viernes, 24 de abril de 2015

LOS FORZADORES DEL BLOQUEO (Julio Verne)





EL AUTOR

Jules Verne; Nantes, 1828 - Amiens, 1905) Escritor francés, considerado el fundador de la moderna literatura de ciencia ficción. Predijo con gran precisión en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales.
 
En 1836 ingresó con su hermano Paul en el seminario Saint-Donatien. Más tarde estudió filosofía y retórica en el liceo de Nantes y viajó a París, cumpliendo los deseos de su padre, para seguir la carrera de leyes. En 1848 comenzó a escribir algunos sonetos y textos de teatro, y dos años más tarde aprobó su tesis doctoral de derecho y optó por la carrera de letras.
 
Julio Verne

Sus inicios literarios fueron difíciles, sus piezas de teatro no tuvieron una divulgación importante, y recurrió a la docencia para sobrevivir. Desde 1852 hasta 1854 trabajó como secretario de E. Seveste, en el Théâtre Lyrique, y publicó algunos relatos en Le musée des familles, como Martín Paz (1852). En 1857 se convirtió en agente de bolsa y empezó a viajar; visitó Inglaterra, Escocia, Noruega y Escandinavia, y continuó sus escritos.
 
Posteriormente conoció al editor Hetzel, quien se interesó por sus textos y le publicó Cinco semanas en globo (1862), obra que lo lanzó al éxito y lo estimuló a proseguir con la temática de la novela de aventuras y fantasía. El mismo editor le encargó una colaboración regular para la revista Magazine déducation et de récréation, y en poco tiempo alcanzó una gran celebridad.
 
Aprovechando sus conocimientos geográficos, adquiridos a través de numerosos viajes por Europa, África y América del Norte, y su entusiasmo por la revolución tecnológica e industrial, se convirtió en un especialista de los relatos de aventura de corte científico. Su dominio de la tensión dramática le permitió combinar extravagantes situaciones y momentos poéticos en una prosa ligera y amena.
Inmediatamente se enfrascó en la redacción de Viaje al centro de la Tierra, para lo cual se aplicó a la geología, la mineralogía y la paleontología. Las detalladas descripciones de animales antediluvianos maravillaron a los expertos, poniendo de manifiesto su extraordinaria intuición científica. Su tercer gran libro fue De la Tierra a la Luna, cuya publicación despertó tal entusiamo por los viajes espaciales que su despacho se inundó de cartas solicitando reservas para el próximo viaje lunar. Con el mismo interés fue recibida La vuelta al mundo en ochenta días, publicada por entregas, cuyo éxito fue tal que se llegaron a cruzar apuestas sobre si Phileas Fogg, "el hombre menos apresurado del mundo", lograría llegar a la meta en tan breve tiempo.

Veinte mil leguas de viaje submarino es, entre su extensísima producción, uno de los libros que conserva más íntegro su encanto. La peripecia se inicia cuando una fragata americana parte en busca de un monstruo marino de extraordinarias proporciones al que se atribuyen múltiples naufragios. El monstruo aparece, se precipita sobre el barco expedicionario y lo echa a pique, llevándose en su espinazo al naturalista Aronnax, a su fiel criado Conseil y al arponero Ned Land. Resultará ser un enorme submarino, el Nautilus, en el cual los tres hombres pasarán cerca de diez meses hospedados por el enigmático capitán Nemo, artífice del invento. Visitarán los tesoros sumergidos de la Atlántida, lucharán contra caníbales y pulpos gigantes y asistirán a un entierro en un maravilloso cementerio de coral.

Nemo, hostil e iracundo, no tardará en revelarse como un proscrito, un sublevado solitario cuyo manto de misterio esconde una identidad principesca y una pesadumbre tenebrosa. Se ha señalado que Nemo es un trasunto del propio Verne. Ambos viven encerrados, solos e incomprendidos, el primero en su coraza de acero, el segundo en la burbuja de su gabinete, ambos refugiados tras el disimulo y el secreto. Del mismo modo que Verne dejó estupefactos a propios y extraños presentándose a unas elecciones municipales en Amiens por una lista de extrema izquierda, el capitán Nemo, que lucha por la liberación de los pueblos oprimidos, detesta a la convencional y adocenada colectividad que lo persigue y enarbola dos veces el estandarte negro del nihilismo.
 
Escribió otras obras de gran éxito como Las aventuras del capitán Hatteras (1866), Los hijos del capitán Grant (trilogía, 1868-1870), En torno a la luna (1870), La isla misteriosa (1874), Miguel Strogoff (1876), Un capitán de quince años (1878), Las tribulaciones de un chino en China (1879), El faro del fin del mundo (1881) y Los viajes del capitán Cook (1896), entre muchas otras novelas que superan el medio centenar de títulos.
 
Se radicó en Amiens en 1872, y a partir de 1886 se comprometió con las actividades municipales de dicha ciudad. Tres años después fue nombrado representante del consejo municipal, y en 1892 fue condecorado con la Legión de Honor. Sus textos se popularizaron con rapidez y quedaron entre los grandes clásicos de la literatura infantil y juvenil del siglo XX. De su obra póstuma destacan El eterno Adán (1910) o La extraordinaria aventura de la misión Barsac (1920), en las que un crítico tan poco convencional como Michel Butor ha querido ver un Verne más profundo y escéptico de lo habitual, que tendía a desconfiar de las consecuencias que podía acarrear para los seres humanos el progreso incesante de la tecnología y de la ciencia.

EL LIBRO



LOS FORZADORES DEL BLOQUEO narra la aventura de James Playfair, un joven capitán de barco mercante, que pretende romper, con su rauda embarcación El Delfín, el bloqueo que pesa sobre la ciudad de Charleston con motivo de la Guerra de Secesión norteamericana. Su objetivo no es otro que conseguir intercambiar, en la ciudad confederada, víveres y municiones por el preciado algodón que necesitan las industrias textiles de Glasgow. Con lo que no contaba, sin duda, es que además de algodón también iba a encontrar en este viaje el amor.

IMPRESION PERSONAL

LOS FORZADORES DEL BLOQUEO, es una historia de amor y aventuras sencilla, poco ambiciosa y con personajes bastante invariables, aunque en uno de ellos se dé un repentino cambio de prioridad vital, que no de personalidad, por obra del todopoderoso amor. Esto no lo menciono como un desmérito, ya que la brevedad y episódico de la historia tampoco da para mucho en ese sentido, y cualquier otra evolución de los personajes, fuera de la mencionada, no sería muy verosímil ni apropiada tratándose de un pequeño relato de aventuras donde lo que importa son las peripecias y situaciones a superar por estos. De hecho este me llega a parecer uno de sus puntos fuertes.

Ciudad de Charleston, durante la Guerra Civil norteamericana


LOS FORZADORES DEL BLOQUEO es un relato lineal, entretenido y bien escrito. Una de tantas historias que si bien no llegan a resultar fascinantes para quien las lee, si se puede reconocer en ellas el buen hacer de su escritor, y disfrutar con él. Así me ha parecido ya que, a diferencia de LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS, en esta no he encontrado ningún altibajo en lo narrado. En ningún momento ha decrecido mi interés mientrás la leía, que aunque muchos pudieran pensar que es cosa sencilla en tan pocas páginas, no creo que sea algo en absoluto despreciable.

Otra novelita corta,  en la que un comerciante inglés fleta un barco con el cometido de llevar comida y armas a los sudistas sitiados en Charleston en plena Guerra de Secesión Americana, lo que es via para que el autor nos muestre su plena indecisión ante el tema de la esclavitud, apoyándola unas veces, rechazándola otras.

General P.G.T. Beauregard. Gpbermador confederado de la ciudad de Charleston

También podemos observar el hecho de la primacía de las ganancias monetarias sobre otro cualquier hecho o condición, y de hecho las acciones que dan argumento a la obra son eso: para dar argumento, pues un supuesto marinero que no lo es, junto a otro supuesto grumete que termina siendo una chica, se embarcan para rescatar al padre de ella, preso en la ciudad…

En definitiva, es una historia para devorar de un tirón y quedarse con un agradable sabor de boca, sin miedo a indigestiones o repeticiones posteriores. Eso sí, no voy a engañaros, tampoco os procurará rememoraciones o regodeos de enjundia.

ACTUALMENTE LEYENDO:  LOS AMIGOS  DEL CRIMEN PERFECTO  (Andrés Trapiello)

miércoles, 22 de abril de 2015

LOS DESCUBRIDORES DEL ANTIGUO EGIPTO (Joyce Tyldesley)



EL AUTOR

Joyce Tyldesley es una reconocida egiptóloga británica doctorada en Arqueología de la Prehistoria por la Universidad de Oxford. Es profesora de egiptología en la Universidad de Manchester y en el KNH Centre de egiptología biomédica. Ha colaborado en programas de radio y televisión sobre el mundo egipcio y es autora, entre otros libros, de las biografías de Ramsés II el Grande y de las reinas Hatshepsut y Nefertiti, así como de una importante obra sobre Cleopatra (Ariel, 2008).



EL LIBRO

  • 15.0x23.0cm.
  • Nº de páginas: 300 págs.
  • Editorial: DESTINO
  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa dura
  • ISBN: 9788423338542
  • Año edición: 2006
  • Plaza de edición: BARCELONA

  • Este maravilloso libro relata la historia de redescubrimiento de la civilización egipcia y recrea las vidas de los legendarios personajes que lideraron esa gesta y convirtieron a la antigua civilización egipcia en una de las que más fascinación sigue despertando en nuestros días.

    El italiano Giovanni Battista Belzoni, uno de los pioneros de la egiptología


    Por esta páginas desfilan, además de Carter y Lord Carnavon, Napoleón y su expedición de sabios, Vivant Denon, Champolion y la piedra Rosetta, el gigante Giovanni Batista Belzoni, Fracçois Auguste Ferdinand Mariette, Gaston Camilla Charles Maspero, Miss Amelia Blandford Edwards, Finders Petrie, Arthur Weigal... Una larga serie de variopintos personajes, arqueólogos, aventureros, coleccionistas y científicos obsesionados por el antiguo Egipto y descubridores de sus tesoros.

    IMPRESION PERSONAL

    Se trata de un libro correcto para quien quiera iniciarse en el apasionante mundo de la egiptología, a nivel de aficionado. Ello no obstante, aun a éste nivel, resulta bastante incompleto. Nos ofrece una visión, demasiado general, de los comienzos de la ciencia de la egiptología desde el siglo XVIII hasta principios del siglo XX, culminando con el hallazo de la tumba de Tutankhamon por Howard Carter en 1922.

    Interior de la tumba de Tutankhamon, Valle de los Reyes, Luxor


    Ello no obstante, los interesados en la egiptología disponen de otro libro, Dioses, tumbas y sabios, del profesor alemán C.W. Ceram, infinitamente más completo, más didáctico, mejor esquematizado y yo incluso diría que mejor escrito, aparte de que éste ultimo también nos acerca a otras civilizaciones como son la griega, la mesopotámica y la mesoamericana, además de la egipcia.

    Necrópolis de Deir El Baharí, junto al valle de los Reyes. En primer término el templo de la reina Hapshepsut.


    En definitiva, un buen intento, un libro que puede leerse y del que, incluso, pueden extraerse algunos conocimientos, si bien no resiste comparación algunas con otras obras similares publicadas.

    Solo para interesados en egiptología.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  LOS FORZADORES DEL BLOQUEO  (Julio Verne)

    lunes, 20 de abril de 2015

    LA MUJER DE LAS NUEVE LUNAS (Carmen Torres Ripa)



    EL AUTOR

    Carmen Torres Ripa es periodista. Trabajó durante años en varios medios como La Gaceta del Norte, El Correo, Deia, Radio Euskadi, ETB, Televisión Española o Telecinco y ha colaborado en las revistas Elle y Dinero, entre otras.

    Ha publicado la novela "Leonora", una historia ficticia sobre una amante del pintor Klimt.



    Su pasión por los viajes la ha llevado a publicar catorce guías y numerosos documentales en televisión y revistas especializadas. Actualmente colabora en varias publicaciones como articulista.

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 544 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editorial: PLAZA & JANES EDITORES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788401339370



  • Samuel Beyhe, un joven sacerdote experto en mística en plena crisis de fe, recibe un encargo de sus superiores vaticanos: investigar la vida y obra de Hildegard de Bingen, una abadesa de la Edad Media, teóloga, profetisa y visionaria, que revolucionó la jerarquía eclesiástica de su época.

     Lo que empieza siendo una investigación, pronto se convierte en una vertiginosa carrera por descifrar una profecía que afectará irremediablemente al papel de la mujer dentro de la Iglesia Católica. Y también en un peligroso juego donde la rompedora visión de Hildegard en torno a la verdad, la fe, el sexo y el amor cambiarán la vida de Samuel para siempre.

    IMPRESION PERSONAL

    Hildegard de Bingen era abadesa, teóloga, profetisa, compositora, visionaria, mística, e incluso, según algunos, curandera y bruja. Luchó por conseguir parcelas de libertad para la mujer en el siglo XII y está considerada por muchos investigadores la primera feminista de la historia.

    En la actualidad hablar de feminismo no es un tabú, pero hace siglos atreverse a reivindicar a la mujer como lo hacía Hildegard de Bingen, canonizada en 1940, era una temeridad a la que misteriosamente nadie se atrevió a oponerse con la suficiente determinación para hacer callar a esta abadesa alemana.

    Representación de Hidelgard de Bingen


    En 1118, en Renania, siendo priora del monasterio de San Disibolo, descubre a su bella novicia que acaba de dar a luz con heridas que hacen temer por su vida y a su hijo que aun se halla vivo, aunque semienterrado en el bosque.

    En el presente un joven sacerdote es reclamado por el Vaticano para estudiar los códices que santa Hildegarda dejó escritos en el lenguaje inventado por ella, llamado Lingua Ignota, para tratar de descifrar una profecía reveladora de misterios que atañen a la Iglesia, en los que poco a poco irá descubriendo que detrás de todo ello hay unos intereses oscuros en los que se verá reflejado, moral, física y emocionalmente.

    El enigmático Vitruvio de uno de sus codices


    Para los que todavía no sepan quién eran esta mujer de armas tomar, independiente y polifaceta (realmente, era buena en casi todo: curandera con hierbas, compositora musical, escritora y hasta visionaria), la novela es una buena oportunidad de acercarse a ella. En cambio, hay que decir que la trama en la que se ve envuelta (no hay nada mejor que un thriller para captar la atención de los lectores), es algo floja, entre otras razones porque los personajes ficticios no son creíbles y viven situaciones demasiado forzadas y novelescas, además de que se cuela una especie de relación amorosa un tanto descafeinada. Así que desde el punto de vista informativo, La mujer de las nueve lunas es un obra impecable (y hace justicia con un personaje que parecía arrinconado en la Historia), pero como thriller, resulta irregular.

    Localidad de Bingen (Alemania) a orillas del rio Rin


    Este formato que tanto se ha puesto de moda de mezclar tiempos pasados y presentes y la tan recurrente fórmula de los misterios de la iglesia católica recuerdan demasiado a otras novelas del género. Me da la sensación que el misterio final (que no revelaré) está un poco cogido con pinzas y que el extraño episodio del nacimiento en la abadía es también demasiado recurrente.

    ACTUALMENTE LEYENDO:  LOS DESCUBRIDORES DEL ANTIGUO EGIPTO  (Joyce Tyldesley)

    sábado, 4 de abril de 2015

    FULGOR DE AFRICA (Francisco Umbral)



    EL AUTOR

    Francisco Alejandro Pérez Martínez, más conocido como Francisco Umbral (Madrid, 11 de mayo de 1932 - Boadilla del Monte, Madrid, 28 de agosto de 2007) fue un poeta, periodista, novelista, biógrafo y ensayista español.

    Fruto de la relación entre Alejandro Urrutia, un abogado cordobés padre del poeta Leopoldo de Luis, y su secretaria, Ana María Pérez Martínez,  nació en Madrid, en el hospital benéfico de la Maternidad, entonces situado en la calle Mesón de Paredes, en el barrio de Lavapiés, el 11 de mayo de 1932,  esto último acreditado por la profesora Anna Caballé Masforroll en su biografía Francisco Umbral. El frío de una vida.  Su madre residía en Valladolid, pero se desplazó hasta Madrid para dar a luz con el fin de evitar las habladurías, ya que era madre soltera.  El despego y distanciamiento de su madre respecto a él habría de marcar su dolorida sensibilidad. Pasó sus primeros cinco años en la localidad de Laguna de Duero y fue muy tardíamente escolarizado, según se dice por su mala salud, cuando ya contaba diez años; no terminó la educación general porque ello exigía presentar su partida de nacimiento y desvelar su origen. El niño era sin embargo un lector compulsivo y autodidacta de todo tipo de literatura, y empezó a trabajar a los catorce años como botones en un banco.



    En Valladolid comenzó a escribir en la revista Cisne, del S.E.U. y asistió a lecturas de poemas y conferencias. Emprendió su carrera periodística en 1958 en El Norte de Castilla promocionado por Miguel Delibes, quien se dio cuenta de su talento para la escritura. Más tarde se traslada a León para trabajar en la emisora La Voz de León y en el diario Proa y colaborar en El Diario de León. Por entonces sus lecturas son sobre todo poesía, en especial Juan Ramón Jiménez y poetas de la Generación del 27, pero también Valle-Inclán, Ramón Gómez de la Serna y Pablo Neruda.

    El 8 de septiembre de 1959 se casó con María España Suárez Garrido, posteriormente fotógrafa de El País, y ambos tuvieron un hijo en 1968, Francisco Pérez Suárez «Pincho», que falleció con tan sólo seis años de leucemia, hecho del que nació su libro más lírico, dolido y personal: Mortal y rosa (1975).  Eso inculcó en el autor un característico talante altivo y desesperado, absolutamente entregado a la escritura, que le suscitó no pocas polémicas y enemistades.

    En 1961 marchó a Madrid como corresponsal del suplemento cultural y chico para todo de El Norte de Castilla, y allí frecuentó la tertulia del Café Gijón, en la que recibiría la amistad y protección de los escritores José García Nieto y, sobre todo, de Camilo José Cela, gracias al cual publicaría sus primeros libros. Describiría esos años en La noche que llegué al café Gijón. Se convertiría en pocos años, usando los seudónimos Jacob Bernabéu y Francisco Umbral, en un cronista y columnista de prestigio en revistas como La Estafeta Literaria, Mundo Hispánico (1970-1972), Ya, El Norte de Castilla, Por Favor, Siesta, Mercado Común, Bazaar (1974-1976), Interviú, La Vanguardia, etcétera, aunque sería principalmente por sus columnas en los diarios El País (1976-1988), en Diario 16, en el que empezó a escribir en 1988, y en El Mundo, en el que escribió desde 1989 la sección Los placeres y los días. En El País fue uno de los cronistas que mejor supo describir el movimiento contracultural conocido como movida madrileña. Alternó esta torrencial producción periodística con una regular publicación de novelas, biografías, crónicas y autobiografías testimoniales; en 1981 hizo una breve incursión en el verso con Crímenes y baladas. En 1990 fue candidato, junto a José Luis Sampedro, al sillón F de la Real Academia Española, apadrinado por Camilo José Cela, Miguel Delibes y José María de Areilza, pero fue elegido Sampedro.

    Ya periodista y escritor de éxito, colaboró con los periódicos y revistas más variadas e influyentes en la vida española. Esta experiencia está reflejada en sus memorias periodísticas Días felices en Argüelles (2005). Entre los diversos volúmenes en que ha publicado parte de sus artículos pueden destacarse en especial Diario de un snob (1973), Spleen de Madrid (1973), España cañí (1975), Iba yo a comprar el pan (1976), Los políticos (1976), Crónicas postfranquistas (1976), Las Jais (1977), Spleen de Madrid-2 (1982), España como invento (1984), La belleza convulsa (1985), Memorias de un hijo del siglo (1986), Mis placeres y mis días (1994).

    En el año 2003, sufrió una grave neumonía que hizo temer por su vida. Murió de un fallo cardiorrespiratorio el 28 de agosto de 2007 en el hospital de Montepríncipe, en la localidad de Boadilla del Monte (Madrid), a los 75 años de edad

    Su calidad literaria viene dada por su fecundidad creativa, su sensibilidad lingüística y la extrema originalidad de su estilo, muy impresionista, de sintaxis muy suelta, metafóricamente muy elaborado y complejo, flexible para los matices más esquivos de la actualidad, abundante en neologismos y alusiones intertextuales y, en suma, de una exigente calidad lírica y estética. Esta particularidad le hace especialmente intraducible y en consecuencia es un autor apenas vertido a otros idiomas y casi desconocido en el extranjero. Francisco Umbral es «uno de los primeros prosistas de la lengua española del siglo XX», según Fernando Lázaro Carreter, y Miguel Delibes lo califica como «el escritor más renovador y original de la prosa hispánica actual».

    Como articulista practicó una especie de costumbrismo desclasado y antiburgués que no renunciaba al yo más intensamente romántico e intentaba dar a lo cotidiano, en palabras de Novalis, la dignidad de lo desconocido, mezclando calle y cultura e impregnándose a veces de una desolada ternura.

    Como cronista político Umbral hizo gala, además, de una gran acidez y mordacidad y una increíble intuición para captar la epidermis oculta de los asuntos. En 1993 se vio envuelto en una agria polémica por llamar «paletos» a las personas de Aranda de Duero en el programa Queremos saber, de Antena 3. El candidato a la presidencia del gobierno José María Aznar había sido recibido en esta localidad en olor de multitudes mientras que Felipe González había sido abucheado en la Universidad por esos mismos días. En ese mismo programa se produjo también la célebre anécdota de «yo he venido a hablar de mi libro», en la que Umbral pidió la palabra para reclamar de manera muy airada e insistente que no se estaba abordando el tema de su libro Mortal y rosa como se le había prometido, mientras Mercedes Milá intentaba apaciguarle.

    Otros pasajes de su trayectoria columnística quedan expuestos en el libro Ladrón de fuego de Gómez Calderón, profesor de la Universidad de Málaga que, hasta la fecha, ha realizado la aproximación más completa a la retórica del fecundo escritor madrileño.

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 192 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: SEIX BARRAL
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788432206023



  • El fulgor de Africa es una galería de cuadros de la vida provinciana —centrada en Valladolid, desde comienzos de siglo hasta la irrupción de Azaña en la vida pública— que contiene un vasto retablo de episodios y personajes casi esperpénticos de un núcleo familiar, retratados al hilo de la retaguardia de las guerras de Africa. Nos hallamos —en lo estilístico, y también en la materia narrada— en un ámbito cercano al de Valle-Inclán: diorama coloreado o daguerrotipo sepia del ayer y, al propio tiempo, severo grabado al boj de una sociedad enferma.

    La energía verbal, la inventiva constante y la vitalidad expresiva de Umbral se manifiestan aquí en grado sumo, ya sea en lo épico, en lo lírico o en lo satírico, mediante una ininterrumpida y poderosísima creación de lenguaje. El fulgor de Africa es una de las obras mayores de la narrativa de Francisco Umbral.

    IMPRESION PERSONAL

    Francisco Umbral da una vuelta más de tuerca en su novela "El fulgor de África" a la historia real, o ficticia, de su familia; son, la mayoría, retratos y sucesos ya conocidos; al menos, para un lector como yo que lee sin sujetarse a un canon ni a una sucesión cronológica de las obras literarias; entre ellas, la suya. Uno podría prescindir de la colorista composición de su casa vallisoletana, de sus asuntos familiares y de los secretos de alcoba, de tan sobados y repetidos como están en sus ejercicios memorialísticos, o lo que sean, pero lo que nos hace volver una y otra vez al surco de su literatura es el tremedal de su prosa, el mágico limo de su palabra que se nos pega a los ojos como el barro salutífico de un spa; de modo que, al menos en este caso, no habría que hablar del fulgor de África sino del fulgor de Umbral, que brilla con luz propia describiéndonos, en este nuevo decorado, las andanzas, aventuras y desventuras de sus madres-tías, sus abuelas y bisabuelas, sus primos, sus ancestros más gloriosos y sus criadas más consentidoras.
     
    Militares españoles en la guerra de Africa (1921)
     
     
    Si antes fueron la guerra civil, o la postguerra o los tiempos gloriosos en que se publicaba el Diario Pinciano, en esta ocasión pone a la misma familia sobre el escenario de las guerras africanas: soldaditos que pelean contra el moro en las montañas del Rif y enamoran a las jóvenes doncellas en los salones señoriales de provincias; jóvenes cadetes que buscan el amor en las íntimas alcobas y la muerte en la espesura de los parques; aguerridos oficiales que lucen su medalla en el combate y sus cuernos en cama ajena, etc, etc.
     
    Despedida de las tropas que parten hacia el frente, desde la estacion de Atocha
     
     
    Todo ésto y mucho más nos lo cuenta Francisco Umbral en tercera persona, a través de los ojos y la escritura de Jonás, el niño bastardo que el escritor ha llevado toda la vida dentro como la ballena bíblica, y su relato, familiar y ficticio, auténtico y embaucador, es como una sucesión de postales de época que el adolescente, ya un poco rijoso, mira debajo del piano o debajo de la historia, la suya y la de los demás, con indudable delectación.

    jueves, 26 de marzo de 2015

    HABITACIONES CERRADAS (Care Santos)



    EL AUTOR

    Care Santos nació en Mataró (Barcelona) en 1970. Estudió Derecho y Filología Hispánica. Aunque inició su carrera como periodista en el Diari de Barcelona, ABC y El Mundo –en el que aún colabora como crítica literaria-, rápidamente debutó en 1995 con volumen de relatos, Cuentos cítricos.



    Ha publicado seis novelas, otras seis recopilaciones de relatos, una veintena de novelas juveniles, varias sagas infantiles y dos libros de poemas; y se le acumulan los premios, desde el Ateneo Joven de Sevilla de Novela al Barco de Vapor. En 1997, publicó su primera novela El tango del perdedor. Dos años después, con Trigal de cuervos, ganó su galardón, otorgado por Algaida. Arrancó el milenio con Aprender a huir, a la que siguieron El dueño de las sombras, El síndrome Bovary, La muerte de Venus (finalista del Premio Primavera) y Hacia la luz.

    Como narradora para jóvenes, Santos es uno de los nombres más leídos de nuestro país. Entre sus obras destacan Bel. Amor más allá de la muerte y El dueño de las sobras Para primeros lectores, creó la serie El genio Ifigenio.

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 496 págs.
  • Editorial: PLANETA
  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa dura
  • ISBN: 9788408098768
  • Año edición: 2011
  • Plaza de edición: BARCELONA
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    Toda familia esconde un secreto. La de los Lax, una de las sagas más prestigiosas de la Barcelona de finales de siglo XIX y primera mitad del XX, no podía ser la excepción. Los Lax asistirán al cambio de siglo y a su traslado al por entonces incipiente Paseo de Gracia, desde cuyo palacete modernista serán testigos de la profunda transformación de la ciudad, sus ciudadanos y costumbres, además de su propia familia.

     Apasionante y adictiva, Habitaciones cerradas entremezcla misterios familiares y el escenario más seductor: una ciudad cambiante y moderna que explosiona con la llegada de la II República. Un gran fresco histórico y social que, como en La Sombra del Viento o El tiempo entre costuras, engancha y no te suelta.
     
    IMPRESION PERSONAL
     
    Una saga familiar con aires modernos, ambientada en la Barcelona modernista y escrita con buen gusto. En conjunto, Habitaciones cerradas es como un puzle en el que las piezas al final encajan, una obra ambiciosa que en estos momentos ya ha vendido los derechos para su publicación en nueve países. La propia Care Santos ha dicho que hay un antes y después en su carrera tras la publicación de esta novela, ¡y no me extraña! No siempre se publican libros tan completos, así que si os gustan las historias familiares y estáis dispuestos a adentraros en una trama compleja en forma y contenido, adelante con él.
    Violeta es una mujer que ha dedicado su vida a estudiar y promover la obra de su abuelo, el pintor modernista Amadeu Lax. Un día recibe un mensaje de una señora italiana que se pone en contacto con ella porque, según cuenta, tiene algo que contarle sobre su historia familiar. A partir de ese momento, Violeta inicia un viaje que la llevara a Italia y a la Barcelona de sus orígenes, donde visita la casa en la que vivieron sus antepasados. Todo parece tranquilo, pero, a veces, el destino juega sus cartas y revela nuevos giros que hacen que lo que había creído hasta entonces se desmorone.
     
    Los actores Alex García y Adriana Ugarte, representando los papeles de Amadeo Lax y Teresa Brusés, en la miniseria que TVE ha producido, basada en la presente novela

    De forma paralela hay una trama en pasado, situada a finales del siglo XIX y principios del XX. En ella conocemos a una familia burguesa formada por Rodolf Lax y Maria del Roser Golorons: él es un joven con aspiraciones y ella una chica con una mentalidad avanzada para la época. Su unión funciona y nacen tres hijos: el controvertido Amadeu, retraído y torpe en el trato con los demás; Joan, el hijo modélico, perfecto en todas las disciplinas; y Violeta, la pequeña, de la que enseguida sabemos que sufrió una muerte prematura. En el primer capítulo también conocemos a otros personajes importantes: Teresa Brusés, la que será la gran obsesión de Amadeu; Conxita, una criada fiel que entró en el servicio para cuidar al primogénito; y Octavio Conde, el hijo del propietario de los grandes almacenes El Siglo. Con estos ingredientes, la emoción y los buenos momentos están más que asegurados.
     
    Grandes Almacenes El Siglo, establecimiento emblemático de la Barcelana de finales del siglo XIX y principios del siglo XX
     
     
    Lo primero que llama la atención al abrir el libro es la variedad de tipos de texto que aparecen en él: desde la narración convencional en tercera persona a cartas, correos electrónicos, notas sobre arte y noticias de periódicos. Todos ellos se combinan en una estructura no lineal que alterna el pasado con el presente y completa la información con los apuntes de los escritos mencionados. Al contrario de lo que podría parecer, esta composición no me ha parecido caótica ni difícil de seguir: me atrapó desde las primeras líneas y todo está planteado de tal manera que conocemos lo acontecido poco a poco, sin perdernos ni adelantarnos demasiado. En general, considero que la autora tiene una buena prosa, amena y cuidada al mismo tiempo. El único aspecto en el que tal vez cojea un poco son los correos: en algunos detalla hasta las conversaciones, un recurso necesario para que el lector conozca los detalles, pero en mi opinión poco creíble en este medio (me recuerda más a una narración en primera persona que a un e-mail).
     
    ¿Qué tiene la burguesía de finales del siglo XIX y principios del siglo XX que llama tanto la atención en el terreno literario? Habitaciones cerradas no es el primer libro que se centra en una familia barcelonesa acomodada que vive en una casa grande y dispone de unos cuantos criados a su cargo. En mi opinión, ese contraste entre pobres y ricos es uno de sus puntos álgidos, aunque en este caso los segundos gozan de mayor protagonismo. La época no se queda atrás en interés: fue un período de grandes cambios (algunos se reflejan en el libro, como el paso de los carros tirados por animales a los coches), hasta que se vieron frenados con la irrupción de la Guerra Civil.
     
    Extinción del incendio que destruyó por completo los Grandes Almacenes El Siglo, en la navidad de 1932
     
     
    Habitaciones cerradas no es una novela histórica; no obstante, el entorno en el que se desarrolla la trama principal (la del pasado) sí existió. La historia familiar es pura ficción, pero en el texto se plasman hechos verídicos (la Semana Trágica, el incendio que destruyó los grandes almacenes El Siglo…) y aparecen algunos personajes reales (desde el rey Alfonso XIII a un joven de lo más peculiar, Francesc Canals Ambrós). También trata un tema que me sorprendió: las reuniones espiritistas, de las que no tenía ningún conocimiento. Por si fuera poco, la forma de vida de los burgueses y su relación con los trabajadores de las fábricas se puede considerar un retrato social de la época. Al final del libro la propia Care Santos explica qué referencias tomó prestadas y cuáles han salido de su imaginario.
    ACTUALMENTE LEYENDO:  EL JARAMA  (Rafael Sánchez Ferlosio)

    viernes, 20 de marzo de 2015

    MR. WITT EN EL CANTON (Ramón J. Sender)



    EL AUTOR

    (Ramón José Sender; Chalamera de Cinca, 1902 - San Diego, 1982) Novelista español. De espíritu rebelde y autodidáctico, se sintió siempre atraído por la ideología del anarquismo, incluso cuando, avanzada la vida, se apartó de las actitudes izquierdistas de su juventud. Tras realizar el servicio militar en Marruecos, se inició en el periodismo y colaboró en publicaciones radicales y libertarias.
    Sus primeras novelas son de testimonio social y propósito denunciatorio: el antimilitarismo de Imán (1930), sobre la guerra de Marruecos; su ataque al régimen policiaco en O.P.: orden público (1931); la lucha anarquista en Siete domingos rojos (1932) y el relato de la insurrección cantonal de Cartagena (1873) en Mr. Witt en el cantón (1935). Durante la guerra civil luchó en Sierra de Guadarrama y publicó el documental Contraataque (1937), sobre el cual se inspiró en parte Malraux para su novela L'Espoir.

    Ramón J. Sender
     
    Exiliado primero en México (1939-42), residió el resto de su vida en los Estados Unidos, con trabajos docentes en Alburquerque (1947-63) y en Los Ángeles (1965-71). Dejando a un lado su intensa actividad periodística (en la revista antifascista y anticomunista Cuadernos de París, por ejemplo), su copiosísima producción narrativa prosiguió por numerosas y variadas rutas.
     
    Por un lado están sus novelas alegóricas de intención satírica o filosófica; entre ellas cabe citar El lugar del hombre (1939), La esfera (1947), El rey y la reina, de 1949, El verdugo afable (1952), Los cinco libros de Ariadna (1957) y Nocturno de los catorce (1971). Un sector aparte se halla constituido por sus novelas históricas: Bizancio (1956), Jubileo en el Zócalo (1964) y La aventura equinoccial de Lope de Aguirre (1964), entre otras. El marco geográfico latinoamericano le inspiró una gran novela, Epitalamio del prieto Trinidad (1942), historia de una rebelión en una isla-presidio, notable por la recreación de las pasiones humanas y la descripción de una atmósfera alucinante y de exótica sensualidad.

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 552 págs.
  • Editorial: CASTALIA
  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • ISBN: 9788470394928
  • Año edición: 1987
  • Plaza de edición: MADRID



  • Mister Witt contiene un espléndido y rico reportaje sobre una Cartagena que queda más vitalmente próxima -en la reconstrucción de una atmósfera urbana- de 1935 que de 1873.En la medida en que Míster Witt en el Cantón llevaba en sí un mensaje motivado por y destinado a lasituación de la sociedad española en los umbrales de la guerra civil, es lícito hablar de una fortuna radicalmente adversa para esta obra de un novelista que se sintió siempre comprometido con los grandes problemas sociales del tiempo que le tocó vivir durante los años de su permanencia en España. El huracán de la historia se apresuró a aventar unas páginas que hablaban del valor de cada vida humana, de la dignidad que asiste a cada hombre por el hecho de serlo, de la primacía de la generosidad sobre la violencia.(De la Introducción de José María Jover).


    IMPRESION PERSONAL

     
     
    Según él mismo dejó de manifiesto, Sender escribió Míster Witt en el Cantón en sólo veintitrés días, dictando la mayor parte del borrador a su esposa. Tan breve plazo de escritura se compensó con unos cuantos días de corrección, tras lo que el original fue presentado al Premio Nacional de Literatura.
     
    Desde que salió de imprenta en abril de 1936, este libro sobre la insurrección cartagenera de 1873 mereció un interés particular que hoy prolongan los estudios senderianos. En principio, es ya un lugar común repetir que, si bien se trata de una novela histórica, el acento está puesto en áreas que desatendieron los episodios galdosianos. De hecho, dejando de lado la inquietud documental, la obra vuelve a replantear un paralelismo muy frecuentado en literatura: el que entrelaza ficción psicológica (individual) e historia (colectiva), resaltando su continuidad. En este caso, el lector sigue la historia de celos y degradación moral del ingeniero inglés Jorge Witt, diseñada en la atmósfera de una revolución frustrada por individuos como él.
     
    En “Mister Witt en el Cantón” se narra la insurrección cantonal de Cartagena en 1873 durante la primera República Española, la “federal”. El relato se cuenta de dos perspectivas: una de ellas retrata la relación entre Míster Witt y su esposa Milagritos, mientras que la otra sigue los sucesos cantonales. Ambas perspectivas se van entrecruzando hasta lograr una única voz. Míster Witt es un ingeniero inglés, que vive en el paseo de la Muralla y trabaja como asesor de la Maestranza (talleres de construcción y reparación de artillería de tierra y mar cartagenera). Es un hombre racional, conservador y puritano. En contraste, su esposa Milagritos, es una española (de Lorca) pasional e instintiva, parienta de un poeta y activista revolucionario, Froilán Carvajal Rueda, que murió fusilado cinco años antes en Ibi, sin que Míster Witt moviera un dedo para evitarlo. Milagritos conserva una venda ensangrentada y un fajo de cartas de Carvajal. Míster Witt tiene una sospecha infundada de infidelidad de su esposa con el líder republicano.
     
    Proclamación del Canton en Cartagena
     

    Sin embargo, conforme la rebelión se va extendiendo por toda Cartagena, el carácter y el comportamiento de ambos cónyuges cambia: el inglés envejece, se muestra reservado y contempla con los prismáticos desde su balcón los trágicos sucesos de las calles y del mar. Mientras que su esposa ,Milagritos,recobra la lozanía y el entusiasmo, actuando como voluntaria en la causa de los rebeldes. Empieza a trabajar en el barco-hospital, el “Buenaventura”. Aparece Colau, héroe de la batalla naval, de quien se enamora Milagritos. Míster Witt queda desolado y quema las cartas de Carvajal y la venda con que fue fusilado. Cuando Milagritos se entera le pide explicaciones a su marido sobre la ejecución de Carvajal. Míster Witt confiesa la verdad: él pudo impedir el fusilamiento, ella se va de casa. Permanece recluido en casa y sale decidido a seguir los pasos de su esposa. Se encuentra en el camino con Ricardo Yuste, fogonero de la fragata “Tetuán” y le induce para que provoque la voladura de la fragata. Yuste, después, será detenido como sospechoso por un incendio en la “Tetuán”, pero muere por la explosión de una granada cuando lo llevan preso. Milagritos cuenta a su marido, que antes de morir había dicho algo acusando a Míster Witt.

    Acabado el conflicto Milagritos perdona a su marido y vuelve con él.Ambos se van a Madrid a curar la esterilidad, ansiosa de tener un hijo y volver a Cartagena.
     
    Antonio Gálvez, Antonete, líder de los cantonalistas cartageneros


    La novela “Míster Witt” está dividida en tres libros y 21 capítulos. El libro primero, comienza en marzo de 1873 y comprende los capítulos I,II y III; mayo: capítulos IV y V y julio capítulos VI, VII y VIII. El libro segundo comienza narrando los hechos del mes de agosto, capítulos, IX,Xy XI; sigue en septiembre con los capítulos XII y XIII y octubre con el XIV. El libro tercero comienza en noviembre, capítulos: XV,XVI,XVII y XVIII y diciembre con los tres capítulos finales, XIX,XX y XXI.

    En el libro primero se hace una presentación del gabinete de trabajo de Míster Witt, se informa sobre su persona, su carácter y su relación con la gente de Cartagena. Pronto entra en escena su esposa Milagritos y se cuenta cómo se conocieron.
    Continúa presentándonos algunos personajes secundarios, que son clientes de “La Turquesa”, taberna y tabernera del barrio portuario del Molinete. Aparece el maquinista gallego Vila de la fragata “Numancia”, el médico don Eladio y hasta Antonete Gálvez, el héroe, aparece en un romance cantado: Antonete está en la sierra / y no se quiere entregar (…) / mientras España no tenga/ República federal (ob. Cit. 181)
    Sigue presentándonos el escenario de Cartagena en su conjunto: su estructura social y sus barrios burgueses y obreros para entrar en materia: la lucha política y social. Se produce la muerte de “Cristobaliyo”, un huérfano de 13 años, desatando unas redes de pesca de un patrón sin escrúpulos, muerte que irrita a Paco, el de “la Tadea” y a la gente del barrio de Escombreras, que acaban prendiendo fuego a los barcos y a los almacenes del patrón y la casa del alcalde, que ha escapado con el patrón. Y este sería el primer foco de tensión de la novela: la injusta muerte de “Cristobaliyo”.
    Vuelve el narrador a completar la descripción del gabinete de Míster Witt; pero no tarda en volver el desasosiego de la gentes ante el discurso de Pi y Margall decretando constitucionalmente la República Federal como una revolución “de arriba abajo. ¡Qué ingenuidad-pensaba- ¿Cuándo se ha visto una revolución de arriba abajo?” (pag.216) .

    Pero de nuevo nos vuelve a hablar el narrador de la vida íntima de Míster Witt, sobre todo en relación con su esposa, Milagritos, cuando contempla la urna con la venda manchada de sangre que llevaba al morir fusilado Froilán Carvajal Rueda, el primo de Milagritos. Y aquí comienzan a aflorar los celos de Míster Witt. Milagritos llega de la calle y da las noticias del día: las tropas del regimiento de África han ido a relevar a los voluntarios, que ocupaban los fuertes del Ferriol y Galeras, pero Antonete ha mandado que no se entreguen los fuertes. Míster Witt comprueba que han izado en el fuerte la bandera turca, como bandera del Cantón (división territorial y administrativa con cierta autonomía política). Esto le hace lanzar una carcajada. Más adelante esta bandera turca(con la media luna y la estrella blanca), que se había izado porque no había otra en el fuerte se tiñó con la sangre del soldado que la izaba.
     
    General Arsenio Martínez Campos, comandante en jefe de las tropas federalistas
     

    En la ciudad siguen las algaradas de los intransigentes, que se están haciendo dueños de la situación. Ante el desasosiego de Míster Witt, Milagritos le dice:”- Cuando pase esta revolución de los federales vamos a Madrid a que me vea un médico y después me calas hondo, ¿eh? Quiero tener un hijo tuyo” (pag.280), que será el desenlace de la novela (insólito y abrupto para algunos críticos, pero que ya lo anuncia en el cap. VII).

    Milagritos anuncia que la escuadra se ha sublevado y Míster Witt accede a entrevistarse con Antonete Gálvez, que le pide que medie ante el cónsul inglés para que Inglaterra no intervenga en el conflicto entre “leales” y “federales”.
    Todo el moroso capítulo octavo está dedicado al conflicto moral y sentimental de Míster Witt. Busca entre los papeles de Milagritos alguna prueba de infidelidad con Carvajal, lee las cartas, que no le aclaran sus dudas. Y piensa que si hubiese corrido con el caballo como era debido, el indulto hubiera llegado a tiempo: “Bastaba con que no hubiera tirado de las riendas al caballo” (324); o haber usado la siguiente fórmula: “Bajo mi responsabilidad puedo pedir, en nombre del Consulado inglés, el aplazamiento de la ejecución (309). Toda la parafernalia de la ejecución evitable de su pariente y causante de los celos, Carvajal, la recordaba Míster Witt cinco años después en su casa del paseo de la Muralla, con la urna con la venda y el bargueño que guardaba las cartas del infortunado vate.

    El libro segundo se inicia (capit. IX) con la insurrección de la Cartagena Federal frente al gobierno centralista de Madrid y en una de las pocas ocasiones que el espacio de la novela cambia se organiza la expedición a Hellín al mando del brigadier Carreras y del comisario Gálvez.
    Míster Witt, que querría ser neutral, pero el ambiente de la calle y el entusiasmo de su mujer lo envuelven. Recibe otra vez la visita del cónsul inglés y emite juicios agudos y serenos sobre el conflicto e incluso se muestra algo entusiasmado con los cantonales, pero no se lo demuestra a su mujer por esos celos retrospectivos de Carvajal. Fruto de ellos rompe la urna de cristal donde Milagritos guardaba la venda ensangrentada del fusilamiento de su pariente Carvajal.

    Más adelante el narrador nos da una relación pormenorizada de la campaña militar fracasada sobre Valencia y el ataque por sorpresa del general Salcedo contra los cantonales en la estación de Chinchilla. Se producen tensiones entre los jefes militares y civiles y la población cartagenera; y Antonete, en un golpe de efecto, logra disolver la protesta popular, encabezada por Hozé, liberando a todos los presos del penal, que pasan a engrosar las filas de los voluntarios.

    Se presenta la plaza de Cartagena sitiada por el ejército del general Arsenio Martínez Campos. Comienzan a faltar víveres, medicamentos y personal sanitario. Aparece en escena Bonmatí, que se encarga de la sanidad en tierra y en el mar con el primer barco-hospital, el “Buenaventura”, que hasta el nombre está bien buscado. También aparece Colau, el futuro héroe de la “Tetuán”, admirado por Milagritos, que también desata os celos, ahora actuales, de Míster Witt.

    Milagritos se embarca, como enfermera, en el “Buenaventura” llevando mucho material sanitario. Se produce la batalla naval con la escuadra del almirante Lobo, en la que han salido mal los cantonales. Milagritos regresa a casa cuando ha llegado la escuadra con los heridos.

    Las dificultades son cada vez mayores llegando a fallecer de hambre tres personas, uno de ellos es el aljecero (yesero), que además había sido autor de “trovos” y romances de intención política. Se nos muestra una ciudad cañoneada, con la gente fuera de las casas, tras los altozanos al abrigo de los cañones. Sólo Colau, con su aureola mágica se perfila como héroe invencible.

    “Calnegre”, personaje “fanático”, habla de asaltar las casas de los ricos de la calle Mayor, pero una granada lo mata; Paco, el de “la Tadea, su hermano, va a buscar a su hijo, a quien no conoce, para que le dé el último adiós, pero ya estaba inconsciente.

    Ahora la acción retorna a casa de Míster Witt y éste tiene su ánimo interior como la ciudad. En un arrebato busca las cartas de Carvajal y la venda y las echa al fuego; pero al quemarlas se salva un renglón escrito que dice: “gameca.Colau”. Míster Witt piensa que se trata de una cita con Colau en la bahía de Algameca. Después llega Milagritos, se encara con él y le pide explicaciones sobre Carvajal: “¿qué pasó, por qué no llegó el indulto?” Él por fin confiesa:”Fui yo. No quise pedir que se aplazara le ejecución y además impedí que el indulto llegara a tiempo” (pag.495). Milagritos se va de casa.

    Sigue el cañoneo sobre la ciudad. Hay confusión y un intento de asalto a las casas de la calle Mayor. El médico don Eladio, personaje itinerante, intenta librarse de los obuses y después de una larga aventura llega a Algameca, donde está Colau en la fragata “Tetuán” y al salir de la habitación del caudillo, ve a una mujer conocida, pero ella trata de ocultarse.¿Es Milagritos? Colau mira al médico amenazante y confía que no dirá en su vida a quien ha visto.( Aquí tendríamos la prueba de la entrega de Milagritos a Colau, con lo cual los celos de Míster Wittt son fundados).

    La ciudad cada vez está más desesperada. Míster Witt lleva veinte días de reclusión en su casa. Decide salir y deambulando por la ciudad se encuentra con Ricardo Yuste, un murciano, primo de la cocinera de Míster Witt y fogonero de la “Tetuán”, bajo el mando de Colau. Míster Witt se da cuenta que Yuste está muy resentido con su caudillo e inclinándose en su hombro le susurra algo a Yuste. Después regresa a casa con su mujer, pero no ocurre nada. Colau pasa la noche a bordo de la “Tetuán.

    El último capítulo nos pinta el fuego cruzado de la artillería sobre Cartagena. Míster Witt se había instalado con sus gemelos en el balcón de su casa. Y al oscurecer oyó a su mujer: “-Hay fuego en la fragata de Colau”(529). Pero “Al día siguiente fue detenido por sospechas bastante fundadas Ricardo Yuste, el palero pariente de la criada de Míster Witt. El incendio había sido provocado” (535). Yuste ha muerto por una granada,cuando lo llevaban preso, pero antes de morir había nombrado a Míster Witt, sólo lo había oído Bonmatí y el mismo Bonmatí le ha dado el salvoconducto al matrimonio para salir de Cartagena.
     
    Las tropas del Gobierno Central entran en Cartagena, poniendo así fin a la insurreccion cantonal
     
    Sender aprovecha la historiografía disponible para construir sobre ella una relación de pareja que ahonda en las contradicciones de aquellos acontecimientos. Frente al victoriano Witt, personaje polisémico, símbolo de lo inglés en las relaciones internacionales, se sitúa Milagritos Rueda, cuya generosidad y compromiso resumen el ambiente popular del ciclo revolucionario. Ambos vienen a formar un dúo cuyo desgaste sentimental, agitado por crisis cada vez mayores, nos vuelve a llevar al argumento de la insurrección frustrada. Y es precisamente en tal ambiente donde el autor expresa el concepto de hombría, sin vacilar en los efectos de dicho carácter en una situación límite. En esa dirección, el relato aglomera diversos pasajes de la coyuntura biográfica de Sender, comprometido con ideales (morales, políticos) muy firmes en las vísperas de la guerra civil.
     
    Dicho compromiso no enturbia en grado alguno la cualidad fabuladora del escritor. Muy al contrario, favorece la multiplicidad de discursos que absorbe la novela. Entre ellos, resaltan las experiencias de la Segunda República, incluida esa posibilidad revolucionaria que el aragonés analiza con tesón y que involucra generosidad e ideales raramente observables. Por todo ello, el fracaso de la idea cantonal sugiere dilemas muy claros en un proceso político de este carácter. Entrando en el análisis ideológico del escrito, José María Jover insiste en que dicho discurso nos remite al motivo más habitual en la biografía del primer Sender: «el de la revolución cantonal; dicho con más precisión, el discurso de la Revolución genéricamente considerada , que se manifiesta en la historia de Míster Witt mediante la evocación e idealización de una revolución pretérita: la revuelta de los cantonales cartageneros en 1873. Partamos, pues, de la afirmación de que no es un prurito arqueológico, desconectado de su circunstancia sociopolítica, lo que mueve a Sender a volver la vista a los sucesos del 73» (Introducción a Míster Witt en el Cantón, Castalia, 1987, p. 57).
     
    En su esfuerzo por abarcar el movimiento federalista y sus contraluces, Sender concede a Mr. Witt un valor premonitorio, confirmado en la postura de su país en ulteriores conflictos. En contraste, la espontánea Milagritos juega como elemento encadenante: simboliza el pensamiento popular del Cantón, pero a la vez es origen del drama de Witt por su diverso trato con Froilán Carvajal y Colau. A partir de tan frondoso dispositivo, el egoísmo, la deslealtad y la duda actúan, entre otros elementos, como disipadores de la utopía.
     
    ACTUALMENTE LEYENDO:  HABITACIONES CERRADAS (Care Santos)

    domingo, 15 de febrero de 2015

    EL ABISINIO (Jean-Christophe Rufin)





    EL AUTOR

    Jean-Christophe Rufin nació en 1952 en Bourges (Francia) y, tras ser abandonado por su padre, fue criado por sus abuelos. Es médico, novelista y trotamundos; también es el presidente de “Acción contra el hambre”, y fue vicepresidente de “Médicos sin fronteras” y administrador de “Cruz Roja Francesa”. Ha sido asesor en numerosos proyectos para el gobierno francés, en particular en relaciones norte-sur.
     
     
     
    Sus libros publicados, ensayos y novelas, son: “Le Piège” (1986), “L’Aventure humanitaire” (1994), “La Dictature libérale” (1994), “El abisinio” (1997), “El cerco de Ispahán” (1998), “Les Causes perdues” (1999), “El Imperio y los nuevos bárbaros” (2001), “Rojo Brasil” (2001), “La Lutte des seigneurs” (2003), “Globalia” (2004), “Géopolitique de la faim: Faim et responsabilité” (2004) y “La Salamandre” (2005).

    EL LIBRO

  • Nº de páginas: 560 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
  • Editorial: ZETA BOLSILLO
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788496546271



  • Jean-Baptiste Poncet, un joven médico perteneciente a la colonia francesa de El Cairo, es elegido para curar al Negus, mítico soberano abisinio. Poncet, que ignora la trama urdida a sus espaldas, parte hacia Abisinia en compañía de su acólito Juremi, un artista y liberal francés, y el padre Brèvedent, un jesuita que oculta una siniestra ambición de poder. Juntos recorren los desiertos egipcios y las montañas abisinias. Tras cumplir con su objetivo, se trasladan a Versalles. El recibimiento en palacio será muy diferente del esperado y Poncet tendrá que vérselas con el conservadurismo de la Corte.

    IMPRESION PERSONAL

    El abisinio es una obra que entretiene, engancha, hace olvidar las esperas, el calor y las horas perdidas. Porque el ritmo es el adecuado, porque no abusa de la descripción y los hechos se suceden con maestría para que el lector los pueda seguir con facilidad y seguir pendiente del devenir de los acontecimientos.

    La prosa, más elegante y poética que la de Ken Follet, a pesar de la fama del escritor de Best sellers por excelencia, contiene una historia de aventuras situada en el marco del reinado de Luis XIV, aunque sus ambientes sean orientales y por tanto exóticos y alejados de la Corte: El Cairo, Yeddah… y Abisinia. Sin que falten, desde luego, a la Francia de la época, con las guerras de religión de fondo, y con un Rey Sol que aparece muy brevemente en la obra y a quien se pinta cuando ya no es un joven monarca.

    Mapa de Africa, como se observa solo Etiopia (antigua Abisinia) y Liberia, no fueron nunca colonias europeas


    Como en toda obra de aventuras, evidentemente, ciertos hechos resultan difíciles de creer… pero, ¿qué sería de este género sin la imaginación? Si uno no se deja llevar por la emoción del adolescente o niño que lee Los Tres Mosqueteros por primera vez, este tipo de novelas deja de tener sentido, por más fundamento histórico que pueda haber tras ellas.

    Los personajes van y vienen en función de la historia principal y a la pareja protagonista Él-Ella, se yuxtaponen una segunda pareja y una serie de secundarios que pueden hacernos reír por sus ridículas maneras y su infundada fe en sí mismos, como el cónsul; o por su glotonería y su miedo exagerado en el cocinero enviado como embajador por el rey de Abisinia.

    Las exageraciones pueblan la obra: el “médico” protagonista, que no es titulado, sino conocedor de los principios de las plantas, sabe casi tanto como un doctor contemporáneo y cura las afecciones o las diagnostica fatales prácticamente sin error alguno; los religiosos son cegados por su propia soberbia casi siempre; los protestantes son gentes siempre sencillas y creyentes que luchan con fervor por su fe, sin faltar nunca a la verdad… Quizá este sea uno de los puntos más flacos de la obra de Juan-Christophe: criticar a los jesuitas está demasiado visto; criticar la ignorancia de los Franciscanos es demasiado simple; ensalzar a los protestantes en toda ocasión deja en evidencia las preferencias religiosas del autor, que no parece tomar la distancia y la objetividad del buen historiador o ensayista. No tiene por qué, pues para ello es un novelista, pero quizá abusa de su licencia para presentar buenos muy buenos y malos muy malos y además vestidos de negro (los jesuitas).

    Embajada Persa ante la Corte Abisinia, siglo XVIII


    En este mismo orden de cosas la heroína es muy contemporánea y escapa de los convencionalismos de la época aunque ha sido educada en ellos. Tiene un arrojo y una voluntad impropias de su siglo. Y si bien no es de dudar que hubiera mujeres avanzadas y libres, resulta de una inteligencia moral y de una libertad sorprendentes.

    A pesar de todo, el viaje a Abisinia, el entramado de la novela, el muy adecuado ritmo, el buen hacer de la prosa y las perlas diseminadas aquí y allá con comparaciones poéticas hacen del libro una buena compañía para largas horas, e infunden en el lector la alegría y la emoción, como deben hacerlo este tipo de libros.

    Recomendable, entretenida, bien escrita y bien documentada

    ACTUALMENTE LEYENDO:  UN PROBLEMA DE TRES PIPAS  (Julian Symons)