumpió como un huracán en el escenario del Alhambra, aquel teatro de la calle Consulado, fundado el 10 de noviembre de 1910, en el cual arrebató al exclusivo público masculino, al tiempo que enfrentaba una guerra sin cuartel contra sus rivales que le hicieron la vida imposible.

    Se puede describir a Rachel (personaje) como un perfil del símbolo de la mujer manipulada por una sociedad que imponía la discriminación racial y escamoteaba los derechos a la igualdad de la mujer, convertida en un instrumento de placer.

    Amalia Sorg, ya retirada, en los años 60


    Queda de manifiesto su amor por el teatro, la pasión por el arte y por recibir los aplausos del público. Queda implícito en sus palabras el profundo amor que le inspiraban dos seres, cuya ausencia lastró de dolor su vida: la madre y su gran amigo Adolfo.

    Otros personajes importantes en la vida de Rachel a los que hace alusión en la novela son: su madre, Adolfo, Acebal, Esteban, los artistas del circo Maravillas de Asturias, Ofelia, Federico. Todos, de una forma u otra, protagonizaron alguna de las escenas de la vida de la corista y apoyan o refutan su historia de ilusiones eternas.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  CAMEL CLUB  (David Baldacci)


    domingo, 24 de diciembre de 2017

    LA GESTA DEL MARRANO (Marcos Aguinis)



    EL AUTOR

     Marcos Aguinis nació en Córdoba, Argentina, el 13 de enero de 1935. De ascendencia moldava y origen judío, su inicial interés por las escrituras religiosas acabó convirtiéndose en interés por lo literario en general, si bien ya había demostrado que tenía un talento formidable para la música.
    Escribió su primera novela con doce años  Escritor que ha transitado una amplia formación internacional en literatura, medicina, psicoanálisis, arte e historia.

    En 1963 apareció su primer libro y, desde entonces, ha publicado doce novelas, catorce libros de ensayos, cuatro libros de cuentos y dos biografías que generan entusiasmo y polémica.

    En los últimos años todos sus títulos se convirtieron en best-sellers.

    Aguinis es seguido por millares de admiradores que recomiendan, discuten y coleccionan sus obras.
    Ha escrito artículos sobre una amplia gama de temas en diarios y revistas de América latina, Estados Unidos y Europa. Ha dictado centenares de conferencias y cursos en instituciones educativas, artísticas, científicas y políticas en Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Israel, Rusia, Italia y casi todos los países latinoamericanos.



    Cuando se restableció la democracia en la Argentina en diciembre de 1983, Marcos Aguinis fue designado subsecretario y luego secretario de Cultura de la Nación; impulsó la famosa “primavera cultural” que animó el país. Creó el PRONDEC (Programa Nacional de Democratización de la Cultura), que obtuvo el apoyo de la UNESCO y de las Naciones Unidas, y puso en marcha intensas actividades participativas para concientizar a los individuos sobre los derechos, deberes y potencialidades que se cultivan en una real democracia. Por su obra fue nominado al Premio Educación para la Paz de la UNESCO.

    En el campo de los derechos humanos enfrentó temas polémicos que pusieron en riesgo su vida.

    Durante la última dictadura fue limitada la circulación de sus libros y algunos salían del país en forma clandestina.

    Innumerables lectores admiran su visión profética sobre el conflicto árabe-israelí, las tensiones internas de la Iglesia Católica, el autoritarismo y el resurgimiento del fundamentalismo étnico y religioso.

    A lo largo de su extensa carrera literaria, Marcos Aguinis ha recibido numerosos premios y honores de instituciones de Argentina y otros países del mundo, incluyendo el Premio Planeta (España), Premio Instituto Cultural y Literario Hispánico de California (EE.UU), Premio Fernando Jeno (México), Placa anual de la Agencia EFE (España), Título de Caballero de las Artes y de las Letras (Francia) y el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (Argentina). También ha recibido el Título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Tel Aviv (Israel) y de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel) y fue nombrado Escritor Residente Distinguido por la American University en Washington, D.C. (EE.UU) y Académico en Políticas Públicas por el Wilson Center (Washington, EE.UU)

    EL LIBRO

  • Tapa blanda: 560 páginas
  • Editor: Planeta (1 de abril de 1992)
  • Colección: Colección Fábula
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8432089087
  • ISBN-13: 978-8432089084



  • Marrano: Durante los años posteriores al Descubrimiento de América, muchos españoles insultaban de ese modo a los judíos y musulmanes conversos a la fuerza u obligados por las circustancias, pero que en realidad, en secreto y de puertas para adentro, seguían manteniéndose fieles a sus creencias. Los Marranos eran perseguidos, detenidos y ajusticiados como herejes por la Santa Inquisición.

    La gesta del marrano es la historia de Francisco Maldonado, hijo menor de una familia de origen judía, que huyendo de la persecución se exilian al Nuevo Continente. El padre de Francisco ejercerá allí como médico y toda la familia simulara seguir a rajatabla la religión católica. Sin embargo, por un azar del destino, el doctor es apresado por la Santa Inquisición y enviado a Lima para ser juzgado; al igual que el mayor de los hermanos. Las dos hermanas son llevadas a un convento de clausura y Francisco y su madre malviven como puede, en una casa que es continuamente expropiada por un comisario de la Inquisición para pagar los gastos del juicio de su marido.

    IMPRESIONES

    La gesta del marrano es una de las grandes novelas del siglo. Reúne suspenso narrativo, belleza poética y admirable sabiduría. A partir de un histórico auto de fe cometido en Lima en el siglo XVII, el autor despliega un conmovedor himno a la libertad y una de las denuncias más rotundas contra la discriminación étnica e ideológica.

    La gesta del marrano es una novela basada en hechos históricos rigurosamente documentados, que narra la saga de la familia Maldonado da Silva y sus peripecias en el Nuevo Mundo.

    Imagen de la ciudad de Lima durante la época colonial

    Francisco Maldonado da Silva, cuya heroica aventura existencial novelan estas páginas, nace en Tucumán en 1592, estudia en Córdoba, se gradúa en Lima y es el primer médico diplomado de Chile. Allí llega a ser exitoso y apreciado. Visita salones y palacios, alterna con autoridades civiles y religiosas, recibe halagos por su cultura y se casa con una hermosa mujer, ahijada del gobernador. Un hombre común no habría alterado esta situación. Pero en el espíritu de Francisco llamea un tizón inextinguible, una rebelión que asciende desde los abismos. Contra la lógica de la conveniencia, opta por quitarse la máscara y defender sus convicciones de manera frontal. Hasta entonces ha sido un judío aparentemente convertido al cristianismo: lo que el populacho llama «un marrano».

    Marcos Aguinis relata con brillo y sentimiento la doble travesía de Francisco, quien va descubriendo su verdadera identidad espiritual mientras progresa en un mundo oprimido por la sombra de la Inquisición. El autor nos introduce a un personaje que, por su honestidad y valentía, es un ejemplo de voluntad, lucha y fortaleza. Al mismo tiempo, su pluma crea un fresco impresionante sobre la sociedad colonial de América, cuya atmósfera de hipocresía, autoritarismo y corrupción ha tenido lamentable vigencia hasta nuestros días.


    Auto de fe celebrado en Lima, siglo XVII

    Francisco Maldonado da Silva, el protagonista, es un hombre culto, honesto y temerario que enfrenta un doble desafío: el externo y el de su subjetividad. Sus peripecias imprimen a la lectura un ritmo de galope. La obra crece en intensidad hasta acelerar el corazón, desencadenar lágrimas y emocionar de manera inolvidable.

    El autor de Profanación del amor y La matríz del infierno reconstruye la época con la destreza de un historiador y la curiosidad del eximio narrador que es. Sus personajes adquieren perfiles imborrables y generan identificación, rechazo, estremecimiento o asombro.

    Sin extraviarse del hilo argumental, Marcos Aguinis crea un fresco impresionante sobre la Inquisición y la sociedad colonial de América. La atmósfera de hipocresía, autoritarismo y corrupción que delata ha tenido lamentable vigencia hasta nuestros días.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  CANCION DE RACHEL  (M. Barnet)

    domingo, 10 de diciembre de 2017

    LA REGENTA (Leopoldo Alas "Clarin")




    EL AUTOR

    Leopoldo Alas «Clarín»  fue profesor, escritor y crítico literario. Nacido en Zamora, pronto se trasladó a Asturias, de donde provenía su familia. Se doctoró en derecho y llegó a ser catedrático en la Universidad de Zaragoza y en la de Oviedo. Sus artículos periodísticos provocaron encendidas polémicas entre los escritores de su época. Muchos de sus ensayos y críticas se reunieron en Solos de Clarín (1881). También fue muy importante su labor como autor de cuentos y novelas cortas, entre los que sobresalen las colecciones El señor y los demás son cuentos (1893), Los cuentos morales (1896) y El gallo de Sócrates (1901). Tras aparecer La Regenta, su obra más conocida, publicó una segunda novela, Su único hijo (1890); en lo dramático, tan sólo consiguió estrenar una obra de teatro: Teresa (1895).



    Su ideología fue progresista, y fue a partir de 1890, al sentir que no pertenecía a ninguna de las clases sociales del momento, cuando sustituyó ese dinamismo histórico por una moral más individual que reivindicaba la emancipación del hombre por la cultura. Murió en Oviedo en 1901.

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 624 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: CRITICA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788484326977
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    En La Regenta, una de las cumbres de la novela realista, Leopoldo Alas alcanzó a cifrar de forma inolvidable uno de los motivos que obsesionaron a la narrativa europea de la segunda mitad del XIX: el retrato de un carácter femenino que se debate entre el deseo y su represión, y que sufre, en este caso, las asechanzas de un galán y de un cura. La peripecia tiene como trasfondo la magistral y despiadada descripción del entorno de Ana Ozores, esa Vetusta murmuradora y provinciana en la que toda vanidad e hipocresía tienen su asiento. José Luis Gómez, tras un minucioso análisis de las ediciones aparecidas en vida de Clarín, sigue el texto de la tercera (1901), revisada por el autor y publicada poco antes de su muerte. El prólogo de Sergio Beser sitúa al autor y su novela en el contexto de la creación europea y española de la época, mientras que la anotación facilita la comprensión de cada uno de los pormenores del rico universo clariniano.
     
    IMPRESIONES
     
    Publicada en 1884 y comparable sin duda alguna a cualquiera de las cumbres de la novela del siglo XIX, "La Regenta" justificaría por sí sola el lugar privilegiado que se asigna a Leopoldo Alas, Clarín (1852-1901), en la historia de nuestras letras como uno de los grandes narradores de la literatura castellana de todos los tiempos. Dominada por un poderoso motivo central –la pasión sacrílega de Fermín de Pas por Ana Ozores de Quintanar–, la trama argumental, tan compleja como apasionante, en la que se entretejen distintos hilos de acción, ambientes sociales y conflictos interpersonales, va dibujando con maestría una historia inolvidable contra el fondo que provee la vida de una capital de provincia española («Vetusta» no es sino la trasposición literaria de Oviedo) en el último tercio del siglo XIX.
     
    Las mil páginas de La Regenta se recrean, al gusto del realismo naturalista de hace un siglo, en minuciosas descripciones del medio (Vetusta, una levítica ciudad del norte peninsular) y facilitan la penetrante disección espiritual de un amplio número de personajes. Frente a esa generosidad analítica, la novela tiene un argumento sencillo, convencional, se diría que folletinesco.

    Catedral de Oviedo, la Vestusta de la novela

    La joven Ana Ozores, casada con un hombre mayor, bueno y despistado, don Víctor Quintanar, ex Regente de la Audiencia local, es asediada por un ambicioso clérigo, Fermín de Pas, y por un vulgar conquistador, Alvaro Mesía. Las muchas frustraciones de la guapa Ana, el abandono en que la tiene un marido solo interesado por el teatro y la caza, y la carencia de hijos, todo ello la arroja en brazos de Mesía y éste mata en un duelo calderoniano al marido burlado. Un tristísimo desenlace corona esta tragedia: a la ensoñadora y mística Regenta todavía le queda sufrir una prueba más, la absoluta soledad a la que la condena la hipócrita sociedad vetustense tras el adulterio.

    Antes de dar el salto a la novela, Leopoldo Alas ya había hecho famoso y temido su pseudónimo, Clarín, gracias a sus críticas incisivas, así los satíricos paliques, y a sus ensayos. También había publicado en la prensa algún cuento tan memorable como Pipá.

    Con La Regenta, Alas puso en práctica su concepción reformista de la literatura, según la cual ésta ha de servir para mejorar el mundo. Para Clarín, la novela era el resultado artístico de una observación de la realidad hecha con métodos parecidos a los empleados por las ciencias experimentales. El escritor pone a sus personajes en unas circunstancias concretas, anota además el peso de la herencia en ellos, y saca las consecuencias ineludibles.

    A partir de este planteamiento, traza Clarín el fascinante y complejo fresco de su obra. En el páramo espiritual de Vetusta, dominada por nobles necios, curas egoístas y políticos caciquiles, no puede florecer el alma sensitiva de Ana Ozores. Por eso la ciudad «heroica» y mezquina se conjura para rebajar a la joven hasta el lodazal en que viven sus gentes.

    Vetusta encierra el símbolo de la vulgaridad, la incultura y el fariseísmo. Ana encarna la idealidad torturada que perece ante la prosa del mundo. Con estas fuerzas en tensión, el escritor asturiano construyó un alegato inmisericorde de la vida provinciana española, ceñida a sus clases dirigentes, en tiempos de la Restauración, en el tercio final del siglo pasado.

    Calle del caso histórico de Oviedo, donde se desarrollan las escenas de ésta obra

    En Vetusta (nombre alusivo que recibe un lugar real, Oviedo) plasmó Leopoldo Alas el canto del cisne del romanticismo idealista mediante una novela divertida y cruel, repleta de ironía y de cultura, de hondura psicológica y de perspicacia sociológica.

    En las páginas de La Regenta se recrea un gran fresco narrativo sobre la sociedad burguesa y urbana, dominada por la nobleza decadente, el clero egoísta y la política caciquil, centrado en la seducción y el adulterio de una dama, Ana Ozores, representativa de aquella sociedad. Influido por la escuela naturalista fundamentada en Zola y Maupassant, pero anclado aún en argumentos románticos, Leopoldo Alas "Clarín" escribió la que ha sido considerada como la mejor novela del siglo XIX español.

    A esta epopeya crítica de la estupidez humana, nutrida con materiales de la experiencia y con ensoñaciones del espíritu melancólico del propio autor, se la tiene hoy como la mejor novela española después del Quijote.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  LA GESTA DEL MARRANO  (Marcos Aguinis)
     
     

    EL SECRETO DE ALEJANDRO MAGNO (Will Adams)



    EL AUTOR

    Escritor inglés, Will Adams es conocido por sus novelas protagonizadas por el arqueólogo submarino Daniel Knox.

    Will Adams es autor de la serie de thrillers de aventuras de Daniel Knox, en la que el arqueólogo y héroe explora algunos de los mayores misterios del mundo antiguo.



    Antes de dedicarse a escribir, probó suerte en multitud de campos, el más reciente de los cuales fue una consultoría de comunicación con sede en Londres. El secreto de Alejandro Magno se ha publicado en dieciséis idiomas. Will Adams vive en Essex (Inglaterra).

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 456 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: SUMA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788483651858


  • Alejandro Magno es el conquistador más grande y enigmático de la Historia. Su legendaria tumba, una de las maravillas de la Antigüedad, al parecer se perdió para siempre. Mucho más tarde, unos obreros de la construcción encuentran por casualidad en Alejandría la entrada de una catacumba. Este hecho desencadena una carrera a muerte en busca del mayor tesoro de todos los tiempos.

    Daniel Knox es un egiptólogo marginado por las corruptas autoridades arqueológicas. La fascinación que siente por Alejandro Magno y su tumba podría llevarle a la muerte. Perseguido por el brutal magnate naviero Hassan al-Assyuti, su única posibilidad de seguir con vida pasa por ganar esta frenética carrera. Sin embargo, más gente anda a la caza del mismo premio, y matarán por conseguirlo...

    IMPRESIONES

    Esta es una novela de aventuras con tintes de thriller y a la vez con hechos históricos. Digamos que un poco a lo Dan Brown.

    Si hay un personaje mítico que hoy sigue generando pasión e interés entre los arqueólogos, los eruditos, los cazadores de mitos, los buscadores de leyendas y los historiadores, además de cualquier persona interesada en la antigüedad, es el conquistador macedonio que llevó a sus ejércitos hasta los confines del mundo conocido y extendió su poder sobre Europa y parte de Asia.

    Cortejo fúnebre de Alejandro Magno

    Nuestro protagonista, Daniel Knox, es un egiptólogo que tiene como principal interés encontrar la tumba de Alejandro Magno que tanto tiempo llevan buscando los arqueólogos. En el transcurso de un proyecto en construcción es descubierta una catacumba que se piensa es la del gran Alejandro. Aquí comienza toda la aventura. Knox se ve atrapado en la búsqueda de la tumba junto con un grupo de macedonios empeñados en recuperar la grandeza de Macedonia que ven este descubrimiento como un catalizador para promover su causa (provocar una revolución y ser independiente de Grecia y los Balcanes) y no se detendrán ante nada. También encontramos otro tipo de tramas como el abuso a menores y una niña que necesita urgentemente un trasplante de médula ósea, lo que provocará una carrera por conseguir el ansiado tesoro.

    Todas las subtramas que encontramos aparentemente no tienen relacion alguna pero poco a poco se van entrelazando entre si y descubriendo su relación con la tumba de Alejandro. Además hay relaciones ocultas entre los personajes principales que se van revelando gradualmente. Y una pequeña historia de amor incluida.

    Como toda novela de aventuras que se precie tiene un montón de acción en el transcurso de la historia.

    Además podemos encontrar como trasfondo la avaricia, la traición y la manipulación y como el escritor las combina hábilmente con la historia.

    Vista de la ciudad de Alejandria (Egipto) en la actualidad

    Quizás el gran elenco de personajes confunda un poco y cueste a veces seguir el ritmo, además de que en ocasiones la trama resulte un poco lenta sean las pegas que tiene, por lo demás, entretenido y muy bien documentado.

    Este ha sido el primer libro de Adam además de ser el primero de una larga serie de best-sellers sobre Daniel Knox.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  LA REGENTA  (Leopoldo Alas "Clarín")

    viernes, 8 de diciembre de 2017

    EL JUEZ CIEGO (Bruce Alexander)



    EL AUTOR

    Bruce Alexander Cook, 1932 Chicago—2003 Holywood, fue un periodista y escritor esttadounidense. Obtuvo una licenciatura de la Loyola University de Chicago. Sirvió como traductor en el Ejército de los EE.UU. en Franckfurt, Alemani; a finales de 1950 y también trabajó como relaciones públicas.



    Se incorporó a la redacción del National Observer en Washington, DC, en 1967. Trabajó como crítico literario y cinematográfico en varios periódicos, tales como el Detroit Times y Los Ángeles Daily News. También trabajó en el mundo editorial, siendo editor del semanal Newsweek. Mientras tanto, escribiía como free-lance, vendiendo a publicaciones como el National Catholic Reporter. Entusiasta lector de John Le Carré y Ross Mcdonald, publicó varias novelas policales, pero alcanzó el éxito con las investigaciones del juez ciego John Fielding, ambientadas en Londres durante el siglo XVIII.

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 368 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: PLAZA & JANES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788401471513



  • Inglaterra, 1765. Al morir su padre, el joven Jeremy Proctor viaja a Londres con el propósito de perfeccionarse en el oficio paterno, la impresión de libros. Sin embargo, no tarda en caer en la trampa de unos hampones bien conocidos por la justicia y debe comparecer ante el juez Fielding. Para evitar que caiga en las garras de la delincuencia, el juez lo toma a su servicio y se convierte así en su asesor en la investigación de un enigmático asesinato: la víctima apareció muerta en una estancia cerrada a cal y canto y se le encontró con un arma en la mano. Y se trata nada menos que de Lord Richard Goodhope, mujeriego, jugador y antiguo amigo de su majestad el rey Jorge III, un hombre con muchos enemigos.

    A través de las pesquisas de esta singular pareja Bruce Alexander ofrece un vívido retrato del Londres de la época, de las oscuras tascas a las luces del teatro y de los callejones más peligrosos a las lujosas oficinas de la Lloyd`s.


    IMPRESIONES

    Existen libros que despiertan el interés no por el argumento en sí, que también, sino mucho más por el autor del propio libro como es el caso de Bruce Alexander Cook. Un escritor que a pesar de haber escrito obras como La generación beat, tres biografías, una de Dalton Trumbo (Navona 2015), otra de Bertolt Brecht y una última biografía ficticia de Shakespeare entre otros libros, alcanzó la fama por la serie del Juez Fielding. Una serie de misterio o enigma de una excelente calidad narrativa e inspirada en un personaje real del siglo XVIII: John Fielding, ciego a causa de un accidente y magistrado británico, fundador de los corredores de Bow Street, una especie de policía privada que mejoró ostensiblemente la seguridad en el distrito de Covent Garden de Londres, uno de los barrios con mayor delincuencia de aquel siglo. 

    Lo más atrayente de la serie sea el componente policíaco a lo Conan Doyle. El protagonismo concedido a John Fielding, ciego pero heredero de la biblioteca particular de Henry Fielding, (personajes reales,magistrados y reformadores del sistema judicial y policial inglés del siglo XVIII), es un auténtico hallazgo, y el modo en que se recrea la investigación a partir de los olores, las texturas, el tono de las voces, etcétera es un recurso absolutamente original, muy atractivo y de gran efectividad. Una serie que no se puede perder ningún amante del misterio o el crimen.

    Retrato de Sir John Fielding, el Juez ciego, que fue un personaje real

    Un caso del Juez Fielding, este libro es el primero de la serie —en total son nueve—, donde conoceremos a Jeremy Proctor, un joven de trece años que tras la muerte de su padre —horrible e injusta—, se verá en la necesidad de dejar Lichfield —localidad donde vivía situada en el centro de Inglaterra y perteneciente al condado de Staffordshire—, abandonarlo todo, y huir a Londres. Allí, nada más llegar, será engañado por una banda de estafadores o «caza-recompensas» siendo apresado y conducido ante el magistrado, invidente, Fielding. Éste, con una intuición e inteligencia muy desarrollada y conocedor de todos los hampones que pueblan la ciudad y comprendiendo que Jeremy ha caído en una trampa, se apiadará del muchacho y lo tomará a su servicio. Pronto sucederá un hecho inesperado como es el asesinato de Lord Richard Goodhope, amigo de su majestad el rey Jorge III. Lord Goodhope aparecerá muerto en su despacho en un misterioso crimen de habitación cerrada. John Fielding deberá averiguar lo sucedido y para ello Jeremy Proctor será sus ojos.

    Escrita en 1994, El juez ciego se encuentra narrado en primera persona por un ya mayor Jeremy Proctor. El relato se desarrollará después de explicar su propia vida y de cómo conoció al juez para adentrarse posteriormente en el misterio que será el primer caso de la saga del juez Fielding. El enigma irá avanzando con las pesquisas realizadas, narrado y desarrollado con destreza y meticulosamente. Conoceremos las costumbres bárbaras de aquella época como es la muerte del padre de Jeremy y la vida en el Londres de 1768, relatada con aires dickensianos y con maestría. Gracias a la trama recorreremos los mercados al aire libre, las calles brumosas y oscuras, la delincuencia o las prostitutas de Londres de aquel tiempo. Pero lo que realmente sorprende es el perfil tan bien descrito del juez: un hombre capaz de reconocer a las personas gracias a las tonalidades de sus voces, moverse por Coven Garden sin necesidad de ayuda o la bondad y benevolencia que desprende su persona.

    Juzgados de Bow Street, en el siglo XVIII

    El misterio se hará breve para un libro de 368 páginas donde no chirría ningún giro y cumple las expectativas de cualquier lector seguidor de las novelas de misterio y amante de la literatura anglosajona deductiva aunque su autor fuera estadounidense. Tan sólo existe un «pero» y es una frase que está puesta para provocar aunque sea cierta en el contexto de la época. El resto es un misterio bien trabajado y escrito habilidad. Un buen libro.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  EL SECRETO DE ALEJANDRO MAGNO  (Will Adams)